martes, 16 de septiembre de 2014

Mañana se discute en el Congreso el referéndum monarquía-república.

El diputado de IU Alberto Garzón, el pasado miércoles, en el Congreso.

Recogida de firmas en la Plaza Nueva de Sevilla, en demanda de una consulta ciudadana sobre el modelo de Estado.

El miércoles de la semana pasada, Alberto Garzón, secretario ejecutivo de Proceso Constituyente de IU y diputado, defendía en el Pleno del Congreso la conveniencia de convocar un referéndum para que los españoles puedan elegir entre seguir viviendo en una Monarquía o convertirse en República. El mes de julio, la Izquierda Plural intentó interpelar a Sáenz de Santamaría, tras la abdicación del Rey Juan Carlos en su hijo y tras una ola de manifestaciones republicanas en toda España, pero la vicepresidenta no pudo acudir al Pleno y la interpelación se aplazó hasta la primera sesión plenaria de este nuevo curso político. La número dos del Gobierno intervendrá mañana, contestando a Garzón.

“El PP impuso una sucesión exprés sin que se votase, pero nosotros vamos a forzar el debate en la Cámara, ha señalado el portavoz de la Izquierda Plural, José Luis Centella, para quien este tema sigue vivo en la calle pese al “Plan Renove” de la institución monárquica que, a su juicio, ha puesto en marcha el Rey Felipe VI. En los últimos meses, IU ha seguido con su trabajo político y sus colectivos sociales. Sus plataformas ciudadanas presentaron la “Asamblea Ciudadana Pro Referéndum” y recogieron firmas para exigir al Gobierno de Mariano Rajoy la convocatoria de una consulta sobre monarquía o república. Su objetivo es reunir medio millón antes de fin de año.

El concepto de la república como forma de Estado ha quedado plasmado en no pocas ocasiones en los diarios de sesiones de los plenos del Congreso de los Diputados. Pero mañana será la primera vez que la Cámara baja se pronuncie sobre la moción del grupo de IU en una moción que es consecuencia de la interpelación urgente que planteó al Gobierno el diputado Alberto Garzón en la sesión de control del pasado miércoles. El debate generó un duro enfrentamiento entre el diputado Garzón y la número dos del Ejecutivo. Garzón consideró que nunca se había sometido a la consideración popular el modelo de Estado ya que “con la Constitución, la monarquía venía en el paquete. En aquellos momentos, el debate era democracia o dictadura”. El diputado se pregunta a qué tiene miedo el Gobierno. La vicepresidenta esgrime que la propuesta de la interpelación es “ilegal” y, por lo tanto, el Gobierno no puede contemplarla ya que va en contra de la Constitución. Garzón sostiene que el artículo 92 de la Constitución permite que “las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a un referéndum consultivo de todos los ciudadanos”. Añade que la monarquía en este país es corrupción. “Una trama de corrupción de Nos que ha servido para acusar al entonces yerno real, Iñaki Urdangarin y a la infanta Cristina de Borbón”. Y cita los episodios del rey en África que han hecho que su valoración ciudadana haya descendido al 4,8 en 2011, suspendiendo por primera vez, y dos años después, a una nota del 3,68.

Previsiblemente, el PP, con mayoría absoluta, se mostrará en contra y, desde la bancada de la derecha, apoyada por el voto negativo a la moción del grupo socialista, se dirijan fuertes descalificativos hacia el diputado proponente y su grupo parlamentario como ya ocurrió la semana anterior. El nuevo líder socialista, Pedro Sánchez, no parece estar dispuesto  a  cambiar esa línea, pero las formaciones de izquierda minoritarias votarán a favor de la moción. La incógnita estriba en conocer qué actitud adoptarán los grupos nacionalistas, dada la tensa situación política generada hacia el Ejecutivo de Madrid a raíz del proceso soberanista abierto en Catalunya, especialmente, después de la jornada de la Diada del pasado jueves.