miércoles, 8 de octubre de 2008

8 de octubre. Barcelona, "una puta de lujo".


Ana S. Pareja, coordinadora editorial de Melusina.

“Odio Barcelona” (Edt. Melusina) es el título de un libro escrito por una docena de jóvenes en la ciudad de Barcelona, en la que (mal) viven. Es la urbe que han visto del otro lado de la estampa acostumbrada. Doce relatos ensayísticos que denuncian las miserias de la capital catalana, su desnaturalización, la invasión del turismo, las actitudes incívicas o la dictadura del diseño. Al alcalde se le tilda de “pelopolla”. Y a la ciudad que gobierna se le califica de “creída” y hasta de “puta de lujo”.

El libro lleva casi tres semanas en el mercado y ya ha levantado cierta polémica. Algunos críticos dicen que su prosa deslenguada es todo un ejercicio de plausible y necesaria irreverencia. Otros, sin embargo, lo entienden como un recurso facilón para vender libros como rosquillas. Un libro que ha sentado muy mal al Consistorio. “Nos consta –declara la coordinadora editorial, Ana S. Pareja– que, en ciertas páginas web ligadas a esta institución, se están realizando comentarios contrarios al libro. Se nos reprocha haber utilizado la palabra Barcelona en el título. Pero, gracias a ese logo, a esa marca y a la polémica suscitada, el libro se está vendiendo bien. La editorial ha apoyado el lanzamiento con un vídeo promocional que no tiene desperdicio, en el que los autores lanzan, metafóricamente hablando, una bomba contra la ciudad en la que viven”.

“La prostitución de baja estofa –comenta Eloy Fernández Porta, que cierra el libro con el capítulo “Odio”– se vende al cliente; pero, a medida que el producto asciende, es el consumidor quien se vende. Barcelona es una puta de lujo y ya no necesita meterse en la cama con nadie. Sin embargo, todo el mundo (en el alcance global del término) pretende haberse acostado con ella y conocerla, aunque sea a través de conversaciones noctámbulas. Eso es lo que la hace mundana".

“Barcelona putea –señala Llucia Ramis– en todos los sentidos. Prostituye desde que se hizo un nombre, desde que se convirtió en una marca equiparable al conejito Playboy. Pero también jode. Quien se deja penetrar por ella lo hace con gusto, se siente privilegiado, considera que forma parte de un club selecto que nada tiene que ver con la sodomía. Y pide más”. Para esta coautora del libro, Barcelona se ha convertido en la gran madame vendida al mejor postor, rendida a los mimos de otros, pero no de los propios ciudadanos. Y no duda en atacarla sin tapujos: “El imperativo ‘fashion’ acaba haciendo mella en nuestra dama […]. El objetivo es quitarse alguna que otra arruga, pero, ya en el quirófano, los especialistas se toman la libertad de ir más allá y le practican una lobotomía completa”.

Carol París, otro de los autores que la describe, dice: “Barcelona es una ciudad con miedo, un recelo a lo inesperado, al desconocido, al golpe a traición ¿De qué tenemos miedo? ¿De lo mismo que somos?” Y Hernán Migoya: “Ella (BCN) se deja hacer. Le prometieron que la pondrían guapa, y permite que la perforen, que la destripen, que la entuben, que la ensanchen feamente por los tres costados que no limitan con el mar. Nadie se queja [...]”.

Mañana, jueves, a las 19 horas y media, se presentará el libro en Barcelona. Será en el Bar Electric y en la fiesta puede haber alguna chispa o cortocircuito disperso y no controlado.

7 comentarios:

Antonio Tello dijo...

Querido Santiago, hace 32 años llegué a esta ciudad y desde entonces la he visto transformarse. Como todo lugar tiene sus defectos, pero nadie puede negar que es una ciudad bella, limpia y acogedora. Me parece "saludable" que haya espíritus rebeldes y críticos, pero la provocación gratuita no es rebeldía, sino estupidez fruto, en este caso, de la mediocridad intelectual.
Antonio

Santiago Miró dijo...

Antonio, que conste que yo no me alineo con esta provocación gratuita. Sólo trataba de describir lo que ocurre cuando algunos conciben posturas como las descritas anteriormente. Por lo demás, estoy totalmente de acuerdo contigo.

Anónimo dijo...

Todas las citas del libro que aparecen en este blog son incorrectas, ninguna pertenece a los autores a las que se les adjudican. Se nota a la legua que la persona que ha escrito este comentario no se ha leído ni una línea del libro. Está todo (mal) copiado de internet. Recomendaría que se leyesen el libro antes de opinar.

Daniel H. M. dijo...

Hay que ver, cuánta valentía anónima...
El libro no lo he leído, ni creo que lo haga, pero el título es de lo más comercial, cosa que echa para atrás, para qué decir otra cosa

Sota dijo...

Si al menos fuera de lujo...

Anónimo dijo...

Parece cierto que ser y/o estar en Barcelona impele la pertenencia a un sentimiento común, de proyección elitista y con amplias posibilidades de promoción interna. Quizá se trate de las actuales pautas consignadas por la tradicional burguesia catalana y capitalina. En Madrid, (otra gran puta con preferencias, y entiendase la globalidad del término) menos fashion, y pelín más typical por la ausencia de mar, ocurre algo parecido. chiflos.

Anónimo dijo...

NO ME GUSTA ESA GENTE QUE CRITICA UNA CIUDAD CUANDO SON ELLOS, VAMPIROS QUE NO TIENEN NADA QUE DECIR LA QUE LA HAN CHUPADO GASTADO Y AGOTADO