miércoles, 27 de febrero de 2013

Zarzuela barajó la idea de la abdicación del rey

Don Juan Carlos, en el Palacio de la Zarzuela, el 3 de febrero de 2013.
 
La Zarzuela barajó la idea de la abdicación del rey, fijándola para la Semana Santa. Lo cuenta Aníbal González, en un artículo publicado en el diario digital Vozpópuli. La Casa del Rey estudió esta posibilidad en las últimas semanas. Se previó la idea de una inminente abdicación del monarca, aquejado de graves problemas físicos y colateralmente judiciales, en un anuncio que, en principio, se pensaba hacer público en plena Semana Santa. Pero la iniciativa se frustró con la petición del primer secretario del PSC. “La Casa del Rey –cuenta González en un reportaje– ha estado trabajando en las últimas semanas con la idea de una inminente abdicación de Juan Carlos I, aquejado de graves problemas físicos y colateralmente judiciales, en un anuncio que, en principio, se había previsto hacer público en plena Semana Santa, es decir, a finales de marzo del año en curso. La iniciativa se frustró con la aparición del primer secretario del PSC, Pere Navarro, reclamando la abdicación el mismo día en que su jefe de filas en el PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, debía subir a la tribuna del Congreso para contestar al discurso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy”.

De acuerdo con las fuentes consultadas por Vozpópuli, la petición pública de Navarro “trastocó” esos planes aplazados durante unos meses, aunque la idea era concretar la abdicación “antes de que acabe la instrucción del caso Nóos”, prevista para finales de este año. “La elección de esa referencia temporal tendría mucho que ver con la puesta en marcha del pacto, patrocinado por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y adelantado hace días por este diario, según el cual Iñaki Urdangarin se declararía culpable a cambio de eludir el banquillo de los acusados. La materialización del relevo en la jefatura del Estado antes de tal pacto facilitaría el camino de acceso al trono del Príncipe Felipe, evitándole el mal trago de tener que soportar las protestas sociales que ese arreglo por arriba pudiera provocar. De acuerdo con las fuentes, el aplazamiento de la abdicación habría supuesto más que un ‘contratiempo’ en los planes del Príncipe”.

Aníbal González cuenta que hace unos días, Rafael Spottorno, Jefe de la Casa del Rey, mantuvo un almuerzo off the record con un reducido grupo de periodistas que le plantearon la reacción real en el caso de que los partidos mayoritarios, PP y PSOE, o en otras palabras, Gobierno y oposición, decidieran un día acudir a la Zarzuela para presentar al Monarca la necesidad de proceder a un relevo en el trono. La respuesta de Spottorno fue contundente: “Entonces sí que no; eso, en ningún caso. El Rey no admitiría ningún tipo de presiones para forzarle a abdicar. Esa es una decisión personal del propio Monarca”.

“Las fuentes consultadas –asegura González– atribuyen la urgencia de la abdicación en Semana Santa al grave deterioro experimentado por la salud del monarca. En efecto, el próximo 3 de marzo, y por séptima vez en su vida, el Rey entrará en un quirófano para ser intervenido quirúrgicamente en la clínica La Milagrosa de Madrid de una hernia discal que padece desde hace años y que se ha agudizado en los últimos meses. ‘Esta no es una operación de cadera más; esto es algo mucho más serio –aseguran dichas fuentes – estamos ante una intervención cuyo resultado podría llevar al Rey de forma definitiva a la silla de ruedas y, en cualquier caso, dejarle fuera de juego durante meses”.