jueves, 7 de agosto de 2008

7 de agosto. Fiestas populares manchadas de sangre.


Toros embolados con fuego.

Desde el 20 de julio, aparece el siguiente comentario en el diario “Público”: “Manda tus imágenes del maltrato a los animales en las fiestas patronales”. Si “pinchamos” sobre el texto, aparece la siguiente denuncia:

"Denuncia el maltrato animal en las fiestas veraniegas
"Llega el verano, y España explota en fiestas, patrocinio y vírgenes de devoción. Charangas y litros de alcohol. Y todo, con los animales como fuente de diversión y atracción turística.
"Contamos con tu colaboración para denunciar el maltrato animal en las fiestas de toda España, en forma de fotografías y textos que nos muestren a las claras las vejaciones que sufren los animales en nuestro país.
Al calor de la barbarie
"Rellena el formulario y envíanos tu contribución".

Medio centenar de denuncias en diferentes formatos han sido ya presentadas hasta el momento en este periódico desde diversos puntos de nuestra geografía. Por cierto, “Público” es el único periódico nacional que se niega a hacer publicidad sobre las corridas de toros y sobre la prostitución, dos apartados que subvencionan gran parte de los presupuestos de cualquier periódico español. Javier Rada, en el artículo titulado “Al calor de la Barbarie” (que cuenta con 239 comentarios), nos recuerda cómo los toros, pese a las leyes de Protección Animal, siguen siendo víctimas de la tradición en miles de festejos populares. En agosto y septiembre del 2007, se contabilizaron hasta 4.111 casos en los que los bovinos cobraban especialmente protagonismo por su tortura. En el presente año, se preven 22.000 casos y la concurrencia de corridas bañadas de sangre del toro y del torero. Unas corridas que cuentan, además con la ayuda de unos 500 millones de euros, según la Federación Altarriba, aportados por las subvenciones de las Administraciones.

El 18 de octubre del año pasado, el Congreso de Diputados se llenó de escritores, cantantes, actores y de unas setenta asociaciones defensoras de los animales que pedían, en un manifiesto, la abolición de las corridas de toros. Reclamaban la redacción de una ley estatal que defendiera los derechos de los animales y que tipificara como delito el maltrato a las otras especies así como el reconocimiento de los derechos de los animales. El manifiesto estaba suscrito por una treintena de nombres famosos como el director de cine Juanma Bajo Ulloa, el filósofo Savador Pániker o el humorista Forges. “La única diferencia entre un holocausto humano y uno animal –dijo la escritora Ruth Toledano– es que nosotros tenemos voz”. Mientras hablaban, un par de pantallas mostraban cadáveres de vacuno colgando, zorros enjaulados, visones despellejados o a un hombre matando una foca a palazos.

Casi once meses más tarde, la tortura de animales continúa “divirtiendo” el panorama nacional y, periódicamente, se continúa “engrandeciendo” con sangre y violencia las fiestas populares.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ni van a despenalizar el consumo y tenencia de drogas, para que estas estén en el mercado con ciertas garantias de salubridad, con control facultativo y evitando el lumpen que rodea su obtención,(tal como propone Escohotado) ni a suprimir la celebración de los llamados festejos taurinos. (el gabinete está de veraneo) -con la que está cayendo- Aunque si es probable que en breve concedan la condicion humana a los grandes simios. Menos mal que estos carecen de cuernos tangibles. Y que decepción -para mí al menos- la de la afición de los cantores, Aute, Serrat y Sabina al martirio de los toros, aunque la asuman como contradictoria. chiflos.

Santiago Miró dijo...

Amigo Chiflos: debo reconocer que, al enterarme de la afición por las "corridas" de estos personajes, no disminuyó mi grado de admiración por sus obras, que admiro, pero sí por su personalidad. Aunque reconozco que la contradiccción, la incoherencia y la confusión son aspectos que pueden cohabitar en grandes personalidades.

Santiago Miró