jueves, 20 de octubre de 2011

Políticos cubrelotodo.


Juan José Imbroada Ortiz.


Hay políticos que asombran por su capacidad de abarcarlo todo bajo sus vastos intereses, defendiéndolos a capa y espada. Es el caso de Juan José Imbroda Ortiz, senador popular por Melilla, presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, diputado Asamblea de la Ciudad Autónoma de Melilla, presidente Junta General de ENVISMESA, presidente Junta General de PROMESA, presidente Junta General de INMUSA, consejero general de UNICAJA, viceportavoz y vocal de la Comisión de Defensa en el Senado, vocal en la Comisión de Peticiones en el Senado… Pero no se queda sólo con el sueldo que ignoramos de esa decena de nombramientos, porque Imbroda ha sido, además, hasta el momento –y eso es lo que más asombra–, presidente de la Comisión de Incompatibilidades del Senado, la comisión que debería dedicarse a impedir que sus señorías acaparen cargos y sueldos.

A sus 67 años, Imbroada, profesor mercantil, aseguraba, en abril del 2009, que no retiraría la estatua de Franco de la ciudad, la única que quedaba en España en una vía pública, a no ser que el Ministerio de Defensa le buscara otra ubicación en algún acuartelamiento o en el Museo Militar. Según él, aquella estatua a Franco no estaba dedicada al caudillo, sino al comandante de la Legión que, en 1921, había salvado a la ciudad del sitio en el que se encontraba. Según él, la llegada de la Legión, hacía más de 80 años, al mando de Franco hizo posible que Melilla siguiera siendo española, por lo que la polémica estatua no sólo le representa a él, sino a todos los que vinieron en aquellos momentos. En su opinión, el hecho de dejar aquella estatua no vulneraba la Ley de Memoria Histórica. Imbroda se excusaba en que, al lado de la estatua franquista, había una palmera que hacía juego, y, si se la llevaban, destrozaba el paisaje. Como mascota, Imbroada aseguraba que prefería a la cabra de la Legión que a la gaviota del PP. “Es mi familia –decía– Son mis ancestros”. Aunque no se veía a sí mismo como novio de la muerte.

Tampoco otros personajes se han quedado cortos a la hora de acaparar cargos y sueldos. Agustín González, por ejemplo, es alcalde de la localidad de El Barco de Ávila por el PP, presidente de la diputación de Ávila, presidente de Caja Ávila, además de presidir la comisión de retribuciones, y la de obra social, presidente de ASIDER (asociación que gestiona en la zona los fondos europeos), presidente de la mancomunidad de servicios de Barco y Piedrahita (agua y basuras), presidente de la Fundación Cultural Santa Teresa, consejero del Banco Financiero de Ahorros (matriz de Bankia). Hasta hace un año, también era presidente de la Federación de Cajas de Ahorro de Castilla y León, presidente del consejo de administración del grupo de supermercados El Arbol, y presidente de Madrigal Participaciones. ¿Y cuánto cobra este acalde y presidente de la Diputación, presidente de la Caja y consejero de administración de otras tantas empresas, entre sueldos y dietas? Esto es otro cantar que, según el, a nadie importa, si cumple con su cometido.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Otro ejemplo de político "cubrelotodo" sería el actual ministro de Fomento, José Blanco, más conocido por "Pepiño" en los bares de las gasolineras.

chiflos.

Anónimo dijo...

Ni que decir de Alfredo P. Rubalcaba, actual candidato del psoe. Hasta hace pocos dias era conocido como el hombre orquesta, por su acumulación de cargos. Tras quitarse de en medio a Chacón con la simpleza de quien espanta a un mosquito, mantiene como rehén del partido a Jose Luis Rodriguez Zapatero, usurpando sus funciones de gobierno, a la vez que ejerce de candidato.

chiflos.

Anónimo dijo...

Y bueno... luego hay una tal Pajín y su familia que...
Los Chaves, Los Bono... y así hasta el colmo. Los dos bandos. Con memoria o sin ella.

santiago Miró dijo...

Ya sé, apreciado Chiflos, que hay otros ejemplos políticos en el Psoe, e incluso en otros partidos, pero los ejemplos mostrados por mí no eran por el hecho de ser del PP, sino por lo abultado de las pruebas. Por otra parte, no podía hablar de estos casos sin citar para nada su ideología. Pero sí podía haber hablado de todos ellos o haber hecho una referencia más amplia. Así que acepto tu crítica. Pero insisto en que no se trata de algo exclusivo de la derecha, ni de la izquierda.