jueves, 12 de enero de 2017

El Vaticano, accionista de la industria de armamentos.

 El Arzobispo Emérito de Varsovia, Cardenal Józef Glemp, sosteniendo un rifle Dragunov SVD, de fabricación soviética.


La fábrica de armas Pietro Beretta Ltda. es la mayor industria de armamentos en el mundo, controlada por el Holding SpA Beretta, cuyo accionista mayoritario, después de Gussalli Ugo Beretta, es el IOR (Instituto para las Obras de Religión, comúnmente conocido como Banco del Vaticano), institución privada, fundada en 1942 por El Papa Pío XII, con sede en la Ciudad del Vaticano. La noticia fue publicada el 12 de febrero del 2012 por el diario digital laicista, Cronache Laiche.  La Iglesia Católica era y sigue siendo la única organización religiosa del mundo que tiene como cuartel general un estado independiente: la ciudad del Vaticano. Con sus 2 Km2 de superficie, el Vaticano es mucho más pequeño que muchos campos de golf del mundo. Y, para recorrerlo, sin prisa, no se necesita mucho más de una hora, pero contar sus riquezas, llevaría bastante más tiempo.

La moderna opulencia del Vaticano se basa en la generosidad de Benito Mussolini, quien, gracias a la firma del tratado de Letrán entre su gobierno y el del Vaticano, otorgó a la Iglesia Católica una serie de garantías y medidas de protección. La “Santa Sede” consiguió que la reconocieran como un estado soberano, se benefició de la exención impositiva de sus bienes en beneficio de sus ciudadanos, y se le dispensó del pago de derechos arancelarios en la importación del extranjero. Una “Santa Sede” con inmunidad diplomática y cuyos diplomáticos empezaron a gozar de pos-privilegios de la profesión, al igual que los diplomáticos extranjeros acreditados ante la Santa Sede.

En 1933, el Vaticano volvió a demostrar su habilidad al entablar lucrativos negocios con los gobiernos fascistas. Al concordato de 1929, firmado con Mussolini, le siguió otro entre la Santa Sede y el 3er Reich de Hitler. El gestor, Francesco Pacelli, fue nuncio en Berlín durante la Primera Guerra Mundial y, como Secretario de Estado de Pío XI, tuvo numerosas intervenciones ante el rumbo que estaba tomando la política alemana. Su hermano, el cardenal Eugenio Pacelli, futuro Papa Pio XII, fue el encargado de negociar como Secretario de Estado Vaticano, la firma del tratado con la Alemania de Hitler. Pío XII fue nuncio en Berlín durante la Primera Guerra Mundial y, luego, como Secretario de Estado de Pío XI, tuvo numerosas intervenciones. Intervino decisivamente en la encíclica de Pío XI, conocida como “Mit brennender Sorge” (“Con ardiente preocupación”). La iniciativa de la encíclica partió, contrariamente a lo que se cree, de los obispos alemanes. El primer borrador fue redactado en Roma por el Cardenal Faulhaber. A pesar de la constante y gran presión mundial, el Papa Pio XII siempre se negó a excomulgar a Hitler y a Mussolini, su pontificado se caracterizó por adoptar una falsa pose de neutralidad. Cuando los Nazis invadieron Polonia, Pio XII se negó a condenar la invasión.

Cronache Laiche publicó la supuesta relación entre Beretta y el Vaticano. Se llegó a decir que el Vaticano era el mayor accionista en el mundo de la industria de armamentos. El representante estadounidense de la fábrica de armas pidió fuentes y pruebas, y exhortó a que “no crean todo lo que leen”. En una noticia sin firma titulada “IOR, Monopoly y Risk”, dicho medio decía: “Circula, de hecho, por la red, la noticia según la cual el famoso Instituto para las Obras de Religión, o sea el brazo secular económico del Vaticano, sería uno de los mayores accionistas de la histórica fabricante de armas Beretta, tras la familia Beretta, dueños de la mayor parte”. Beretta negaba en una nota oficial que el IOR estuviera entre sus accionista y calificaba de “engaño el rumor”. Doce días después, el citado diario laicista incluía una nota aclaratoria: en el artículo no se había recibido confirmación oficial de las partes directamente involucradas. Y, en una declaración de la Fabbrica Armi Pietro Beretta. se decía: “En relación con las noticias difundidas en los últimos días acerca de la composición del Beretta Holding, la empresa desmiente de la manera más firme que el IOR o empresas relacionadas con él sean parte de los accionistas de la propia empresa o de sus filiales. Beretta Holding, que controla un grupo de empresas principalmente activos en el sector del deporte, la caza y el tiempo libre, es una empresa propiedad familiar de 15 generaciones”.