sábado, 6 de septiembre de 2008

6 de septiembre. No estamos solos.


Indagando en Google Analytics sobre las visitas registradas en esta web durante el mes pasado (del 5 de agosto al 4 de septiembre), descubrimos el número de ellas, en constante aumento. Fueron 2.384 visitas (una media de 76,90 diarias), siendo la última semana, del 24 al 30 de agosto, los días más concurridos.

En el gráfico de visitas por ubicación destacan España (1.490 visitas), Argentina (175), México (128), Colombia (120) y Estados Unidos (71). Las ciudades españolas que más frecuentaron esta página son Madrid (864 visitas) Barcelona (110), Palma de Mallorca (98), La Coruña (21), Málaga (19), Valencia (16), Granada (13) Sevilla (13) y Oviedo (12). De las zona americana, Sudamérica (530 visitas) es el continente más asiduo. Le sigue Centroamérica (169), Norteamérica (75) y el Caribe (18). Entre los países europeos, destacan Francia (9 visitas), Alemania (11), Reino Unido (8), Italia (9), Finlandia (4), Países Bajos (3), Noruega (3), Polonia (2), Rumanía (2), Suecia (1) Ucrania (1) Bulgaria (1). Tenemos, igualmente, contactos con otros países del mundo como China (2), India (4), Australia (4), Marruecos (2) Arabai Saudí (2), Tailandia (2), Indonesia (2), Camboya (2), Japón (2).

Una vez más confirmamos que no estamos solos, que otras gentes del mundo entero nos leen y se comunican con nosotros, lo que nos llena de alegría y esperanza.

5 comentarios:

mda dijo...

A veces parece que si, pero no suele ser así.

Yo, una de las visitas desde A Coruña ;-) Felicidades por el blog.

Un saludo,

Mada

Daniel H. M. dijo...

Vaya, menudos números, yo con suerte mantego la media en 10, le envidia me corrore. ¡Enhorabuena!

Santiago Miró dijo...

Gracias, Mada, una de mis seguidoras desde la Coruña. Por cierto ¿a qué te refieres cuando dices que "no puede ser así"?

Santiago Miró dijo...

Daniel, todo llega con perseverancia y con la misma entrega que el primer día.

mda dijo...

"no suele ser así"

Suele parecer que estamos solos, pero no suele ser así porque siempre hay alguien observando.