Atentado en París contra Charlie Hebdo (y II): El cinismo de los jefes de Estado.
Numerosos líderes acudieron el
domingo a la manifestación parisina para situarse en cabecera, o en grupo
aparte. Entre ellos, había quienes reprimen la libertad de expresión en sus
países como Netanyahu, políticos rusos, turcos, el presidente húngaro Viktor
Orban… El propio Rajoy que está a punto de aprobar contra viento y marea su Ley
Mordaza y la modificación del Código Penal apareció impoluto y del lado de los
manifestantes. Y no parece que para cazar terroristas sino la protesta
ciudadana a sus políticas.
Esta otra fotografia fue sacada
desde otro ángulo que evidencia que los políticos están posando ante las
cámaras, separados de la multitud. Aunque la medida de ‘aislar’ a los
dirigentes se habría tomado para garantizar su seguridad, en las redes sociales
han aparecido acaloradas críticas hacia los líderes, a los que acusan de
hipocresía.
La manifestación multitudinaria, con casi millón
y medio de manifestantes, fue la mayor registrada en Francia desde la IIª
Guerra Mundial. Pero, curiosamente, en ella hubo también unos cincuenta jefes
de Estado, entre los que se mezclaron los mandatarios que más castigan y
persiguen la libertad de expresión en todo el mundo, con ex primeros ministros, ex ministros,
ministros del Interior y políticos de toda Europa, embajadores y dirigentes de
las religiones que cohabitan en Francia. Pese a su aire de voluntarios, iban
fuerte y estrechamente protegidos por 2.000 policías y estaban aislados del
resto de manifestantes. Llegaron a su cita con cierto de retraso y sólo recorrieron
unos centenares de metros, pero se convirtieron en la imagen simbólica del
histórico día que reunió al menos 3.7 millones de personas en toda Francia, según
informó “Huffington Post”. Luego, casados y extenuados del esfuerzo, se
retiraron a sus cuarteles –perdón, a sus hoteles de lujo–, intentando dejar la imagen de
cercanía con el pueblo. Pero su gesto
y su abigarrada gesta generó fuertes críticas. Rajoy, nuestro
presidente, afirmó que, hoy, la defensa de las libertades de los ciudadanos y
la seguridad son “perfectamente compatibles” y subrayó la unidad y la voluntad
unánime de los países de luchar conjuntamente contra el terrorismo. Pero lo
cierto es que, en su visita a París, también fue abucheado en mayo del 2013, cuando un grupo de jóvenes españoles de “movilidad laboral” que, con sus
títulos universitarios por pancarta, le gritaron: “Cobarde”, “Corrupto”,
“Ladrón”, “Quédate aquí y no vuelvas a España”. A lo que el presidente español
ni siquiera les dirigió la mirada. Abuchear en
Francia es parte de los valores republicanos.
Mariano Rajoy,
abrazado a François Hollande, presidente francés.
París se convirtió en este
comienzo de año en el centro del mundo. Los
mandatarios homenajearon a los muertos de los atentados y mostraron su supuesta
solidaridad con aquellos que cayeron por expresarse libremente, por cumplir con
su deber o simplemente por pasar por allí. Claro que el cinismo jamás se ha
perdido un funeral de Estado, ni la oportunidad de legitimarse, camuflándose
entre el dolor sincero y honesto de millones de ciudadanos.
Bárbara
Ehrenreich, ensayista y activista social estadounidense, decía, en una
conferencia, en noviembre del 2011: “Tras el atentado a las Torres Gemelas, no
se podía hablar de pobreza, nadie protestó por la pérdida de libertades y fue
vetada la ironía. El 11-S desató en Estados Unidos una ola de histeria,
patriotismo y miedo que llevó a poner la bandera hasta en bragas y calzoncillos”
Y profirió la frase de “Tras el trauma, se perdieron libertades, los ricos
salieron más ricos, la clase media se empobreció y los pobres pasaron a ser
superpobres”. La pregunta que hace hoy el periodista José Martí Gómez es: “Tras
el atentado de París, ¿va el ex balneario europeo por el mismo camino?”
Bernard Holtrop, caricaturista de Charlie Hebdo, rechaza las repentinas muestras de apoyo de las autoridades.
Un caricaturista holandés de Charlie Hebdo y uno de los miembros más antiguos de la revista, fundada en 1968, rechazó las repentinas muestras de apoyo. “Tenemos –dijo Bernard “Willem’ Holtrop al periódico holandés Vokskrant– muchos nuevos amigos: el papa, la reina Isabel II, Putin,... Pero tengo que reírme. Marine Le Pen seguro que estaba encantada cuando supo que había islamistas disparando en la redacción”. Holtrop rechazó este domingo las repentinas muestras de apoyo de las autoridades mundiales y advirtió de que no dudarían en “vomitar” sobre los “nuevos amigos” de la publicación. “Vomitamos sobre toda esta gente que ahora dice que son nuestros amigos”. Holtrop aseguró que muchos de los que expresaron su apoyo al Charlie Hebdo “nunca lo han visto. Hace unos años, miles de personas se manifestaron en Pakistán contra Charlie Hebdo. No sabían qué era. Ahora es al revés, pero, si se manifiestan a favor de la libertad de expresión, bienvenido sea, claro”. 'Willem’ iba en un tren entre Lorient y París el pasado miércoles, cuando la redacción del Charlie Hebdo fue asaltada. El ataque coincidió con la reunión semanal del comité editorial, pero a él no le gustaban estas reuniones, lo que probablemente salvó su vida. Ahora, su principal objetivo es el nuevo número de la revista que hoy sale a la venta, pese a la pérdida de periodistas y caricaturistas. El nuevo número del semanario satírico incluye “obviamente” dibujos del profeta. “El estado de ánimo 'Soy Charlie' también significa derecho a la blasfemia”, comenta el letrado Richard Malka. El número sale con una tirada de tres millones de copias y traducido a 16 idiomas, con nuevas caricaturas de Mahoma. “No queremos hacer una necrológica”, explica el jefe de redacción, Gérard Biard. “No queremos ser unos llorones”. Tras el ataque, el semanario se mudó al diario Libération para reconstruir su nueva edición, de ocho páginas (contra las 16 habituales). “Es una situación muy dura, estamos todos con nuestra pena, nuestro dolor, nuestros miedos, pero lo vamos a hacer de todas formas, porque la estupidez no va a ganar. Charb (director de la publicación, muerto el miércoles en el atentado) siempre decía que la revista tenía que salir, costara lo que costase”, agrega Apatrich Pelloux, uno de sus cronistas.
1 comentario:
No sé a qué viene ese vídeo de abucheo a Rajoy, cuando eso data del 28 de mayo de 2013...
"Rajoy es abucheado a la salida de una reunión en París por un grupo de jóvenes españoles de "movilidad laboral" que con sus títulos universitarios por pancarta le gritan: "Cobarde", "Corrupto", "Ladrón", "Quédate aquí y no vuelvas a España". Rajoy ni siquiera les dirige una mirada."
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