viernes, 19 de junio de 2009

Aviones del Ejército Español caen como moscas.

Nota de aviso: Una avería telefónica me impidió los dos últimos días continuar con esta web. El silencio y el mutismo se apoderaron de ella ante mi impaciencia. Por fin, solucionado el fallo, abordamos este tema que teníamos preparado para el mismo jueves.
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Un F-18 en pleno vuelo.


Restos de un F-18, estrellado el pasado 2 de abril en el campo de tiro de las Bárdenas Reales (Navarra)

Dos cazas españoles se estrellaron este martes, cayendo en el mar, aunque los pilotos, sujetos a las sillas yectoras, lograron segundo antes salvar sus vidas. Las dos aeronaves, C15-74 y C15-78, volaban en una zona de entrenamiento militar entre 40 y 60 millas al sureste de Gran Canaria y cerca de Fuerteventura y África. Ambas se encontraban practicando un ejercicio de guerra electrónica cuando chocaron en pleno vuelo. Apenas 15 minutos después del accidente, los dos aviadores, que contaban con una amplia experiencia y más de 700 horas de vuelo en F-18, fueron rescatados del océano Atlántico por un helicóptero del Servicio Aéreo de Rescate.

El Ejército del Aire ha explicado en un comunicado que los motivos que causaron el accidente están bajo investigación. Sin embargo, el suceso no es nuevo. Otro F-18 del Ejército del Aire se estrellaba en la pasada noche del jueves, 2 de abril, en el campo de tiro de Las Bárdenas Reales, en Navarra, sin que nadie resultara herido, ya que su piloto y único ocupante saltó también del avión antes del accidente. El aparato sufrió el siniestro durante unas maniobras, sobre las 22 horas 30 minutos, por causas que aún se están investigando, y se precipitó al vacío en el citado polígono de tiro. El equipo de la Comisión Técnica de Investigación de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) investigó igualmente los motivos por los que se pudo producir el accidente pero, hasta la fecha, no se han hecho públicos y sigue sin soltar prenda.

En otro accidente, ocurrido el 20 de enero del 2009, se perdieron otros dos aparatos y morían los dos capitanes y un teniente que iban en vuelo. En ese momento, el número de aviones militares siniestrados se eleva, al parecer, a más de treinta. Los pilotos de combate españoles hablan de los “ataúdes volantes” cuanto se refieren a estos cazabombardeos. Tal vez esa sea la razón por la que el Ministerio de Defensa que dirige Carmen Chacón aún no haya encontrado compradores para las unidades que siguen operativas. La Fuerza Aérea de Ecuador dijo “no”, y las negociaciones con la de Argentina siguen estancadas. Desde el principio, en los primeros aparatos, de los 72 que formaban el lote de Mirages F-1 adquiridos a la firma francesa, Marcel Dassault, se detectaron problemas de corrosión en las toberas de salida de gases. Hasta 1984, cuando entraron en servicio los más modernos F-18 estadounidenses, el F-1 fue la espina dorsal de las unidades de combate del Ejército del Aire. Pero, el hecho de que estos cazas sólo lleven un motor –lo que les vuelve mucho más vulnerables que los F-18, que disponen de dos turbinas–, ha ido engordando su insólito historial de accidentes, contribuyendo a alimentar la leyenda negra entre los pilotos militares españoles.
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Monarquía versus República (IV) 9,44 minutos. 11 Oct 2007 - Jorge Verstrynge, Rafael Torres, Isabelo Herreros, Alejo Vidal-Quadras, Jorge Trias y Luis Arranz. Negro sobre Blanco. Fernando Sánchez Dragó (director).


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que no entiendo es porqué los quieren vender a otros países, si no funcionan bien y hacen correr la vída de los demás pilotos.

Es lógico que otros países digan que no, con este prontuario.

Un saludo

cmorla dijo...

La foto del avión accidentado no es de un F-18, sinó de un Mirage F-1.
Salu2