martes, 28 de octubre de 2008

28 de octubre. El recuerdo de Alberti.


Tal día como hoy, hace nueve años el poeta gaditano, Rafael Alberti, pintor, escritor, poeta, político, moría a los 97 años, a causa de una insuficiencia cardiorrespiratoria. Un año antes había sufrido un accidente de tráfico que le mantuvo varios meses inmovilizado. Aspiraba el “insigne poeta gaditano” a cruzar el Rubicón del siglo. Pero tuvo que resignarse a no verlo terminar.

Había nacido el 16 de diciembre de 1902, en el seno de una familia burguesa y católica que residía en el Puerto de Santa María (Cádiz). El paisaje de la bahía gaditana y aquellos primeros años influyeron en toda su obra. Escribe sus primeras poesías, “Marinero en tierra”, por las que le conceden, en 1925, el Premio Nacional de Literatura. Era muy buen amigo de Antonio Machado.

Al proclamarse la República, Alberti y María Teresa León se encuentran en Rota. “No tengo ninguna profesión –escribe el poeta–. Es decir: sólo soy poeta. Conozco casi todas las regiones de España. Acompañado siempre de mi mujer, he recorrido gran parte de Europa, pasando tres meses en la Unión Soviética”. Al surgir en España la sublevación militar contra la República, los Alberti se encuentran en Ibiza. La Guardia Civil intenta detenerlos, pero ellos logran huir al monte, y permanecen varios días escondidos en una cueva, hasta que las fuerzas republicanas, a las órdenes del capitán Bayo, liberan la isla el 9 de agosto de 1936. Los Alberti regresan a Madrid, en donde Rafael es nombrado secretario de la Alianza de Intelectuales Antifascistas y la pareja decide ir con su teatro hasta la línea de fuego. Los Alberti viajan por los caminos de la España leal, utilizando el camión que les habían regalado los intelectuales franceses para la propaganda y actuando y arengando desde improvisadas tribunas.

Perdida Cataluña, el 10 de febrero de 1939, pasan a Elda (Alicante). El 6 de marzo se suben a un “Dragón”, que despega de una improvisada pista y aterriza en Orán. Es el inicio de un largo exilio que durará 38 años. Los Alberti viven en París, en Buenos Aires (durante 22 años) y en Roma (durante quince). El deseo de volver, lejos de desaparecer, aumenta y cobra cada día más fuerza. Hasta que, el 27 de abril de 1977, regresan a España con la mano abierta para la fraternidad. Visiblemente conmovido, Alberti declara: “Estoy en España para seguir siendo español, pues nunca he dejado de serlo”

Luego, es nombrado diputado del PCE en el Parlamento español y él y Dolores Ibárruri presiden la Mesa de Edad de las primeras Cortes Constituyentes tras el franquismo. Pero, poco tiempo después de ser elegido, renuncia al escaño por iniciativa propia. A los diez años de su regreso a España, muere María Teresa León, a la que Alberti ya hacía tiempo que había dejado para vivir con su nueva esposa, María Asunción Mateo. Era el 13 de diciembre de 1988.

El 28 de octubre de 1999 le toca al poeta gaditano. Tiene entonces 97 años. Su posteridad le sigue recordando, aunque, nueve años más tarde, el Alba del Alhelí, la sociedad mercantil encargada de gestionar los derechos del autor, controlada por María Asunción Mateo, viuda del poeta, deniega derechos –según atestiguan Rosana Torres y Jesús Ruiz Mantilla (“Alberti, de la arboleda al olvido”. El País, 22 de octubre del 2008)–, retira ediciones o libros y daña seriamente su herencia artística.

Para los que deseen recordar uno de los poemas más conocidos de Albertí: “A Galopar", que él mismo cantara con Paco Ibáñez, recomendamos ver atentamente este vídeo:


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Alberti tambien hacia dibujos con las palabras. Le conocí brevemente en el circulo de bellas artes de Madrid. Ya en venerable ancianidad. Se sentó a mi lado en una conferencia de no se qué, y el tenía un problema con su cigarrillo y la ceniza, asi que improvisé un cucurucho de papel y asunto solucionado. Luego él -por su parte,- sacó unos rotuladores del bolsillo y me pidió un papel de mi carpeta en el que dibujó una paloma maravillosa que siempre impide que mi casa este vacía. chiflos.

Vladimir Terán dijo...

Hemos hecho un enlace a este post aquí:

http://www.tauromaquias.com/2008/10/un-da-como-hoy-28-de-octubre.html

Saludos

Anónimo dijo...

Emocionante, apreciado Chiflos, la historia personal que cuentas sobre con Alberti. Nos encantaría poder mostrar en este blog la paloma maravillosa, pero comprendemos la intimidad del dibujo.

Santiago Miró