Israel se cuela en La Vuelta.
Son 21 etapas, tres países, 3.151 kilómetros, 184 corredores y 23 equipos. La Vuelta Ciclista a España de 2025 quedó inaugurada el pasado 23 de agosto con una nueva polémica: la participación del equipo Israel-Premier Tech en la competición. No es la primera vez que esta formación participa en la gran vuelta española. Lo hizo en 2020, 2021 y 2022, cuando el apartheid palestino y la colonización llevaba décadas de implementación. Es el cuarto año que el equipo Israel-Premier Tech participa en la gran vuelta española y el primero desde el inicio del genocidio. Una alianza de movimientos propalestinos españoles e italianos se han unido para llevar a cabo acciones a lo largo de todo el recorrido. Esta dramática situación ha llevado a la Red de Cooperación por Palestina (Rescop) y varios nodos territoriales del movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS), a crear la Plataforma para el Boicot Deportivo a Israel. Con ella se denuncia la participación de Israel en competiciones deportivas mientras su gobierno continúa cometiendo crímenes de guerra. La campaña cuenta con la colaboración directa de los movimientos propalestinos italianos, en cuyo territorio han tenido lugar las primeras cuatro etapas de la edición de la Vuelta de 2025. Lidón Soriano, activista de la Rescop, explica que, a diferencia de las protestas disgregadas que tuvieron lugar durante la Vuelta de 2020, 2021 y 2022, este año han “coordinado el 90% de las acciones que tendrán lugar a lo largo de la Vuelta con otros movimientos propalestinos del Estado Español e italianos”. A estas redes se han unido “personas individuales” que, de forma independiente, han decidido participar en las protestas que se están organizando a lo largo y ancho de la península. La primera de ellas, en Figueres (Gerona). Es esta “respuesta de unidad lo que determinará el impacto de la causa palestina en occidente”, abunda Soriano. De hecho, el ciclismo es uno de los muchos deportes en los que la Plataforma tiene planeado enfocarse ya que el uso del deporte como mecanismo de “blanqueamiento” de sus políticas, tal y como lo ha calificado el periodista deportivo Dani Garrido, no es algo novedoso ni exclusivo del ciclismo. Blanqueamiento que lleva ocurriendo desde 2018, cuando el magnate del sector inmobiliario, Sylvan Adams, y cofundador del equipo ciclista, se hizo con las riendas del mismo.
Emilia G. Morrales informa el 25 de agosto en Público: “El Israel-Premier Tech nació en 2014 bajo el nombre de Israel Cycling Academy. Actualmente está compuesto por ocho corredores de diversas nacionalidades –británico, italiana, estadounidense, checa, canadiense e israelí–, capitaneados por el español Oscar Guerrero Celaya, su director deportivo desde 2017. Aquel año también se unió al proyecto Sylvan Adams, un empresario de nacionalidad canadiense e israelí, copropietario de la formación ciclista. Su llegada permitió al equipo la contratación de corredores de alto nivel como el británico Chris Froome, quien, con su llegada, hizo que el equipo ascendiera dentro de las categorías del ciclismo internacional. Dicha escalada requiere una breve explicación. La Unión Ciclista Internacional (UCI), órgano rector del ciclismo de ruta a nivel mundial, establece la existencia de tres categorías, similar a las divisiones de fútbol. La primera y de más alto nivel es la llamada UCI WorldTeams; la segunda, recibe el nombre de UCI ProTeams y la tercera, UCI Continental Teams. Como en cualquier otro deporte, la clasificación en una u otra categoría habilita a los equipos a participar en determinadas competiciones. Además de la contratación de deportistas de élite, otro episodio permitió al Israel-Premier Tech pasar del Conteniental Teams al World Teams y también tuvo que ver con el poderío economico de Sylvan Adams. En 2020, cuando Adams ya había asumido la copropiedad del equipo, el Israel-Premier Tech absorvió la estructura del equipo ciclista ruso Katusha-Alpecín y se hizo con su licencia WorldTeam. Este es uno de los requisitos necesarios para subir de la segunda a la primera categoría en el ciclismo de ruta, lo que habilita a dichos equipos a participar en las grandes vueltas europeas –como la Vuelta Ciclista a España–, así como en otras carreras. De hecho, sólo los equipos clasificados en el UCI WorldTeams –primera categoría– y los dos primeros del ProTeams –segunda categoría– pueden participar automáticamente en las grandes vueltas. Otros equipos de segunda categoría pueden participar mediante wildcards o invitaciones. De hecho, fue gracias a estas que el equipo israelí logró participar en varias grandes vueltas en 2017, 2018 y 2019, antes de alcanzar la primera categoría. En 2020, el Israel Premier Tech logró subir a WorldTeams para volver a caer en segunda en 2023. Sin embargo, su segunda posición en ProtTeams le sigue dando un pase directo a la Vuelta Ciclista a España. De hecho, según Lidón Soriano, este es el argumento que ha utilizado la Unión Cliclista Internacional para negarse a expulsar al equipo israelí de la competición. El pedido de los activistas, explica Soriano, no era más que el de “exigir a Israel el cumplimiento de la legislación internacional, tal y como se ha hecho con Rusia”. En su respuesta, la UCI ha argumentado que es imposible retirarle la participación al Israel Premier Tech debido a que esta compite por derecho propio y no por invitación.
La Plataforma para el boicot deportivo a Israel, en coordinación con Juristas por Palestina dice haber encontrado una pequeña grieta en ese razonamiento. Según el punto 6A del reglamento de la Federación Española de Ciclismo, sacada del reglamento de la UCI, se especifica que “se puede rechazar la participación en la vuelta siempre que su presencia atente a la imagen o reputación del deporte, del organizador o de la carrera”. Algo que, para Soriano “es obvio que está ocurriendo en el caso de Israel en la Vuelta Ciclista de España”. Además de la UCI, la Pataforma ha dirigido su campaña contra Unipubli, empresa organizadora del tour, y el Ministrio de Cultura y Deporte. Según Soriano, para que el equipo israelí participe en la competición española, la secretaría de Estado de Deportes y el Consejo Superior de Deportes ha debido otorgarle “un permiso de asistencia” o “una autorización” que la plataforma cree que se debería revocar. Si bien la llegada de Sylvan Adams mejoró la calidad del equipo israelí, es preciso recalcar que es más que un simple empresario con afición por el ciclismo. Su actividad empresarial está ligada a los proyectos expansionistas del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu (Likud), a quién, además, apoya públicamente. Por otro lado, su papel al frente de la filial israelí del Congreso Judío Mundial –una de las mayores organizaciones hebreas y sionistas del mundo– lo convierten en uno de los embajadores más influyentes del Estado de Israel en la actualidad. Su compromiso con la promoción de la nación israelí se evidenció al comienzo de su andanza dentro del mundo del ciclismo. Poco después de su llegada al Israel-Premier Tech, Adams sacudió el ciclismo europeo al lograr trasladar tres etapas del Giro d'Italia a Tel Aviv (Israel) y a Jerusalén. La ciudad considerada “santa” por las tres principales religiones monoteístas, lleva años bajo el dominio de Israel en lo que se considera una anexión de facto a su territorio. Sin embargo, para los palestinos, el Este de dicha urbe debería ser la capital de un Estado Palestino que parece cada vez más imposible de lograr. En 1967, el Consejo de Seguridad de la ONU, en su resolución 242, estableció que Jerusalén Este era uno de los muchos territorios ocupados ilegalmente por Israel durante la Guerra de los Seis Días y que su futuro debería resolverse en una negociación entre Tel Aviv y las autoridades palestinas pertinentes. Lo más cercano a dichas conversaciones fue el proceso de Oslo de los años noventa, que finalmente quedaron en papel mojado. La carga simbólica que Jerusalén tiene para la guerra de colonización palestina-israelí hizo aún más provocador el traslado de la carrera ciclista a sus calles en 2018. The Times of Israel aseguró el inicio del Giro en Jerusalén de aquel año fue la más cara de toda la historia de la carrera, alcanzando unos 150 millones de séquels israelíes –más de 38 millones de euros–. Esta inversión no era un simple negocio para Adams, ya que esta revertía en la imagen de Israel como un Estado democrático, quasi europeo y garante de los derechos humanos. No en vano, Adams es actualmente uno de los 100 mayores filántropos del mundo según la lista elaborada por la revista TIME. Sus donaciones son, de hecho, un pilar fundamental para las instituciones sanitarias, deportivas y académicas de Israel. Entre sus farónicas dádivas se encuentran los 100 millones de dólares que entregó a la Universidad Ben-Gurión después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Si, en 2018, el traslado de varias etapas del Giro a Israel despertó las protestas de los movimientos y grupúsculos propalestinos italianos, hoy, estos se unen a sus homólogos españoles para combatir la estrategia de sportwashing con la que, en palabras del periodista deportivo, Dani Garrido, Israel pretende “lavar su imagen”. Antonio Maestre lo explica perfectamente en un artículo en ElDiaro.es: “Israel Premier Tech es un equipo que participará en la vuelta ciclista a España, pero, por encima de todo, es un producto propagandístico del genocidio. Una muestra perfecta de la hasbará (estrategia de propaganda utilizada por el Estado de Israel para mejorar su imagen pública) que trabaja en colaboración con los ministerios de Turismo, Cultura y Deporte de Israel. El dueño principal del equipo es Sylvan Adamas, un multimillonario de nacionalidad canadiense e israelí y que ha dejado claro en muchas ocasiones que su labor filantrópica tiene como objetivo mejorar la imagen de Israel en el extranjero, es decir, el cometido de la hasbará. Unos facilitan que Israel sea bien visto en el debate de la opinión pública que garantiza la impunidad a Benjamin Netanyahu para perpetrar la matanza de gazatíes y su limpieza étnica, mientras en la FSI hacen el trabajo sucio, a veces tan sucio como usar a un niño palestino de 16 años como escudo humano para probar que no hay bombas mientras avanzan en la invasión… Sylvan Adams se define como ‘embajador autoproclamado’ de Israel y expresa siempre que sus iniciativas deportivas tienen como objeto mejorar la imagen de Israel en el exterior. Es en ese espacio donde opera el equipo de ciclismo Israel Premier Tech. En una entrevista en el medio ILT Israel News dice de manera abierta: ‘podemos ganar cualquier guerra en el campo de batalla, pero la estamos perdiendo en el campo de la opinión pública y hay que luchar apostando con millones de euros para ganar también esa batalla’. La presencia en la Vuelta de España de su equipo ciclista forma parte de esa guerra híbrida de Israel… Como ven, de ciclismo hemos hablado poco porque el ciclismo no les interesa, solo hacer proselitismo con bicicletas. ¿Entonces qué hacen empresas públicas españolas y dependientes del gobierno de España participando del blanqueo de un equipo deportivo que un multimillonario usa, como él mismo ha reconocido, como parte de la guerra híbrida? Entre los patrocinadores de la vuelta se encuentran Correos, Loterías del Estado, Paradores y RTVE como televisión oficial del evento. La posición política y en materia de asuntos exteriores y diplomática con respecto a Israel no puede tener estos puntos oscuros de incoherencia que deben ser solucionados de manera inmediata. Aún no han contestado a los requerimientos de este periodista, pero me conocen, voy a seguir insistiendo hasta que lo hagan. El boicot a los sionistas que van por el mundo posibilitando un genocidio es un imperativo categórico moral”.
La 90ª edición de la
Vuelta Ciclista a España no solo está marcada por las ausencias de Pogacar,
Roglic o Evenepoel. También lo está por una presencia: la del equipo
Israel–Premier Tech, un conjunto profesional que corre con el nombre y la
bandera del Estado de Israel. La decisión de mantenerlo en carrera, en pleno
contexto de acusaciones de genocidio en Gaza, ha desatado una oleada de
críticas y protestas que acompañarán al pelotón en su paso por Asturias. Israel–Premier
Tech nació en 2015 como el primer equipo profesional israelí. Su principal
impulsor es el magnate canadiense-israelí Sylvan Adams, que ha declarado en
varias ocasiones en la prensa que su objetivo es mejorar la imagen de Israel a
través del deporte. En 2018, por ejemplo, dijo en The Times of Israel que su
inversión en el Giro de Italia buscaba “mostrar el verdadero rostro de Israel
en el mundo”. No se trata, por tanto, de un club privado cualquiera: su
denominación oficial lo vincula directamente al Estado israelí y ha recibido
respaldo de instituciones y empresas del país.
El equipo ha impulsado campañas de responsabilidad social, como la
construcción de un centro ciclista en Ruanda bajo el lema Racing for Change. Sin
embargo, especialistas y movimientos sociales denuncian que, más allá de su
mensaje positivo, estas iniciativas refuerzan el carácter propagandístico o
sportswashing del conjunto. La Plataforma para el Boicot Deportivo a Israel
(PBD), el movimiento BDS y la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina
(RESCOP) han denunciado la presencia del equipo en La Vuelta como un caso de
sportswashing: el uso del deporte para “blanquear” crímenes de guerra o
políticas de apartheid. Bajo el lema “Deporte sin genocidio”, estas
organizaciones llaman a llenar las cunetas de pancartas y banderas palestinas.
El equipo ha impulsado campañas de responsabilidad social, como la construcción
de un centro ciclista en Ruanda bajo el lema Racing for Change. Sin embargo,
especialistas y movimientos sociales denuncian que, más allá de su mensaje
positivo, estas iniciativas refuerzan el carácter propagandístico o
sportswashing del conjunto. La
Plataforma para el Boicot Deportivo a Israel (PBD), el movimiento BDS y la Red
Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) han denunciado la presencia
del equipo en La Vuelta como un caso de sportswashing: el uso del deporte para
“blanquear” crímenes de guerra o políticas de apartheid. Bajo el lema “Deporte
sin genocidio”, estas organizaciones llaman a llenar las cunetas de pancartas y
banderas palestinas. En Navarra, la coalición política Contigo–Zurekin ha
pedido formalmente la exclusión del equipo y ha convocado movilizaciones en la
etapa del 2 de septiembre. Plataformas como Yala Nafarroa o Villena por la Paz
también han anunciado protestas a lo largo del recorrido. En Asturias, donde la
ronda llegará en la recta final con etapas en La Farrapona y el Angliru, hubo
concentraciones de denuncia. El debate llegó incluso al Parlamento. Diputados
del grupo Sumar registraron una batería de preguntas al Gobierno para que
detallasen qué apoyos públicos, patrocinios o cesiones de imagen se destinaban a
La Vuelta y si se incluían cláusulas de diligencia en derechos humanos que
permiten vetar a equipos como Israel–Premier Tech. “No es aceptable que eventos
financiados con dinero público contribuyan a blanquear crímenes
internacionales”, señalaronn los parlamentarios. La polémica se produjo pocos
días después de que el jefe de Derechos Humanos de la ONU acusara directamente
a Israel de ser responsable de la hambruna en Gaza, donde más de 60.000
palestinos han muerto desde el inicio de la ofensiva. Además, el 21 de agosto,
una veintena de países, incluido España, junto a la UE, exigieron a Israel la
retirada urgente de su plan de asentamientos E1 en Cisjordania, advirtiendo que
viola el derecho internacional y amenazan la viabilidad de la solución de los
dos Estados.
En este contexto diplomático cargado, el Gobierno español—que en mayo calificó a Israel de “Estado genocida” y, tras la revisión iniciada por la UE, instó a la suspensión inmediata del Acuerdo de Asociación—se enfrenta ahora a la paradoja de ver a un equipo con el nombre oficial del Estado israelí compitiendo en la mayor ronda ciclista nacional. Asturias fue uno de los escenarios clave de la 90ª edición de la Vuelta. El viernes 5 de septiembre, el pelotón coronó el Angliru tras una etapa de 202 kilómetros con salida en Cabezón de la Sal (Cantabria). Y, al día siguiente, sábado 6, afrontó un recorrido de 135 kilómetros entre Avilés y La Farrapona, en el corazón del Parque Natural de Somiedo. Se sacaron banderas palestinas durante el paso del pelotón y se organizaron “con vecinos y amigos por donde pasó la carrera para visibilizar la solidaridad con el pueblo palestino”. El texto concluía con un mensaje contundente: “Ni el deporte ni la cultura deben ser herramientas para normalizar un genocidio. Una prueba deportiva sin ética no es más que ejercicio físico sin épica”. Con el Angliru y La Farrapona como escaparates mundiales, los colectivos asturianos adviertieron que la Vuelta no podía transcurrir por el Principado sin mostrar también la otra cara de la carrera: la de quienes denuncian la utilización del deporte como instrumento político. La plataforma Asturies por Palestina quiso convertir estas dos jornadas en un altavoz internacional de denuncia. En un comunicado se dijo que “un año más, el equipo Israel–Premier Tech participa en la Vuelta ciclista a España, y otra vez la ciudadanía asturiana está convocada a las carreteras y a subir los puertos para protestar contra el blanqueamiento del Estado sionista, que ha asesinado a más de 800 deportistas desde octubre de 2023”. Y Palestina se coló en LaVuelta ciclista: un grupo de manifestantes cortó el paso del equipo israelí. Hasta 4 ciclistas del conjunto Israel Premier Tech se vieron bloqueados en la carretera por un grupo de aficionados que manifestaron su rechazo a la situación en Palestina. De esta manera, la Vuelta, en sus primeras etapas entre Italia, Francia y España, se vio así sacudida por un episodio extradeportivo que volvió a poner en primer plano la relación entre deporte, política y conflictos internacionales.
La polémica por la
participación de la formación israelí llegó hasta el Gobierno de Pedro Sánchez.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, escribió una misiva a Javier
Guillén, director de la competición, calificando de “indignantes” sus palabras
sobre la protesta y pidiendo que reconsiderara la participación del equipo en
la carrera. Y, en paralelo, desde el grupo plurinacional Sumar se registraron
una serie de preguntas dirigidas a José Pablo López, el presidente de RTVE. La
diputada de En Comú, Júlia Boada, preguntó si es cierto, como aseguraban
numerosos espectadores de La Vuelta, que RTVE decidió dar paso a la publicidad
cuando detectó que una parte del público dedicaba una sonora pitada al equipo
Israel Premier Tech el 27 de agosto. “¿Tiene intención RTVE de mantener la
misma actitud con intervención del locutor que retransmite La Vuelta y
sobreimpresionar un cartel, como hizo cuando iba a actuar Israel en
Eurovisión?” Además, Sumar registró también el pasado lunes una batería de
preguntas dirigidas al Gobierno. Los diputados de IU pusieron el foco
especialmente en el deporte de alto nivel celebrado en España. Por todo ello pidieron que se detallasen los
acuerdos de patrocinio, apoyo institucional, cesión de imagen, subvenciones o
facilidades públicas para la edición vigente de La Vuelta a España. Y preguntó si esos acuerdos incluyen
cláusulas de debida diligencia en derechos humanos que permitan “limitar,
condicionar o retirar el apoyo público” en caso de que la organización admita
equipos asociados a Estados sometidos a medidas cautelares de la Corte
Internacional de Justicia (CIJ). Al día
siguiente, durante la rueda de prensa celebrada en Moncloa tras el Consejo de
Ministros, se le preguntó a Pilar Alegría si la posición del Gobierno era la
misma para la participación de Israel en eventos deportivos. La ministra
portavoz, también de Deportes, abrió la puerta a esa vía. “Desde luego, España, con el resto de los
países socios y comunitarios, estaremos también dispuestos a participar en ese
debate bajo esa misma premisa de la no existencia de esos dobles estándares”,
afirmó. La posición del Gobierno, según
las fuentes consultadas), es la mostrada por Alegría en la mencionada rueda de
prensa. Se insiste en que la decisión del veto recae en las federaciones
internacionales y que, a nivel de Gobierno o de CSD, no se puede tomar ninguna
decisión. Al mismo tiempo resaltan que la posición del Gobierno de España sobre
Israel y Palestina, en todas sus estructuras, es clara. “Esta situación tiene que terminar ya. España
trabaja cada día para ello. No podemos ser ajenos a la vulneración diaria del
derecho internacional humanitario y de los Derechos Humanos. España seguirá
siendo coherente con este planteamiento en todos los ámbitos y coadyugará para
que los organismos internacionales sigan trabajando en una paz justa y duradera
basada en el reconocimiento de los dos Estados, tal y como mandata la
ONU", destacan fuentes del Gobierno al respecto. Por su parte, un ciclista
del equipo Israel Premier Tech, el canadiense Derek Gee, anunció la rescisión
de su contrato con la formación por “razones legítimas”, según explicó en un
comunicado, que habrían provocado su marcha, aunque evitó detallar
los motivos exactos. El corredor de 28 años aseguró que “ciertos asuntos” hicieron
que su continuidad fuera “insostenible”, al tiempo que aclaró que no había
firmado ni entablado conversaciones con ningún otro equipo. “Es más cómodo
rodar sin el logo de Israel que con él”, dijo también el ciclista danés Jakob
Fulgsang, que se retiró de la vida deportiva recientemente tras formar parte de
este equipo.
Otros comentarios,
imágenes, fotos y fotomontajes:
La participación de un equipo de #Israel en la #LaVuelta25 a España es una infamia. Boicotear todo lo que tenga que ver con la Vuelta, es mostrar dignidad. Protestar y mostrar el apoyo a #Palestina en cada tramo, una necesidad para convertir el intento de lavar la imagen de #Israel en lo contrario. Dos semanas de rodeos del PP para escurrir su responsabilidad.
Es muy preocupante que, en medio de una catástrofe, se pongan a pensar en estrategias para perjudicar a los rivales políticos antes que centrarse en salvar vidas.
400.000 hectáreas ardiendo. El PP bloquea comisiones para tapar la gestión de Rueda, Mañueco, Guardiola, Ayuso y Moreno Bonilla. Prefieren culpar a Sánchez antes que explicar por qué faltaban brigadas, se retiraron efectivos y no se usaron medios propios. Y por qué no regresaron de sus vacaciones ante la emergencia. La ceniza cubre su transparencia.
De nuevo el PP (con la
complicidad de Vox) culpa de su negligencia a otros. Como con la Dana en
Valencia, ahora toca quitarse las responsabilidades y señalar al Gobierno por
los incendios masivos en sus CCAA. Y sus medios, cómo no, les apoyan en el
discurso. Y nada tuvo que ver los recortes en emergencias, falta de prevención,
privatización de servicios ineficaz, caos en la organización.... Los de
“Seremos fascistas, pero sabemos gobernar”
El PP presente un “Plan de 50 medidas” contra los incendios y les cuelan anotaciones internas en plan: “ya se hacen, hay que dar la idea de que se tienen que convocar de forma excepcional”. La peor oposición en mucho tiempo.
El humor en la prensa de
esta semana:
Peridis, Vergara, Manel F., Indígoras y Pachi, Asier y Javier, Javi Salado, Puebla, J. Mora Ricardo, Sabiote, Sansón, Santygutiérrez…
La paz.
Pep Roig, desde Mallorca:
Graciosidades.
Los vídeos de esta
semana:
Boicot a la Vuelta
Ciclista a España
Una protesta a favor de
Palestina corta el paso al equipo israelí en La Vuelta de Figueres (Girona)
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