martes, 28 de agosto de 2012

“Gano 5.100 euros al mes –se lamenta Guillermo Collarte, diputado del PP– y las paso canutas”


“Entre los 416 euros que me dan por ser concejal, que no me llega para nada, los 4.200 netos que gano como diputado y los 290 que me dan por trienios como funcionario de la Xunta, en total gano unos 5.100 euros y las paso bastante canutas”. Lo comentaba Guillermo Collarte, concejal en el Ayuntamiento Ourense y parlamentario del PP en una entrevista publicada el domingo pasado en “La Voz de Galicia”. El diputado respondía a la pregunta sobre si veía justificado cobrar el complemento al que tenía derecho en calidad de diputado por desplazarse a Madrid para ejercer su función. Su respuesta ponía en un serio aprieto a su partido, al quejarse de su salario en un país cuyo sueldo mínimo apenas sobrepasa los 600 euros.

Collarte justificaba así el cobro de dicho complemento: “Yo vengo a Ourense todas las semanas y es verdad que nos pagan los billetes y que aquí vivo en casa de mi madre, pero como y ceno fuera y la gasolina me la pago yo. Y, si un diputado vive en Madrid, tiene que hacer el viaje inverso para ir a su circunscripción”. El parlamentario del PP confesaba que hace solo unos meses abandonó la dirección corporativa de Isolux Corsán, una empresa privada en donde ganaba 12.000 al mes, para dedicarse a la política como el fichaje estrella del PP de Ourense en las últimas municipales. Al poco de llegar al Congreso, había recibido una oferta para volver al sector privado. “Fue –señala– una decisión que me costó mucho tomar, pero ahora ya tengo asumido que soy diputado y tengo que ejercer como tal”. No ocultaba su decepción por no ocupar ningún cargo en el Gobierno “porque me parecía que podía ser mucho más aprovechable, pero los señores de arriba consideraron que debo estar en el grupo y que hay otra gente que se supone que está más capacitada o que reúne más condiciones que yo. Reconozco que soy un privilegiado, pero viniendo del nivel de ingresos que tenía es un palo muy grande”.

Sus declaraciones provocaron de inmediato reacciones opuestas en su contra. Y, a primeras horas de la tarde, Collarte pedía disculpas. “No se puede decir que las paso canutas”, aseguraba en declaraciones a ElMundo.es. Según el diputado, con esa expresión se refería a su “situación personal” y explicaba: “Estoy intentando vender mi anterior vivienda desde hace un año y medio y no lo consigo. Esto origina que tenga dos hipotecas encima, que suponen mucho gasto”. Collarte añadía que no cree merecerse la “leña” que le han dado “por decir la verdad”. “Sé que soy un privilegiado y que esta cosas no se pueden decir, pero eran dentro de un contexto… Está visto que, en política nunca se puede decir la verdad”. Sus declaraciones se añaden a las de María Dolores de Cospedal, cuyos ingresos anuales superan los 100.000 euros, quien salía, la semana pasada, en defensa de la clase política, al asegurar: “No lo hacen por un gran salario”. Y al silencio de Rajoy, que, al parecer, cobra tres sueldos: el de presidente del PP, el de presidente del Gobierno y el de registrador de la propiedad que es, aunque en excedencia.