viernes, 6 de febrero de 2009

El ejemplo de Thuram

Jugando en el Barcelona, en mayo del 2008.

Thuram preside la Fundación "Educación frente al racismo".

Nacido en 1972 en Guadalupe (el Caribe), y emigrante en París desde los nueve años, Liliam Thuram ha sido el jugador de fútbol galo –defensa central– que más veces ha defendido la camiseta de su selección. Es el símbolo viviente de la Francia multiétnica, jugando de defensa central. El pasado 8 de diciembre, tras haber jugado últimamente de defensa en la selección francesa y en el FC Barcelona, fue invitado por el presidente Sakozy quien, junto con el secretario general del Elíseo, Claude Guéant, le ofrecieron ser “Ministro de la Diversidad”. Ocurrió pese a que Thuram ha sido uno de los deportistas más críticos con el discurso de Sarko sobre temas como la inmigración. “Tuvimos una larga charla –recuerda Thuram en una entrevista publicada en “Le Monde” hace dos días–, pero, por razones evidentes, me tuve que negar a sus deseos”. Y se negó a formar parte del Gobierno, prefiriendo el balón a los discursos ministeriales.

Miembro del Alto Consejo para la Integración desde 2002, el campeón de Europa y del mundo con Francia, que preside la Fundación “Educación contra el racismo”, nunca ha ocultado sus discrepancias con la política social de Nicolás Sarkozy y ha sido especialmente duro con él. En noviembre de 2005, ya denunciaba el discurso racista de Sarkozy, entonces ministro de Interior, acusándole de banalizar la idea del Frente Nacional, el partido de extrema derecha. Sarkozy sostenía que había que “limpiar las calles con un kärcher (aparato de agua a presión)”. Y, al escuchar sus reflexiones sobre los agitadores y los incidentes de aquel momento, Sarkozy, lo convocó para un intercambio de ideas.

Nunca ocultó este jugador su desacuerdo con la política del presidente y se alegró especialmente con la victoria de Obama en los EEUU, “un país que ha sabido enfrentarse a su historia”. Los estadounidenses –dice– “han sabido enfrentarse a su historia, conviviendo blancos y negros”, mientras que “el problema de los franceses es que, geográficamente, no vivieron nunca juntos”. El 1 de agosto del 2008, Liliam Thuram, tras descubrir una malformación cardiaca, se retiró del fútbol. Colgó definitivamente las botas, pero no las cambió por ningún cargo político. “Por ahora, no; pero, tal vez, algún día…”. Para él, la política sigue siendo tan noble que requiere una preparación especial. “Hay que aprender cosas. Es lo que yo hago: relacionarme con gente de distintas culturas”. Durante el mundial de Alemania, Thuram también reaccionó contra las declaraciones racistas del líder del FN, Jean-Marie Le Pen, quien declaró entonces que había “demasiados negros en el equipo nacional”. Y, a iniciativa de Thuram, algunos jugadores de raza negra dejaron de entonar “La Marsellesa” antes de los partidos. Un ejemplo que no se repite frecuentemente ni en el mundo deportivo ni en el de los políticos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Acudir a un estadio de futbol es tan bochornoso como asistir a la tortura de un toro. He visto actitudes en el publico del futbol tan pretendidamente humilladoras hacia jugadores de raza negra, que comprendo perfectamente que estos no puedan perdonar aunque sepan que "no saben lo que hacen"
chiflos.

Santiago Miró dijo...

Creo, amigo Chiflos, que en tu mensaje falta un "puede". Porque acudir a un estadio de fútbol "puede" ser tan bochornoso como asistir a una tortura de un toro. De lo contrario, generalizas al espectador de fútbol y a los jugadores, condenándoles a todos sin excepción a dicho bochorno. Cosa que yo en ningún momento dije ni sostengo.Al contrario, también he visto y presenciado en partidos actos generosos y ejemplarizantes.

Anónimo dijo...

Cierto es que me falta un "puede" o un "suele" o un "acostumbra" No habiendo reparado en tal circunstancia, agradezco tu precisión que -sin duda- corrige y completa con acierto el criterio y sentido de mi opinion.
gracias.
chiflos.