viernes, 1 de enero de 2010

Jaume Santandreu. (I) En “Can Gazà”, una isla dentro de la isla.

Dentro de cinco días, en este mismo blog, un regalo de Reyes para los lectores de “Negro sobre Blanco”:
“El meteco Ben Azibi”. Una novela inédita de Santiago Miró.


En Mallorca, en la que permanecí los últimos días del 2009, visité “Can Gazà”, una finca situada a las afueras de Palma, convertida en una isla dentro de la isla, en donde han ido a parar muchos yanquis, enfermos crónicos, alcohólicos y drogadictos que buscan liberarse de las drogas y el alcohol. La mayoría de ellos tiene más de 50 años, algunos en estado terminal, y su adicción les ha llevado a perderlo todo: familia, trabajo, dinero y amigos. Allí se encuentran con un ex cura-obrero dedicado exclusivamente a recoger la escoria de una Mallorca de lujo. Él encauza a estos enfermos de sida, drogadictos y enfermos crónicos, en la última estación hacia una nueva vida.

Jaume Santandreu se levanta cada mañana a las cinco treinta, tras haber dormido cinco horas, y lo primero que hace es meterse en la cocina. Desde ella le encanta dar gusto a los alimentos, prepararlos y condimentarlos como paterfamilias en una residencia que alberga a una treintena de hombres que lo perdieron todo excepto la esperanza de vivir con un mínimo de dignidad humana.

A las 10 de la mañana, tras descansar durante una hora, Jaume Santandreu se dedica a alternar con ellos. Atiende a las llamadas telefónicas, hace de relaciones públicas para volver al mediodía a la cocina, en donde acabará de preparar el menú. Una hora más tarde, el comedor se llenará de una treintena de comensales hambrientos a los que se añadirán otros treinta que llegan a pie de la ciudad para cubrir el hambre en un silencio casi monástico. Luego, se recogen los platos por turnos y se escurren las vasijas a mano. Pese a haber aceptado la casona de dos pisos y la finca con ovejas y otros animales, Santandreu nunca aceptó lavavajillas ni inventos domésticos modernos. En “Can Gazà” no hay trabajadores sociales, ni médicos, ni monitores, ni siquiera cocineros o cuidadores y las ovejas y otros animales que pastan en el pequeño huerto les permite autogestionarse sin apenas recibir ayudas de instituciones.

Por la tarde, Santandreu, el cura gay de los pobres, sale de casa para acercarse a Palma o a algún pueblo en donde da conferencias, se entrevista con algunos, visita a su familia y, por la noche, tras la cena, juega a las cartas o al ajedrez con Miguel Ángel, el único trabajador a sueldo con el que suele perder. Antes de acostarse, se conecta una hora con el mundo a través de Internet.

En épocas de gran actividad intelectual, Santandreu se aísla para poder confeccionar algún libro de poesía, novela o ensayo. De la treintena que lleva escritos, son especialmente conocidos “El nom del pare” (“El nombre del padre”), “Encís de Minyonia” (“Nacido hombre”) o “Catedral amb armaris” (“Armarios en la Catedral”), que consiguió el Premio Terenci Moix de Narrativa gai y lesbianas. Asegura que los peores años de su vida los pasó en el Seminario de Palma en donde le violaron. Anteriormente, a los seis años, ya sufrió abusos sexuales por parte de un cura, en la Salle de Manacor. No oculta su homosexualidad y por deja de escandalizarse por la casta clerical.

Mañana: (Y II) Un cura agnóstico que flagela a la Iglesia.

7 comentarios:

alas de vida dijo...

Hace poco, estando en una casa ajena a la mía, yo no tengo TV, vi de pasada no sé si una noticia o un programa dedicado a este gran hombre. Hoy he querido saber más y buscando por internet he llegado a tu blog.
Algún día cercano, quizás hable sobre él en mi blog, quizás para ello necesite tu post, si tu me lo permites.
Feliz 2010 y ojalá los noticieros se inundaran de cosas asó. Gracias por escribirlo.

Anónimo dijo...

Conocí la labor de este hombre a través de la televisión, es digno del mayor de los respetos. Un maestro. Gracias por el relato, está muy bien elaborado.

Un saludo fraterno.

adriana pereyra dijo...

jaume,kiero contarle q soy una chica argentina,que vive em mallorca,y que usted se merece todos mis respeto y admiracion,y q gente como usted ,me hacen creer mas en dios,asi como el padre mario pantaleon,q esta cerca de mi barrio ,un beso grande

Anónimo dijo...

Hola me llamo Javier...

Como puedo contactar con Jaume Santandreu.

Gracias

vicens dijo...

necesitamos muchos santandreus, pero por desgracia solo hay uno.

Anónimo dijo...

ME HA ENCANTADO VER QUE EXISTE GENTE DE ESA CALIDAD HUMANA,DIOS ESTA CON EL ... ESTA DANDO CIELOS DENTRO DEL INFIERNO.GRACIAS JAUME,POR SER COMO ERES.ALGUN DIA IRE POR ALLI,ESTOY SEGURA.A LOS ANGELES HAY QUE CONOCERLOS.UN ABRAZO ETERNO

Vicente dijo...

Aquí tenemos un ejemplo claro de que el ser homosexual,no es una lacra de la sociedad;la auténtica lacra es la hipocresía de una iglesia que predica el amor y condena a quien realmente lo practica desinteresadamente y por convicción.QUE DIOS LE BENDIGA Y NOS LO CONSERVE MUCHOS AÑOS,SR SANTANDREU.Gracias por ser como es.