jueves, 27 de octubre de 2011

República versus monarquía. (Iº) Gritos a favor de la República.


El príncipe Felipe, junto a Esperanza Aguirre, en el palco de las Ventas, el pasado día 6 de junio, cuando tuvo que oír varios gritos a favor de la República.




“Sé mejor que nadie que no estaba buscando un minuto de gloria", afirma Laura Pérez Ruano respecto a breve su conversación con Felipe acerca de un referéndum a la monarquía.



La infanta Elena, en uno de los últimos actos, en Paterna.


Las proclamas republicanas llegan cada vez más claras a los oídos de los monarcas. En los últimos meses se han reproducido escenas como los gritos de “Viva a la República” que, el pasado 7 de junio, el príncipe Felipe escuchaba en las Ventas, mientras presidía la corrida de toros de la Beneficencia. Pese a no ser un gran aficionado a los toros, el príncipe se había sentido con la obligación de sustituir a su padre, el rey, recién operado por esas fechas de la rodilla, quien no solía perderse la corrida. Y tuvo que escuchar varios gritos a favor y en contra de la monarquía en boca de monárquicos y de republicanos. Situación que no era nueva para él, puesto que cuatro días antes, en la salida del Palacio de Baluarte de Pamplona se había encarado con Laura Pérez, una joven republicana que profería gritos, despidiéndose, tras un breve diálogo mantenido con ella, con la frase: “Ya tienes tu minuto de gloria”. Expresión que fue duramente criticada por algunos medios.

Al margen de lo anecdótico de estos incidentes, comienza a ser habitual que los actos presididos por miembros de la Casa Real acaben como el sucedido en Valencia, el pasado día 13, cuando un centenar de discapacitados del Patronato Francisco Esteve, de Paterna, que estrenaban el campo deportivo del Valencia CF, recibieron la visita de la infanta Elena de Borbón, responsable del proyecto del Instituto de Acción social de la Fundación MAPFRE, quien amadrinaba la escuela de fútbol para discapacitados. La infanta se presentó a título personal, en medio de grandes medidas de seguridad, y terminó en el Ayuntamiento de Paterna, en donde presidió la firma del convenio y dio “muchísimas gracias” por el recibimiento ofrecido. Fue entonces cuando se oyó el gritó de “¡Viva la República, Elena”!, por parte de Javier Parra, portavoz de Ezquerra Unida en el Consistorio, único grupo que ni recibió a Elena Borbón al pie de las escaleras del Ayuntamiento ni acudió al acto.

“Que esta señora –protesta Parra, indignado– venga, supuestamente, como representante de la Fundacion MAPFRE es incomprensible, y menos aún que lo haga con todos los honores. Nadie nos había informado de su visita. Es vergonzosa la actitud genuflexa de los representantes políticos de todos los grupos, excepto EU, ante una persona que no tienen ningún tipo de representatividad democrática en nuestro país”. Según Parra, la aparición de la infanta en el Ayuntamiento fue desmesurada. La hija de los reyes intentó no inmutarse contra ese grito republicano y el alcalde censuró la proclama diciendo que “no estaba bien por respeto a todo el mundo”. Parra insiste en que había un pleno en el Ayuntamiento y, después, un acto al que fueron invitados y al que vinieron representantes de la Fundación MAPFRE. “De repente –explica Parra, concejal de Empleo– vimos a la infanta y el resto de partidos corrieron a besarle la mano. Nosotros volvimos a trabajar al despacho, pero al pasar por la sala y ver al alcalde afirmando que todo el pueblo estaba muy contento con la Casa Real y encantados de recibirla, salté con un “Elena, ¡Viva la República!”. Luego me enteré que la policía fue a buscar a quien había gritado y decían que yo me había escondido, pero estaba en mi despacho”.

Mañana: República versus monarquía (y IIº) La opacidad de la Casa Real.