martes, 12 de febrero de 2013

Pitada monumental al rey, en Vitoria.


Monumental fue el abucheo y racha de silbidos que recibió el rey el domingo pasado en la cancha de Vitoria, que acudió para presenciar la final de la copa de baloncesto. Los aficionados del pabellón Fernando Buesa Arena reaccionaron abucheando y gritando estruendosamente, renqueante, antes del partido entre Barcelona y Valencia Basket. El monarca volvía, dos años después de la última final copera disputada en Madrid. En esta ocasión, al contrario de lo sucedido en las finales de Copa de fútbol de 2009 y 2012 entre Barcelona y Athelix, TVE no cortó la emisión ni subió el volumen del himno. En 2009, TVE sí lo hizo, conectando con San Mamés y con un hotel de Barcelona desde donde aficionados de ambos equipos contemplaban la final, lo que le costó el puesto al entonces director de Deportes de la cadena pública, Julio Reyes, por la polémica generada. Y, el año pasado, TVE sí emitió al completo y sin corte el momento de la pitada contra el príncipe Felipe, pero subió al mismo tiempo el sonido del himno nacional hasta el punto de no oírse apenas el griterío.

En esta ocasión fue la agencia Efe la que interpretó la singular bronca, mandando un teletipo en el que ni mencionó al rey ni el himno nacional y limitándose a describir los aplausos y pitos supuestamente dirigidos a los equipos. Cuarenta y cinco minutos después del inició del partido, Efe suministró un segundo despacho en el que ya se daba cuenta de la pitada. Efe destacó que más de la mitad del público era vitoriano y destacó que también se escucharon “algunos aplausos”. Al final del partido, el ministro de Educación, José Ignacio Wert también se llevó su buena ración de pitidos y bronca.

Aunque la música del estadio estaba fuerte y algunos pocos aplaudían, imposible que taparan la reacción del 90 por ciento de la gente, que estalló en furia al ingreso del rey, implicado últimamente en varios escándalos.