lunes, 8 de septiembre de 2008

8 de septiembre. Siete "errores" bajo el sol.


Ya hace tiempo que Mallorca ha dejado de ser la isla de la calma, cantada y pintada por Santiago Rusiñol, quien decía que “quienes buscan la verdad merecen el castigo de encontrarla”. Desde hace décadas ha perdido parte de su encanto y, concretamente, desde el verano del 2006, la fundación Gadeso, dedicada a la investigación de la realidad socioeconómica y cultural de las Baleares, lleva a cabo una singular encuesta veraniega en la que ha dado a conocer los siete “horrores” de las islas. Este año, las expectativas horripilantes han triplicando las de los años anteriores, reflejándose en el resultado de 4.836 respuestas:

1ª. Un 66,8 por ciento de los participantes en la encuesta considera que la corrupción es el principal “horror” y es el asunto más “alarmante”.

2ª. Le sigue el urbanismo descontrolado (denunciado por un 64, 5 por ciento de participantes).

3ª. En tercer lugar, se destaca el aumento del coste de vida, que, en este caso, es el tercer asunto que más preocupa, con un 62,3 por ciento de respuestas positivas.

4ª. La falta de trabajo, la precariedad temporal, el paro, temas que nunca habían preocupado porque la situación económica era favorable, ahora empiezan a aparecer, convirtiéndose en un asunto muy negativo con un 61, 8 por ciento de respuestas.

5ª. Paralelamente a los problemas económicos, empiezan a surgir otros de tipo cualitativo como el futuro de los hijos, el fracaso escolar, o el abandono de estudios, con un 57, 4 por ciento de repuestas.

6ª. La falta de domicilios propios o alquilados es señalada por un 57,1 por ciento.

7ª. Los “horrores” de las islas se complementan con la inmigración, señalada por un 51 por ciento.

La publicación de la encuesta coincidió con el final de las vacaciones de los Reyes que, una vez más, eligieron el sol de una Mallorca degradada y corrupta y que, pese a todo, siguen encantados en ella. ¿Será porque viven por encima de todo "horror" humano y separados de esta clase de corrupciones?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues es una lastima. Yo estuve en Porreres y la Rapita, por cuestiones de trabajo, y me di cuenta de que podria quedarme allí por siempre perfectamente. chiflos.

Santiago Miró dijo...

Por curiosidad, Chiflos, ¿en qué año estuviste en Mallorca?

Anónimo dijo...

Estuve en 1996, 2006 y 2007. espero ir con mis hijos en otra ocasión. Me gusta el mar, la luz, el color y las bicicletas con cestillos de esparto. chiflos.

Santiago Miró dijo...

Pues yo nací en ella, en 1943. Me alejé de ella a los dos o tres años y regresé en 1969, viviendo en la isla hasta 1985. Las veces que, esporádicamente, la volví a visitar, casi no la reconocía. Aunque el mar, la luz, el color siguen siendo los mismos. Pero la gente cambia cuando se hace rica y el dinero vuelve el hombre avaricioso. No obstante, aún conservo en ella amigos de verdad y ejemplos admirables de integridad y cordura. Aparte de los rincones que se conservan intactos.

Sota dijo...

S'illa de sa calma no era Formertor?

Santiago Miró dijo...

Formentor, apreciado Sota, no es una isla, sino una península en el noreste de Mallorca, llena de pinos que un poeta como Costa i Llobera convirtió, con su poema "El pi de Formentor", escrito en 1897, en el símbolo mallorquín, equivalente al "If", de Kiplin, al "Lied an der Freude", de Schiller, o al monólogo de Seguismondo en "La vida es Sueño". En el hotel Formentor el conde de Keyserling pronunció su famosa frase: "España es la reserva moral de Occidente". Se dice que allí fueron una judíos alemanes llamados Strauss y Perl y montaron unas ruletas trucadas. Al descubrirse el pastel, hicieron famoso el estraperlo. Numerosos son los personajes de toda índole que visitaron el hotel Fomentor, en esa isla, en otros tiempos llamada de la Calma.