jueves, 18 de septiembre de 2008

18 de septiembre. (I) Boicot a la EpC. Valencia, en la senda del disparate.


Un nuevo curso escolar para la enseñanza obligatoria acaba de comenzar, pero algunas comunidades gobernadas por el PP se resisten a impartir la asignatura EpC (“Educación para la Ciudadanía”). La derecha intenta legalizar su “boicot”. En la interpretación de la ley, los jueces no se ponen de acuerdo a la hora de resolver el derecho de los “padres objetores” y el Supremo no parece resolver el caso antes de Navidades. Ante este panorama, aparecen los primeros gestos y aspavientos contra la Ley Orgánica de Educación LOE.

En los colegios valencianos, el gobierno del PP ha ordenado impartir la EpC en inglés. La Consellería de Educación ha tenido el “detalle” de poner un traductor simultáneo para impartir la asignatura “Education for Citizenship and Human Riges” en la lengua de Chakespeare. Ignoro si el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, habla o entiende inglés pero se siente orgulloso de haber boicoteado de esta manera la asignatura EpC. El consistorio valenciano decide no financiar el libro para una asignatura que “debería ser optativa y no impuesta” por parte del Gobierno del Estado. Una gran mayoría de alumnos no se enteran de nada cuando un profesor traduce en inglés lo explicado por otro en castellano. Y Juan María Calles, responsable de Educación de la gestora del PSPV-PSOE, declara que la “rebelión” de los claustros de profesores contra la orden de la Conselleria de Educación es fruto de unas decisiones políticas “imprudentes e irresponsables”. Según él, el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, “ha ejercido de forma irresponsable su cargo, guiado por la improvisación, la provocación y el ansia de eludir la obligación legal de implantar la asignatura, lo que genera un conflicto gratuito y un malestar generalizado entre los profesores y gran parte de la comunidad educativa”.

En este embrollo se encuentran los alumnos cuando aparecen los primeros boicots, acusaciones, denuncias, amenazas y rebeliones, plantes y recursos, en torno a la implantación de una asignatura que busca precisamente potenciar la actitud cívica del estudiante, aturdido y medio caos. Asociaciones de padres y sindicatos retan a la Conselleria de Educación a boicotear la orden de la Generalitat sobre la lengua en la que se deben impartir las clases EpC. La traducción simultánea es caótica y ridícula. En algunos centros se crea una fórmula que intenta salvar el galimatías, dividiendo la clase en dos grupos: una semana se impartirán las clases teóricas en castellano; la siguiente, en inglés. Adolf Sanmartín, portavoz de Educación del grupo del PSPV en Las Cortes, pretende que los encargados de impartir esta materia no cuenten con un profesor de inglés y puedan dar la clase en una de las dos lenguas cooficiales de la Comunidad, castellano y valenciano, contraviniendo así la orden de la Conselleria.

El delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, asegura que el último anuncio del Consell para impartir la EpC con dos profesores es “un paso más en la senda del disparate y algo totalmente insólito en el resto del Estado”. Peralta lamenta que el Consell “destine dos profesores a una asignatura en lugar de dotar otras y mejorar los datos de fracaso escolar, que en la Comunidad Valenciana son unos de los peores del Estado”.

Mañana: Boicot a la EpC (Y II)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me da la impresión de que ya, declaradamente ha dado comienzo la campaña electoral. Es más, siempre estamos en campaña electoral. Los objetores a la (epc)suponen un registro cuantificable en intencionalidad de voto a favor del pp, así como la mayor parte del victimario inscrito en la oficina de empleo. De otro lado sólo quedan los de la memoraria histórica. Vamos perdiendo Santiago. chiflos.

Santiago Miró dijo...

Te encuentro, apreciado Chiflos, algo alicaído en tu comentario. Vamos, hombre, que aquí nada se da por perdido hasta que no se demuestre lo contrario, gracias, en parte, a los votos vencedores. Y, para ello, todavía faltan muchos meses. Desfallecer a estas alturas y regalarle tu voto al adversario político es un fracaso premeditado.

Daniel H. M. dijo...

Había escrito una parrafada, pero pudiendo resumir, mejor resumo. La educación da pena, en momentos así consuela no tener hijos. Dejad que los educadores eduquen.

Anónimo dijo...

Es una pena que nuestros hijos lleguen a secundaria sin saber hablar inglés, ni tan siquiera entender. Esta asignatura al menos pone en evidencia que el alumnado público es incapaz de salir de las fronteras de la Comunidad para estudiar en cualquier otro país, se llame la asignatura EpC o Matemáticas o lo que sea... Creo que el disparate es ese.