martes, 14 de abril de 2009

"España, mañana, será republicana".



Tal día como hoy celebramos el septuagésimo octavo aniversario de la proclamación de la IIª República Española, estado democrático y republicano que se proclamó en España el 14 de abril de 1931, tras la salida voluntaria del rey Alfonso XIII, hasta el 1 de abril de 1939, fecha de la victoria del bando insurgente que inició la Guerra Civil con el golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Durante el periodo republicano se sucedieron varios gobiernos, intentando hacer progresar el país con reformas de toda índole y medidas más igualitarias para todas las clases trabajadoras. Reformas y medidas que fueron aniquiladas por las fuerzas franquistas que rompieron la legalidad constitucional y republicana.

Hoy, 29 años después de la muerte del dictador, ni el Rey ni la Iglesia, que apoyaron su régimen franquista, han expresado aún públicamente su condena al mismo. En cambio, diversas personalidades han dado su opinión sobre el periodo de transición. Julio Anguita, en el diario digital “Tercera Información” hablaba el 3 de septiembre del 2008 de la misma. “La transición no fue tan modélica. Volvió la dinastía borbónica que había sido echada de España en el 31, y se instauró un sistema llamado democrático en el que hemos visto que no existe la independencia de los tres poderes. Este país ha continuado siendo el reino de la corrupción, del robo, del latrocinio y de la especulación, del favoritismo y de la impunidad para los grandes. Todo aquel montaje, nacido de unas Cortes Constituyentes y con una Constitución contradictoria, está pasando factura”. Anguita reconoce que el 24 de febrero del 81 “todos nos posicionamos bajo las alas de la gallina clueca del Rey. Aquella mañana, deberíamos de haber empezado a hacer las cosas de otra manera, y haber convertido España en republicana. El Rey borboneó, intentó pastorear, y cortó cuando tenía que cortar. Se puso el traje de capitán general y salió revestido de demócrata, pero estaba en la pomada y aceptó un golpe de timón más bien parecido a la dictablanda de Primo de Rivera”. Anguita está convencido de que “España, mañana, será republicana”.

Pepe García Abad, autor de “La solidad del Rey” y “El príncipe y el Rey” (Ed. El Siglo), comentaba en un chat en “Diario Crítico” que hay una complicidad de la prensa con el Rey. “Hay una verdadera autocensura y yo pienso que la autocensura es la forma moderna de la censura. En efecto, el hecho de que, en su día, no se hiciera un referéndum sobre monarquía o república representa un cierto déficit democrático”. García Abad cree que el futuro será republicano pero, “hoy en día, el Rey, sin ser imprescindible como lo fue en la Transición, puede ser útil”. Según las fuentes que este periodista baraja, “el Rey no ha pensado nunca en abdicar. Y morirá con las botas puestas (o con el cetro puesto)”.

En febrero de 2008, la editorial barcelonesa Styria lanzaba al mercado libro: “Juan Carlos I, el último Borbón”, del escritor e historiador militar, Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército. Su capítulo II se titula: “Borbón mata a Borbón”, y narra la muerte del hermano del rey Juan Carlos a manos del propio monarca. Otros capítulos están dedicados al intento de golpe de Estado del 23-F y Martínez Inglés inculpa directamente al Rey. “España –comenta el autor de este libro– no puede tener ni un minuto más en la Jefatura del Estado a un hombre de pésima catadura moral, homicida confeso (que no ha pagado todavía por su delito), presunto asesino y también, en grado de presunción por el momento, golpista, malversador de fondos públicos y terrorista de Estado”.

Estas y otras opiniones en un día como hoy, barajan la posibilidad deseada por no pocos españoles de una Tercera República.


El 16 de abril del 2007, se oye en la Copa Davis de Tenis jugado en Australia “El Himno de la República” como si fuera el Himno Nacional. James Morris, lo toca por error y los representantes españoles reaccionan como si hubieran oído tocar al mismo diablo.