viernes, 28 de enero de 2011

Protesta en Zaragoza por la participación de concejales en una procesión.


Las mismas protestas del año pasado.


Procesión de San Valero.


Crucifijo en los Plenos del Ayuntamiento de Zaragoza. ç


Me entero por Qaesar (El Ventano) de que la asociación Movimiento hacia un Estado Laico (MHUEL) ha convocado un acto de protesta por la participación de la Corporación Municipal de Zaragoza en la procesión de la festividad del san Valero, patrón confesional de la ciudad. Sucederá mañana sábado y estará encabezada por el alcalde socialista, Juan Alberto Belloch, en comitiva oficial desde la Casa Consistorial hasta la Catedral católica de La Seo, en donde asistirá a una Misa Pontifical. Se trata del mismo alcalde que defiende que un crucifijo del siglo XVII presida los plenos del Ayuntamiento. MHUEL manifiesta su desacuerdo y oposición a la asistencia de representantes institucionales a estos actos, y se concentrará de manera pacífica y en “completo silencio” al paso de la comitiva con pancartas individuales de contenido laico.

La protesta no es nueva. El año pasado ya se celebró idéntica procesión con la asistencia del alcalde y de todos los concejales excepto los de IU y CHA. Y la misma asociación mostró su rechazo, manifestándose con pancartas. Antonio Aramayona, vicepresidente de MHUEL, apuntaba que la organización no tiene “nada en contra” de las celebraciones religiosas, siempre que estas queden dentro del ámbito privado, pero reivindicaba que “ninguna institución pública, ya sea municipal o del Estado, esté vinculada con la religión”. En su opinión, las procesiones y otros actos relacionados con el catolicismo deberían tener el mismo tratamiento “que una manifestación de cualquier otro colectivo privado, desde los que protestan por el trasvase hasta los que celebran un premio deportivo, pero siempre entendiendo la Iglesia como una asociación privada”.

Aramayona explicaba que el MHUEL se personó en el recorrido de la procesión y, al paso de la corporación municipal, sus miembros mostraron carteles con lemas en apoyo del Estado laico y a favor de la Constitución. En un comunicado publicado en su página web, la organización denunciaba “la asistencia de las instituciones públicas del Estado a actos confesionales” al considerar que “colisiona contra la aconfesionalidad del Estado español declarada en al artículo 6 de la Constitución”. La protesta, que ya se ha desarrollado con motivo de otras fiestas religiosas a las que también han acudido los poderes públicos, se llevó a cabo “en silencio, con sencillez, calma y también con mucha alegría interna”. Aramayona apunta que su organización ha contactado en numerosas ocasiones con la corporación municipal para trasmitir su descontento, e incluso turv la oportunidad de leer una declaración de principios laicistas durante un pleno municipal. Sin embargo, solo ha recibido “el silencio de la Administración por respuesta”. MHUEL ha iniciado, hasta ahora sin éxito, una serie de reclamaciones administrativas para exigir que los plenos municipales no estén presididos por un crucifijo, como ocurre hasta ahora. “Nosotros no estamos en contra de los símbolos religiosos, pero sí de que se exhiban en sitios públicos en un Estado que es laico”, puntualiza Aramayona.