jueves, 17 de diciembre de 2009

María Antonia Almunia insiste: “A mí también me gustaría grabar un disco”.



A sus 87 años, María Antonia Almunia acaba de conseguir lo que ha deseado toda su vida: cantar ante un numeroso público. Pasó dos veces por el programa “Tú sí que vales”, de Tele 5. Y levantó aplausos y admiración. Desde entonces esta “Susan Boyle” de Alcobendas no para. Le han hecho reportajes en prensa –extensos y de primera página, como el de la Razón del pasado domingo–, en radio –La COPE la entrevistó el pasado martes– y en televisión –En “España directo”, de Pilar García y el próximo lunes, en Antena 3, de Ana Rosa Quintana–. La paran constantemente por la calle y sólo le falta que algún productor se interese por ella y le grabe un disco.

“Irradia ilusión por cada surco de su piel –escribe Laura L. Álvarez, en La Razón–. No es que tenga muchas arrugas porque, aparte de que la genética ha sido más que benévola con ella, es una presumida confesa. Pero su mirada evidencia haber vivido mucho. Quien le iba a decir que a sus 87 otoños vividos en dos siglos iba a alcanzar el éxito como cantante a través de un programa de televisión. María Antonia, una gata que reside en Alcobendas, la nueva ‘Susan Boyle’ española es, según su hijo, más popular ya que su paisana Penélope Cruz.

Gracias al programa de Tele 5, ‘Tú Sí Que Vales’, el mismo que catapultó a Susan hacia el éxito, María Antonia se ha dado a conocer en todo el país y, sobre todo, en su barrio. Ahora no paga en la peluquería y la invitan al descafeinado con leche de la tarde en el bar que hay cerca del teatro de la localidad, donde ya hacía sus pinitos desde hace años. Y recibe cientos de cartas de fans que la adoran”.

Su ilusión ahora es poder grabar un disco. Por supuesto, de zarzuela, porque “la música moderna no me gusta”. Ve poco la televisión –no sabe ni siquiera quien es la Susan Boyle con la que todo el mundo la compara–, aunque sí le gustó desplazarse a Barcelona para grabar el programa. Antes no pudo dedicarse profesionalmente a ello. “Eran otros tiempos –reconoce–y eso de la farándula no estaba muy bien visto”. Pero ahora, pese a sus casi noventa años, es más popular que su paisana Penélope Cruz.

Mariano, su hijo se siente orgulloso de ella. “El programa televisivo era para cazar talentos. Pero resulta que, inesperadamente, con mi madre lo que ‘cazan’ es a alguien que consigue lo que es más difícil: emocionar a la gente o, como acertadamente, expone Laura en su reportaje de La Razón, ‘lo que aspira cualquier creador de arte: transmitir emociones’. Conecta con un amplio sector de la sociedad porque ven en ella un gran ejemplo de superación personal. Se ven a ellos mismos, o a la propia madre o abuela, que también cantan o cantaban mientras hacían las tareas del hogar, pero que por azares y circunstancias de la vida, no tuvieron oportunidad de llegar el gran público”. Mariano comenta que “si las televisiones se dedicaran a sacar personas como mi madre, las audiencias caerían en picado, porque esta sociedad está hecha a la medida de los jóvenes. O sea, que este, en verdad, no es país para viejos, pero yo quiero creer que sí, que existe un amplio segmento de la sociedad que sí ve con agrado la aparición en sus pantallas de gente no necesariamente vieja con cierto arte y con muchos valores en los que se ven reflejados”.