miércoles, 10 de julio de 2013

¿España va mejor? ¡Váyanse a la mierda!


 
 
Pablo Iglesias, Profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid.
 
 
 Jorge Moruño, Licenciado en Sociología por la UCM.
 
El expresidente Aznar y su sucesor, Rajoy, se encontraron en la clausura del Campus FAES. Aznar reivindicó sus propuestas para España. Rajoy hizo un guiño al expresidente: “No podemos decir que España va bien, pero sí que España va mejor”. Ninguno de ellos reconoce los planteamientos de la oposición. Un año después de la entrada en vigor de la reforma laboral, ésta ha traído más paro, menos salario y mayor conflictividad. Y, sin embargo, con 6,2 millones de parados, el Gobierno muestra optimismo porque dice que se esté frenando la destrucción de empleo.

Dos representantes de la Universidad, Pablo Iglesias, de la UCM y profesor de Ciencia Política, y Jorge Moruño, Licenciado en Sociología y activista en movimientos urbanos, contradicen los planteamientos oficiales del PP.  “Más del 26% de los ciudadanos de nuestro país son pobres – contraatacan–, según Caritas; 630.000 hogares (más del doble que en 2007) carecen de ingresos; uno de cada diez trabajadores con empleo sobrevive con el salario mínimo o con menos; la mayor parte de las madres con bebés no pueden permitirse darles el pecho; los niños con problemas de desnutrición se cuentan por millares (sólo en la lujosa Barcelona, el Ayuntamiento reconocía que había 2.600 niños desnutridos). Son los datos de un país con una Casa Real que siempre ha vivido a todo tren y que, sin embargo, no ha podido evitar que se la asocie a la corrupción y al fraude fiscal; un país que quiere organizar unos juegos olímpicos; el país de los grandes eventos, de la Formula 1, de los futbolistas multimillonarios que defraudan a la hacienda pública, el país de Eurovegas, el país con mayor presión fiscal sobre los salarios (6 puntos sobre la media de la OCDE) y menos sobre las grandes fortunas; el país con niveles escandalosos de fraude fiscal entre las grandes fortunas (lo dicen los técnicos de Hacienda); el país en el que sus empresas de referencia facturan en el extranjero y tienen presencia en paraísos fiscales. El país de Solchaga que decía que en España era fácil hacerse rico, de Jesús Gil, de Camps, de Fabra, de la Gürtel, de los ERES fraudulentos, de Esperanza Aguirre, de restaurantes caros y sobresueldos en A y en B; el país de los patriotas de pulsera rojigualda que no tienen más patria que su dinero”…

Los dos universitarios reconocen que la gente se va del país y que muchos parados de larga duración, desesperados, han dejado de inscribirse en las oficinas del INEM. “Los jóvenes titulados (la generación más formada de nuestra historia) se marchan en busca de sueldos acordes con su formación y los inmigrantes, que eran los que aseguraban la sostenibilidad del sistema de pensiones por el envejecimiento de la población, regresan. Total: hay menos población activa. A la fuerza, bajan las cifras del paro”. Y, concluyen tajantemente. “Cobrar 450 euros, ese es el significado de lo que dice un señor cuyo salario desconocemos, porque la exigente CEOE se niega a hacer públicos lo sueldos de sus directivos.  ¿Estamos empezando a salir de la crisis? ¡Váyanse a la mierda!”.