viernes, 20 de agosto de 2010

El Pantano de San Juan, sucio y peligroso.





Un análisis del estado ambiental de la “playa” del pantano de San Juan, situada en los términos municipales de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, muestra el estado “lamentable” de “suciedad” de esta zona, provocado por la “actitud incívica de algunas personas”. Realizado por la asociación “Globalízate”, el análisis informa que hará llegar este documento al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil para que proceda a vigilar la zona de forma regular y, en su caso, sancionar a las personas que sean “pilladas in fraganti”, arrojando basura. Esta y otras organizaciones ecologistas denuncian la situación y piden “a los ciudadanos que sean respetuosos con el medio que le rodea”. El estudio revela en la zona una “gran acumulación de residuos de todo tipo” y advierte que algunos de los objetos encontrados, como botellas de vidrio y colillas, “son potencialmente peligrosos tanto para los visitantes como por el riesgo de incendio forestal que pueden provocar en esta Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA)”.

El embalse, conocido como la “playa de Madrid”, es el único de la Comunidad, a 84 kilómetros de la Puerta del Sol, donde está permitido el baño y las actividades acuáticas a motor, y cuenta con un total de 14 kilómetros de playas en donde acuden centenares de madrileños durante el verano. “Globalízate” asegura que la situación conocida “está provocando que muchos turistas dejen de acudir, perjudicando la economía de los hosteleros y, por ende, de los pueblos aledaños”. Para solucionarla, los ecologistas piden a la Confederación Hidrográfica del Tajo que efectúe limpiezas regulares de residuos sólidos y que se concreten las competencias de este organismo y de la Comunidad en este ámbito. “Tras el análisis visual realizado –dice la organización–, se puede llegar a la conclusión de que el aspecto del pantano deja mucho que desear, con una gran acumulación de residuos de todo tipo”.

“Globalízate” señala que “el pasado 16 de junio, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, visitó la zona y anunció una inversión de 1,9 millones de euros”. Y expresó su deseo de que esta ayuda “llegue pronto, sirva para mejorar su situación medioambiental y frene el deterioro que algunos ciudadanos incívicos y la dejadez de determinadas administraciones están provocando”. La Comunidad de Madrid, a través de la Dirección General de Sanidad, es la encargada de que el agua del pantano cumpla con todos los requisitos de salubridad. A su vez, al ser el agua del embalse utilizada para el consumo humano, la Confederación Hidrográfica del Tajo, debe velar para que no haya ningún problema con su calidad.

Pero el tránsito de excursionistas empieza a pasar factura al entorno natural. Así lo denuncia la asociación “Globalízate” en el informe en el que pone de manifiesto la “degradación” de la zona del Muro, o la “playa” del pantano, debida a “la actitud incívica” de sus visitantes. Pululan los restos de “botellones”, pañales, botellas de plástico y vidrio o colillas. Unos restos que, tal y como denuncia la asociación, pueden ser “potencialmente peligrosos tanto para los visitantes como por el riesgo de incendio forestal que pueden provocar”. A esto además se une la existencia de restos de basura orgánica que, con el calor, desprenden mal olor. Y todo ello, subraya “Globalízate”, a pesar de que las papeleras y contenedores se encuentran a medio llenar.

El Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias pretende acabar con la suciedad que asola las “playas” del pantano. El alcalde, Pablo Martín Cabezuela, reconoce la situación en las orillas del pantano y ha anunciado una limpieza urgente de los residuos. Según él, la diferencia de este año es que, debido a la crisis económica, muchos madrileños se han visto obligados a renunciar a sus vacaciones y, en su lugar, han optado por disfrutarlas en los entornos de ocio de la Comunidad. “El aumento exponencial de visitantes –señala– ha traído también un aumento de comportamientos incívicos que ensucian las zonas comunes de este entorno privilegiado”. El alcalde asegura que se incrementó en un día la limpieza específica de la zona –se añadió el miércoles a los lunes y los sábados–, reconociendo que, con esta medida, no se puede controlar a “las personas que, pese a tener contenedores de basura a menos de 20 metros, dejan sus residuos en la misma playa”. Por este motivo, Pablo Martín hace un llamamiento a todos los usuarios para que mantengan limpia la zona y utilicen los recursos puestos a su disposición.