domingo, 5 de agosto de 2012

El calor aprieta, el Gobierno está en la sombra y el rey se cae de bruces.


La subida de las temperaturas en nuestro país ha motivado al Ejecutivo de Mariano Rajoy a plantear “un cambio en la estrategia de gobierno durante los meses de julio y agosto”. El presidente mantiene un gobierno en la sombra que ejerce sus funciones “alejado de la luz de los focos”. Con ello, el Ejecutivo pretende “no llegar quemado a septiembre” y que el presidente se conserve en un lugar fresco y seco. Un Gobierno cuyos detalles no se han filtrado “porque de eso van los gobiernos en la sombra”, que toma sus decisiones desde un búnker aislado y que no sólo acude al Parlamento empujado por las circunstancias. “Cuando empiece el nuevo curso –declaró Rajoy a su debido tiempo– ya nos reencontraremos y hablaremos de lo que hemos hecho todos en verano”. Sus palabras hacen sospechar –escribía Xavi Puig el pasado 4 de julio, en ElMundo Today– que, al regresar de su etapa en la sombra, podría emular a su antecesor, que convocó un pleno extraordinario para enseñar las fotos de sus vacaciones. El presidente ha comparado su gobierno en la sombra con los bombones Ferrero Rocher, que no se suministran en verano por la dificultad de conservar el chocolate a altas temperaturas. “Con este calor no se puede rendir al cien por cien”, ha sentenciado.

Mariano Rajoy pretende recuperar parte de la organización del partido que más réditos le reportó al PP de José María Aznar cuando estaba en la oposición. “Se trata –escribe M. Dolores García en El Periódico de Aragón– de depositar el peso de la presencia pública del PP en un Gobierno en la sombra, con dirigentes especializados en cada área que hagan un marcaje férreo de cada ministerio socialista. Ese esquema deja fuera a los barones territoriales del partido, ya que Rajoy desea que los secretarios ejecutivos de área o ministros en la sombra –podrían llegar a la docena– tengan una dedicación exclusiva y fuerte presencia mediática. Los líderes autonómicos, por tanto, deberán buscarse otro hueco, que podría ser el de los vicesecretarios, si Rajoy incluye esa figura en su dirección. Antes de que Aznar llegara a la Moncloa, nombres como los de Luis Ramallo, Federico Trillo, Loyola de Palacio, Angel Acebes o José María Michavila se convirtieron en los puntales de una oposición muy beligerante. Cada uno se centró en cazar a un ministro: Ramallo se especializó en el caso Roldán, Acebes en el GAL, y Trillo en Filesa o la ley Corcuera. Aunque ya no estén sobre la mesa asuntos como ésos, Rajoy cree que el sistema sigue siendo válido. Y solo, desaparecido y acosado, resiste desde la sombra a todas las terribles críticas”.



El pasado 19 de julio, cuando el Parlamento tenía que aprobar los recortes más duros y drásticos para la sociedad en todo el periodo democrático, Mariano Rajoy no estuvo en el Congreso. Y, mientras la calle hervía o estaba en llamas, en la Cámara Baja, rodeada por la Policía, se pasó el rodillo de la mayoría absoluta sin apenas convencer a nadie de la oposición. Con una prima de riesgo mucho peor que en tiempos de Zapatero, con más problemas para financiar su deuda en los mercados, al borde de la intervención europea, con el rescate a la banca, articulado en un discutido y criticado “préstamo” de 100.000 millones de euros, Rajoy no consiguió crear confianza en la situación del país, visto por todos como la futura nación de la zona euro intervenida, pese a los esfuerzos por evitarlo. Rajoy siguió sin dar la cara. Esquivo y poco claro, no contentó a nadie y, en el Congreso, dejó que Cristóbal Montoro y Luis de Guindos hablaran por él. Con todos los partidos en contra, y con unas manifestaciones multitudinarias, su poder social en la calle se estrechaba y menguaba. Sólo algunos medios apoyaban sus tesis, le erigían en mártir de la crisis y culpaban a la izquierda de la tensión creada. Los sindicatos anunciaron más movilizaciones durante el mes de agosto, si el Gobierno no rectificaba la “política suicida” de reformas económicas. Hoy, se habla de una posible convocatoria de una huelga general para el otoño.



Rajoy, bajo la sombrilla de España.



Según avanza el verano, el Gobierno ve cómo los días de vacaciones que se iba a tomar en agosto se acortan por culpa de una prima de riesgo que se niega a desinflarse y que amenaza, incluso, con no dar al Ejecutivo ni un solo día de descanso. En 2011, Zapatero se fue a Doñana el 5 de agosto y regresó a La Moncloa para el Consejo de Ministros extraordinario que convocó el 19 de agosto. Este año, el presidente Rajoy ha convocado tres Consejos de Ministros los días 3, 24 y 31 de agosto y su idea es retirarse a Galicia entre la primera y la segunda convocatoria, y acudir al despacho con el rey en Marivent (Palma de Mallorca), previsiblemente en la semana del 13. El Gobierno confía en que las cosas mejorarán en los próximos días, gracias a la implorada intervención del Banco Central Europeo (BCE) para frenar la sangría de la financiación de España. Y no descarta convocar un Consejo de Ministros el 10 o el 17 de agosto, convirtiendo este mes en otro cualquiera del curso. El mensaje para los ministros está claro: todos cerca de Madrid, por si hay que regresar enseguida. Los planes de Rajoy, en principio, incluyen pasar unos días en las Rías Baixas, aunque no se alojaría en la vivienda que tiene frente a la Praia de Silgar en Sanxenxo (Pontevedra), sino en la que su hermano, en Punta Seame, la localidad vecina de Portonovo. Soraya de Santamaría tomaría entonces las riendas del Gobierno, aunque, como reconocen en Moncloa, el avance de las tecnologías permite a todo el Ejecutivo estar puntualmente informado y conectado.



De Cospedal, durante sus vacaciones en Marbella.



Ningún miembro del Gobierno tiene previsto salir del país en los días que finalmente les queden libres y se limitarán a viajar a sus lugares habituales de descanso o a visitar a sus familias. Pero, los diputados conservadores disfrutarán de unas vacaciones en máxima alerta: Alfonso Alonso, portavoz del Grupo Parlamentario ya les habría indicado que se mantengan “a menos de 24 horas de tiempo de distancia de Madrid”, ante la incertidumbre de un mes de agosto que podría requerir de la mayoría absoluta del PP en alguna votación urgente. El propio Alonso dedicará sus vacaciones a sus hijos y familia en Euskadi, de donde es originario. Por su parte, a la cúpula del PP le resulta complicado concretar nada, a la espera de acontecimientos. La secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, tiene previsto acudir unos días a su casa de Marbella, en la exclusiva zona de Guadalmina, con su marido y su hijo, como hace todos los años. Así podrá permitirse descansar un poco y estar a pocas horas de Madrid, en caso de ser requerida por el presidente del Gobierno, con quien permanece en constante comunicación.



Mariano Rajoy no aceptó preguntas durante la presentación de su equipo de Gobierno. Desapareció durante tres semanas, después del debate de investidura. Decidió no celebrar el debate del estado de la nación. Esquivó a los periodistas para evitar hablar de los recortes en Sanidad y Educación y compareció, motivado por la presión mediática, para explicar el rescate a la banca española. “Desde aquel 10 de junio –publicaba el digital Público del miércoles pasado– ya casi han pasado dos meses. 52 días en los que el presidente del Gobierno ha permanecido agazapado en el Palacio de la Moncloa sin ofrecer ruedas de prensa a los periodistas de los medios españoles, excepto si éstas servían para alabar al equipo olímpico español”. Una tendencia que rompió el pasado viernes, día 3 de agosto, en el que aprovechó la reunión del Consejo de Ministros para hacer balance de su gestión en el Ejecutivo. El presidente del Gobierno volvió a eludir una respuesta concreta sobre la posible intervención del BCE en el mercado secundario a través de fórmulas que, sin suponer un rescate total de la economía española, acarrearían determinadas condiciones que Moncloa dice desconocer. “No tengo tomada ninguna decisión –declaró Rajoy en su primera rueda de prensa después de un consejo de ministros–. Quiero conocer primero cuáles son esas medidas, qué significarán, qué pretenden, si son adecuadas... A la vista de las circunstancia, tomaremos una decisión u otra”. En esos ocho primeros meses de Gobierno del PP, se ha aprobado la subida del IVA, el tijerazo a las prestaciones por desempleo y la eliminación de la paga extra de Navidad a los funcionarios. Pero Rajoy, ante el aumento de la protesta social, se ha mantenido escondido, sin dar la cara ni contestar las dudas y preguntas presentadas. Sólo se ha atrevido a comparecer fuera de España y, en buena parte de las ocasiones, acompañado de sus homólogos internacionales. El día 14 viajará a Palma de Mallorca para el tradicional despacho estival con el rey en el Palacio de Marivent. Con esta agenda, las vacaciones de Rajoy serán mínimas, ya que, en principio, sólo tiene previsto desplazarse algún día a Galicia con su esposa y sus hijos.



Rueda de prensa, tras el consejo de Ministros del viernes.



En la mismo rueda de prensa, lanzó la pelota al tejado del Banco Central Europeo, al asegurar que decidirá si pide o no al fondo de rescate europeo que compre deuda soberana española, una vez que conozca las medidas “no convencionales” de política monetaria que la entidad ha anunciado. Pero abrió la posibilidad de un segundo rescate europeo. “Nadie puede decir que el Gobierno no ha tomado decisiones”, se jactó Rajoy, al recordar los recortes en derechos sociales aprobados por su equipo. Y advirtió: “Estoy haciendo un balance de seis meses, no de cuatro años”. Negó que hubiera crisis de Gobierno porque, a pesar del desgaste del Gobierno que apuntan las encuestas y de la creciente movilización social, “estoy muy contento y orgulloso”. Y repitió que está en el camino adecuado, que el Gobierno sabe a dónde va y sabe lo que tiene que hacer. Anteriormente, también advirtió que no subiría el IVA y lo subió, que reduciría las prestaciones por desempleo y las redujo. Admitió que, hasta ahora, sus recortes no han surtido efectos. Pero, los veremos –advirtió– “más pronto que tarde”. Hasta entonces, más reformas y más recortes. Reconoció que no es cómodo ni agradable cumplir con su obligación. Ni es lo que gusta a la mayoría, “pero es lo que hay que hacer, si no queremos hundirnos más de cara el futuro. No es una opción, no se puede hacer otra cosa. No se puede gastar, si no te prestan. Esto es lo que nos hará crecer. Haré lo que convenga a los españoles”. El PSOE hizo un balance pésimo de los “siete meses de errores que han empobrecido a la población”, acusando al presidente de perjudicar a España con el rescate. Cayo Lara, de IU, opinó que “Rajoy hace el balance de su derrota, de sus mentiras, y de la involución económica y democrática del Gobierno”. Y le acusó de trabajar “sólo para el beneficio y la impunidad de los poderosos, mientras pide sacrificios a la mayoría de españoles”.



Alberto Núñez, Esperanza Aguirre y Arturo Mas, presidentes de la Xunta, de la Comunidad A. de Madrid y de la Generalitat de Catalunya.



Mientras tanto, las vacaciones de los presidentes autonómicos serán este verano cortas, austeras y casi siempre en la propia comunidad. Pero prácticamente ninguno ha optado por renunciar totalmente a ellas. Esperanza Aguirre intentará viajar a Asturias para estar con su familia, hacer deporte y leer, pese a que el grupo de IU en el ayuntamiento asturiano de Pravia pidiera al Consistorio, de mayoría socialista, que la declarase “persona non grata” por considerarla una de las personas “más retrógradas y más destructivas para el estado del bienestar”. Los comunistas asturianos la rechazan por haber insultado a los mineros y querer cobrar los servicios públicos a las personas dependientes, además de haber retirado las ayudas “a miles de niños autistas”. La formación municipal de izquierdas cree que Aguirre “degrada” lo público para beneficiar a lo privado mientras “da palos y persigue a quienes pelean por defender lo de todos”. Artur Mas pasará unos días en Menorca y tiene prevista una sola “escapada” sorpresa con su mujer para celebrar sus 30 años de casados. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, celebrará dos concejos de Gobierno y pasará apenas dos semanas de vacaciones entre las Rías Baixas y Orense, donde reside su familia. El lendakari, Patxi López pasará muy pocos días de descanso estival cerca de Euskadi. Alberto Fabra, presidente de la Generalitat Valenciana, disfrutará dos semanas con su familia en Benicassin (Castellón), practicando la natación, su deporte favorito.



El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, recibe en la sede de la Presidencia a una representación de los 1.415 niños saharauis de los campos de refugiados de Tinduf que pasan el verano con familias andaluzas.



José Antonio Griñán, presidente de Andalucía, intentará relajarse unos días con su familia en Galicia. Entre sus planes está leerse las 1.300 páginas de “The Company”, la aclamada novela de Robert Littell sobre la CIA. Aunque advierte que estará muy pendiente de la situación económica y de los desacuerdos entre la Junta y el Gobierno central. Paulino Rivero aún no sabe si se podrá tomar unos días libres, pero no saldrá de las Canarias. La presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, pasará los primeros días del mes en la playa, junto a su hijo, leyendo y paseando por la orilla del mar. Luisa Fernandez Rudí, presidenta de Aragón, descansará 15 días en Ribadesella, paseando y leyendo libros. Juan Vicente Herrera, Presidente de Castilla y León, repetirá algún tramo del Camino de Santiago. El de Murcia, Ramón Luis de Valcárcel, se trasladará por unos días a La Torre de la Horadada (Alicante), desde la que viajará todos los días a Murcia para despachar su agenda. Pedro Sanz, presidente de La Rioja, no piensa abandonar su puesto. El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, acudirá a Santoña, donde hará natación y piragüismo. Javier Fernández, recién nombrado Presidente de Asturias, aún no sabe si tomará vacaciones. Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta se tomará una semana en Andalucía para leer e ir al cine. Y los presidentes de Castilla-La Mancha (Dolores de Cospedal), de Baleares (José Ramón Bauzá), y Extremadura (José Antonio Monago), prefieren no hablar del tema.



La caída del rey alegra las redes sociales y protagoniza las Olimpiadas de Londres.



El pasado jueves de esta misma semana, una nueva caída del rey llamó la atención de toda la prensa. Al visitar la sede del Estado Mayor de la Defensa, el monarca tropezó, al no ver un escalón, otro de los fatídicos escalones antimonárquicos empeñados en hacerle caer de bruces. Pero, ducho en estas caídas libres, don Juan Carlos continuó posteriormente con normalidad los actos que estaban programados. Estos días las redes sociales hablan de ello. Le colocan en los Juegos Olímpicos de Londres e incluso ofrecen al monarca, siempre tan sediento de nuevo trofeos como harto de inesperadas caídas, la medalla de oro por tropiezos y caídas reales. Aunque esta vez fue menos grave que en Botswana. Pero, sí al menos se le recompensa con la medalla recién ganada, en caso de elevar la caída a nueva medalla olímpica sugerida.



El tropezón del rey ante el Estado Mayor de la Defensa.



Otras críticas menos suaves se recogen en la prensa. “Cuando a un gobernante –escribe acertadamente Matías Vallés en El Confidencial– se le hacen más radiografías que fotografías, quizás ha llegado al límite de su fecha de caducidad, sin que esta circunstancia altere la calidad de los servicios prestados… La preocupación por la estabilidad del Rey no surge de periodistas carroñeros, aunque siempre resulta grato fustigarlos. La frase ‘El Rey se cae’ fue pronunciada y expuesta aquí porque provenía de un escalón superior de La Zarzuela, que siempre supo que el peligro para la continuidad del monarca radicaba en el correcto funcionamiento de su estructura anatómica. Mientras la prensa desviaba el foco de la salud del Rey hacia presuntas patologías tumorales ocultadas por los médicos tras la intervención quirúrgica en Barcelona, la preocupación de la Casa Real se dirigía hacia las dificultades crecientes de movilidad que experimentaba el monarca. Como de costumbre cuando prima el morbo, se fijó la atención en una dolencia de resonancias trágicas, olvidando las reglas elementales sobre la ley de la gravedad que afectan incluso a los de sangre azul”.



Consecuencia de la caída, el rey sufre algunas contusiones en la nariz y en la barbilla.



“El Rey se cae –continúa Vallés–, aunque debemos reseñar que este fenómeno estrictamente gravitatorio es menos frecuente en Mallorca, donde pasa un tiempo abundante al aire libre y sometido a deportes que desafían la estabilidad, tales que la vela. Ha habido algún tropezón aparatoso, como cuando el monarca estrelló un Volkswagen Beetle negro que le acababan de regalar, pero nunca se ha registrado la horizontal completa a la que se asistió en Madrid… Mientras regresa a Mallorca, cada ciudadano deberá graduar el límite de inestabilidad admisible en un jefe de Estado”. En efecto, no es la primera vez que el rey sufre estas caídas. Aparte de la Botswana, en 2008, cuando bajaba las escaleras del escenario donde presidía la cena del 50 aniversario del Círculo de Economía en Barcelona, don Juan Carlos perdió, una vez más, el equilibrio. En aquella ocasión, su caída fue “al estilo Fidel”, no llegando a tocar el suelo, ya que fue sujetado hábilmente por algunas personas al final de los escalones, y todo quedó en un susto. En 1010, sufría otro tropezón, durante la inauguración del aeropuerto internacional de Málaga. El monarca hizo que todos los presentes contuvieran el aliento cuando se dirigía al escenario montado para el acto de apertura de la T3, hasta que, al subir tres peldaños, ocurrió el percance. Perr logró recuperar la verticalidad y seguir su camino. Suerte parecida, corrió la reina Sofía durante el acto central del Día de las Fuerzas Armadas del 2010en Badajoz. En su empeño por saludar con la mano y con la vista al público, no se percató de la presencia del estrado donde debía colocarse para escuchar el himno de España. Apenas era un escalón, pero tropezó al subir y no cayó al suelo porque encontró en su esposo el apoyo que necesitaba.



Del Rincón del Náufrago.



“Es costumbre periodística – escribe La Douce, en El Rincón del Náufrago, bajo el título “La lucecita de Moncloa. Calores y frescuras agosteños”– que, llegada la ‘agostada’, las noticias que no se cuecen en la capital paparazzi y los plumitas ‘socialistas’ –es decir, los que se ocupan de las noticias de sociedad/suciedad – cojan sus cámaras y sus grabadoras o los ‘I-pad’ a la caza de un bañador olvidado, unas tetas al aire o algún momento cálido en un yate, alejado de la playa.



Fotocomposición de Douce.



“Este verano, especialmente candente, no pueden faltar las ‘vedettes del verano –continúa escribiendo tras mostrar su tablón de anuncios – Ya que la Casa Real está en baja y muy ‘desparramá’, son los políticos y políticas las más preciadas piezas de los de la cámara y el micrófono pronto se desparramará por ‘As Rías Baixas’, las playas del Levante las sierras del Guadarrama, las costas cantábricas o andaluzas para rellenar las mermadas páginas grises o amarillas. Si no hay 'peces', no hay manduca. Mientras algunos se achicharrarán en cualquier pueblecito de Castilla Andalucía o de la Mancha, otros bajan las persianas para que no digan los vecinos que se acabó la pasta o simplemente los que nos basta decir que como en casa en ningún sitio y tenemos razón… La lucecita de Moncloa se mantendrá encendida con ‘Santa María’ ocupándose de Iván si pregunta:
“-Mamá, ¿Es verdad que no voy a conocer la playa?”.



Nuevas imágenes de impacto. Comenzamos con las bodas especiales que nos muestra esta fotografía de Reuters. Sucedieron en Amán, Jordania, y nadie pudo ver si las novias enrejadas estaban contentas y eran felices.



Es una vieja máxima que los más de cuatro millones de parados están pidiendo a gritos: que el próximo sea diputado. La imagen invita a conocer a fondo este nuevo estado desconocido para los privilegiados políticos.



El grupo feminista ucraniano Femen apareció en los Juegos Olímpicos de Londres con sus espectaculares desnudos contra la ley islámica, la Sharia.



“Las activistas –escribe Qaesar en El Ventano– denuncian con su acción que la organización de los Juegos permita que deportistas musulmanas puedan competir con el velo islámico, algo denigrante y que atenta contra sus derechos. Es el caso de la judoca saudita Wojdan Shaherkani y su compatriota Sarah Attar, quien compite en atletismo”.



Los dibujos humorísticos que recopilamos, de los publicados últimamente por la prensa, aluden a las Olimpiadas de Londres. Tras el de R. Varona, siguen los de Ramón, Kappel, Lombilla, Forges, Kap y los especiales de Erlich sobre “Nuevas disciplinas olímpicas”.













Pep Roig nos presenta: Líder cimbreante, Al llegar a viejo oficial, Política de conciliación familiar, Solidaridad por caridad y Tiempo de carroñeros.









Nos despedimos con cuatro vídeos. El primero, sin imágenes, pero con sonido, es sobre un pasodoble famoso oído hasta la saciedad en esta época estival y, generalmente, tan mal interpretado que causa un total rechazo por todos los entendidos. Sin embargo, en esta ocasión, hemos escuchado con sumo placer esta canción que simboliza el alma de la fiesta valenciana por el equilibrio, afinación y composición de la banda que lo interpreta. ¡Chapó por ella!


El segundo es un vídeo sobre una canción de amor diferente:



Enjuto Mojamuto tiene el peor día de su vida, cuado se quedó sin Internet, ¿te imaginas?



Finalmente, mostramos cómo pasear a tu humano. Se trata de siete consejos de cómo dar los pasos necesarios para pasear una mascota humana:
1er paso. Establece el dominio sobre la correa
2º. Toma la iniciativa. Recuerda, paseas a tu ser humano, no dejes que él te pasee a ti
3º. Camina delante de él para que sepa quién está al cargo (también es divertido si se caen)
4º. Una vez esté cómodo, lo sacas a pasear. ¡Los humanos necesitan ejercicio para estar bien!
5º. Prueba su obediencia asegurando que no pasea delante de nosotros
6º. Si se detiene, les das un pequeño tirón para animarle.
7º. Si hay otros gatos en casa, muestra que tienes el control sobre el humano

1 comentario:

Mi mestura dijo...

Buen artículo. Gracias por añadir una composición mía. Un saludo
Ana Mª E. Valiño