lunes, 11 de agosto de 2008

11 de agosto. El euro de Simpson.


No es en Springfield, sino en la ciudad asturiana de Avilés, en donde Homer Simpson ya ha quedado inmortalizado en una moneda de euro. Se trata de un minucioso trabajo, probablemente utilizando instrumentos de joyero, que ha modificado el rostro del Rey Juan Carlos, dotándolo de una nariz prominente, unos ojos grandes y una calvicie más que prematura. Hay quien se alegra por el honor de tal personaje. Y aunque a más de uno supongo que le da igual, hay juristas que recuerdan que modificar una moneda del Estado es delito y está penado por la ley.

José Martínez, quiosquero del barrio avilesino de Sabugo (Asturias), no salía de su asombro cuando, al hacer el recuento de la recaudación del día, se encontró con esa moneda de un euro que tenía acuñada a la perfección el rostro del personaje de la serie americana de dibujos animados. ¿Quién era el autor de este cambio? ¿Un artista frustrado o sólo un manitas bromista? Lo cierto es que el hallazgo ya corre como la pólvora entre las páginas de Internet. Y algunos coleccionistas envidian la pieza de retoque orfebre.

Aunque se trata de una modificación hecha a mano, la precisión con la que está realizado el trabajo ha hecho pensar que puedan existir más monedas similares. Lo preocupante es que alguien llegue a modificar o a crear billetes de cien o de quinientos euros con dicha efigie. Aunque resultaría imposible que se utilizaran sin levantar sospechas. Modificar un billete real con la cabeza de chorlito –me refiero a la de Simpson– ya no cabe en cabeza de hombre serio, por muy bromista, antimonárquico o magnate que uno sea. Porque esos billetes enseguida se notarían y perderían todo su valor. Así que ¿quién se atrevería a sustituir en ellos al Rey Juan Carlos por Homer Simpson? Aunque me temo que, de hacerlo, no faltarían quienes pagarían lo suyo para tenerlos. Porque los coleccionistas son muy fantasiosos

Pero, de momento, se desconoce si hay realmente más copias en circulación o si se trata sólo de esta unidad. La moneda ofrece una cara con el mapa de la Unión Europea, mientras en la otra se ha tallado con esmero la cabeza calva, los ojos redondos e incluso la barba que caracteriza a Homer Simpson, quien intenta valer lo que vale un rey. Por cierto, al quiosquero ya le han ofrecido 20 euros por la moneda modificada, aunque el propietario de la misma ha preferido no venderla. ¿Será porque esta moneda, al contrario del resto que circula en el mercado, es la única que, de hecho, se ha revaluado y sigue subiendo?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto demuestra que en Europa no andamos bien de personajes de comic. chiflos.

Santiago Miró dijo...

O que los personajes americanos como éste, por lo general, entran con buen pie y caen mejor. Lo mismo que los yanquies "malos" son los peores. Me pregunto hasta cuándo será así...

Sota dijo...

Estoooo...

En los billetes actuales, no hay caras. Un Homer ahí cantaría un poco demasiado...