viernes, 31 de mayo de 2013

El PP rechazó declarar el 18 de julio “Día de condena de la dictadura franquista”


 
El pleno del Congreso de los Diputados debatía y votaba, el martes 22 de mayo, la proposición de ley elaborada y defendida por el portavoz parlamentario, José Luis Centella, a través del Grupo de IU, ICV-EUiA, CHA, para declarar el 18 de julio “Día oficial de condena de la dictadura franquista”. La coalición perseguía, entre otros objetivos, que dicha declaración oficial se hiciese “en homenaje y reconocimiento de todos los hombres y mujeres que fueron víctimas de la Guerra Civil española, así como de cuantos padecieron más tarde la represión de la dictadura franquista”. Cayo Lara, coordinador federal de IU, explicó en rueda de prensa que resultaba “intolerable que, más de 70 años después, “todavía este país no hubiera condenado el franquismo”. Y valoró que el PP tenía una magnífica oportunidad de demostrar su talante democrático en la toma en consideración de la proposición de ley. Lara buscaba que el Gobierno, en colaboración con las administraciones autonómica y local, promoviese el reconocimiento “a la memoria de las víctimas del régimen franquista en las capitales del Estado español”. La iniciativa indicaba que, para Franco y sus acólitos, “la Guerra Civil no acabó el 1 de abril de 1939, sino que se prolongó hasta los últimos días de vida del dictador, ya que el franquismo en su larga y cruel historia nunca dejó de recordar quienes fueron los vencedores y vencidos”.

Pese a la claridad de la propuesta, Grupo Parlamentario Popular votó en contra. Su portavoz, Ramón Gómez de la Serna, llegó a mofarse de la redacción de la norma “por ser técnicamente mala”. Carlos Martínez Gorriarán, portavoz  adjunto de UPy D, dio todo un recital de cinismo político al reconocer que, aunque la dictadura fue “deplorable, lo que proponen es la reactivación del clima de la Guerra Civil”. Según él, la Izquierda Plural pretendía “trazar una línea roja y decir que los que demócratas están conmigo y los otros no son demócratas”. Y aseguró que, ni siquiera en el caso de la Guerra Civil y la dictadura, el Parlamento debe hacer “consideraciones históricas ni dictar el pensamiento a la opinión pública. El relato que hacen de la historia [...] es propio del franquismo”, prosiguió antes de finalizar su discurso preguntando: “¿qué pasaría si aquí otro grupo parlamentario propone hacer una condena del estalinismo?”.

De esta manera, el texto no pasó el trámite parlamentario por lo que la condena del Parlamento se redujo a una resolución de reconocimiento moral de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo que todos los partidos ya habían firmado el 20 de noviembre del 2002 en la Comisión Constitucional. Centella aseguró que en cualquier país “bastaría con la simple lectura de los artículos" para que el Parlamento aprobara la Proposición de Ley y se preguntó cómo podría haber diputados que apoyaran los días de conmemoración de las víctimas del Holocausto nazi y se negaran recordar a las víctimas de la dictadura. “Lo único que pretendemos es que no se olvide que un país que no tiene memoria histórica pierde la dignidad”, dijo antes de terminar, pidiendo “que nadie se ponga del lado de los vencedores porque todos fuimos vencidos. Esta iniciativa no es contra nadie sino para que se reparan los daños que provocó la dictadura que todavía arrastra la desaparición de más de 100.000 españoles muertos que no se sabe donde están”. Pensiones para las víctimas, concesión de nacionalidad española a los familiares de los exiliados, creación de un mapa sobre las fosas, eran algunas de las iniciativas presentadas.
 
La ocasión, brindada por José Luis Centella, de Izquierda Plural, con su iniciativa, apoyada por Emilio Olavaria, del PNV, por Joan Tardá, de ERC, por Feliu Guillaume, de CiU, y por un representante de Amaiur, fue aplastada por el PP. Antes de que el portavoz popular le recriminase esta iniciativa, el representante de UPyD, Carlos Martínez Gorriarán, no consideró oportuno que el Parlamento tratase de imponer “una verdad oficial”. “Lo que proponen –dijo– está condenado de franquismo”. Y Pedro Gómez de la Serna, portavoz del Grupo Popular reprochó a Centella que sacase este asunto toda vez que “el legado comunista no es para dar lecciones a nadie”.