miércoles, 25 de agosto de 2010

¡Que paguen ya las grandes fortunas!


El presidente del Gobierno recurrió hace más de un mes a la idea lanzada durante el debate sobre el Estado de la Nación de que adoptaría las medidas que fueran necesarias para salir de la crisis. Cueste lo que cueste y le cueste lo que le cueste. Durante la sesión, Zapatero no descartó “pedir nuevos esfuerzos a los españoles” en los próximos meses. “Si hay que hacerlo, lo haré”, sentenció, convencido de que esto es la única posibilidad que le queda. Era su manera de decir que, si hace falta recurrir “a los que tienen alta capacidad económica”, lo hará sin ninguna duda. Pero, mientras tanto…

Hoy, la crisis sigue su lento camino hacia su recuperación. Y, con el bochorno del verano, el presidente parece haber dejado dormir en el olvido sus planteamientos, sobre todo los que afectan a los más poderosos. Pero José María Mollinedo, secretario general del sindicato de los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), nos recuerda una y otra vez que el coste de la crisis también “debería ser pagado” por las grandes fortunas y grandes corporaciones industriales españolas, teniendo en cuenta que los recortes sociales y la reforma laboral aprobados por el Gobierno van a afectar a la mayoría de las personas con rentas bajas o muy bajas.

El secretario general de Gestha cree que sí hay margen para subir los impuestos en España y modificar algunas partidas en el ámbito de una reforma fiscal “de mayor calado”. En concreto, Mollinedo se refiere al Impuesto sobre Sociedades, donde existen algunas “distorsiones”, y al IVA, en el caso de aquellas facturas en las que este impuesto se devenga sin que hayan sido efectivamente cobradas. Según Mollinedo, la estructura fiscal del país podría ser eficaz y suficiente, si existieran actualmente los índices de actividad económica del año 2007, cosa que, en su opinión, va a ser difícil de conseguir a corto plazo.

La crisis, según Mollinedo, afecta a todos, incluso a los grandes patrimonios que pueden tener un momento de menor valor, “pero éstos son los que mejor pueden sortear la crisis”. Los parados, los asalariados y los pensionistas son los sectores más afectados. Y advierte que los fraudes fiscales “son más comunes en tiempos de recesión”. A través de Gestha, propone que el Ministerio de Economía y Hacienda y la Agencia Tributaria dirijan sus investigaciones de lo más fácil a las grandes fortunas y se controlen las subvenciones y el gasto público. Sugiere, asimismo, la adopción de medidas fiscales sobre la tributación de pymes y autónomos, los contribuyentes y las sociedades con ingresos muy altos, sicavs y ganancias patrimoniales especulativas con las que se mejoraría la prevención del fraude.
Pero es en los próximos presupuestos presentados antes del 1 de octubre en el Congreso cuando se confirmará el grado de veracidad de las promesas de Zapatero. Sólo entonces veremos si Hacienda se inclina por gravar más a las rentas altas, creando un nuevo tramo en el IRPF, con un tipo superior al 43 por ciento. O si todo queda entre aguas de borrajas.