domingo, 3 de julio de 2016

El PP forzó su máquina electoral a su favor.

Rajoy, en el balcón de Génova, es aclamado por los suyos.

El PP diseñó su campaña sobre la base de que la corrupción ya no le pasa factura. Así lo manifiesta José Precedo / Luz Sanchis en Eldiario.es. “Nos ha hecho mucho daño y se ha llevado por delante más de un millón de votos, pero eso ya se ha acabado”, decía un miembro de la dirección del PP una semana antes de las elecciones para certificar que la sangría, con cerca de 70 casos de corruptelas populares, era historia. El partido disponía de encuestas y estudios cualitativos y sus estrategas diseñaron una campaña centrada en la resaca de las elecciones de diciembre y las negociaciones para formar gobierno y en dejar atrás cuatro años de escándalos. El mensaje para contrarrestar su presencia en las páginas judiciales se centró en repetir que las instituciones funcionan y que el que la hace, la paga. Pese a que en la oleada del CIS de marzo la preocupación por la corrupción subió siete puntos hasta el 47% y a que un 15,4% de los españoles respondió que le afectaba personalmente, la sucesión de escándalos que siguieron salpicando al PP por toda España tras el 20-D no se reflejó en las urnas o influyeron menos que otros factores, como el temor entre su militancia a un Gobierno de Podemos. Pero el hecho es que, desde los comicios de diciembre, el rosario de sumarios sobre prácticas corruptas no solo no había parado sino que afloraron nuevos casos. Uno de ellos alcanzó al mismo Consejo de Ministros donde se sentaba como responsable de Industria José Manuel Soria hasta que su nombre apareció en los Papeles de Panamá y sus controvertidas explicaciones forzaron su salida del Gobierno. Para cortar cualquier posible hemorragia electoral, Soria abandonó también la presidencia del PP canario. Allí, el Partido Popular recabó 332.420 sufragios el 26-J, casi 50.000 más que en los comicios de invierno y reforzó su hegemonía en las islas con un diputado más. 


En Valencia, el 26 de enero estalló la Operación Taula, con 24 detenciones, entre ellas, nueve de los diez concejales del PP acusados de blanquear dinero negro de la campaña, que obligó al partido a improvisar una gestora. La Guardia Civil detuvo a Alfons Rus, expresidente de la Diputación de Valencia, expresidente del PP en la provincia y exalcalde de Xátiva, además de a otros exalcaldes, exconcejales y ex altos cargos de este partido en la Generalitat y a varios empresarios. Nueve de los diez concejales del Ayuntamiento de la capital fueron imputados y Rita Barberá consiguió eludir su imputación gracias a su condición de aforada en el Senado, tras la disolución de las Cortes, gracias a su inclusión en la Diputación Permanente. De esta forma, Rajoy conseguía que la ex alcaldesa de Valencia se mantuviera a salvo de la decisión de los tribunales ordinarios. Pese a ello, algunos dirigentes populares se apresuraron durante semanas a enseñarle la salida del partido y sus cargos. Pero, la noche del domingo, el PP volvió a ser primera fuerza en la ciudad: le votaron el 35% de los valencianos, 10.000 más que en hacía seis meses. En la autonomía, los populares fueron la primera fuerza con 13 de los 33 escaños, por encima de la coalición de Podemos, Compromís y EU, que se quedó en nueve.

       El Ministro de Interior, Jorge Fernández, podría haber manipulado los datos de las últimas elecciones.

Unos kilómetros más al sur, en Murcia, la Guardia Civil pidió a finales de mayo imputar al presidente de la Comunidad, Pedro Antonio Sánchez, por sus negocios con la red Púnica, que investigaba el juez Velasco, en la Audiencia Nacional. Una trama que pagó mordidas a cambio de adjudicaciones públicas  y de la que se conocieron los detalles más obscenos cuando se levantó el secreto de sumario el pasado mayo y el cabecilla, David Marjaliza, contó con pelos y señales las cuentas en Suiza, los sobornos a dirigentes del PP y los cambios de ofertas en los concursos públicos que amañaba su amigo, Francisco Granados, mano derecha de Esperanza Aguirre. Sin embargo, el PP de Murcia cosechó en las elecciones generales del domingo 38.494 votos más que en diciembre, recabó el 46% de las papeletas y amplió la distancia con el PSOE, anclado en el 20%.  Y, en Granada agentes de la Unidad contra la Delincuencia Fiscal y Financiera entraron a mediados de abril en el Ayuntamiento de la ciudad para llevarse expedientes dudosos de importantes constructores locales. El alcalde entonces, José Torres Hurtado, fue detenido, como su concejala de Urbanismo, Isabel Nieto, junto a 15 personas más. Los investigadores relacionan a los imputados con una decena de delitos asociados a la corrupción. Los colegios electorales de la capital computaron 4.807 papeletas más para el PP, pese a que hace unas semanas tuvo que abandonar el Gobierno municipal. Su subida se produjo a costa de Ciudadanos. A 72 horas de la jornada de reflexión, al PP le estalló otra bomba: la prueba definitiva de que la cúpula de Interior había fabricado informes contra sus enemigos políticos. Los ciudadanos pudieron oir la voz del ministro, Jorge Fernández Díaz, en su propio despacho, conspirando contra el independentismo con el director de la Agencia Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso. Cuando el diario Público lo desveló, el resto de partidos reclamó el cese inmediato de Fernández Díaz mientras el Gobierno y el PP decidieron pasar por ser “víctimas de una grabación ilegal”. Tampoco las maniobras de las cloacas policiales pasaron factura electoral a los populares. Ni en Cataluña ni en el conjunto de España. Y las desventuras judiciales del presidente provincial en Ourense, Xosé Manuel Baltar, imputado tras la denuncia de una mujer que lo acusa de solicitar sexo a cambio de un puesto en la Diputación, tampoco frenó la imponente maquinaria electoral de la provincia. El PP obtuvo, en uno de sus feudos más fieles, el 49% de los sufragios y mejoró en casi 5.000 votos los resultados del 20-D en la provincia. 

Gabriel Rufián, candidato de ERC , ironiza que “el PP sacó un diputado por cada caso de corrupción”.

Gabriel Rufián, candidato de ERC a las elecciones generales, ironiza que “el PP sacó un diputado por cada caso de corrupción”. En declaraciones a Catalunya Ràdio, recogidas por Europa Press, subraya que los votantes de derecha nunca fallan a su partido y no les importa lo que haga el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, número 1 por Cataluña: “galvanizar su voto”. Rufián señala que “España vota de manera muy diferente a Cataluña” y la única salida para la comunidad catalana es convertirse en una república independiente. Fernández Díaz no solo no se resintió de la publicación de audios donde sacara trapos sucios de políticos independentistas, sino que sumó más apoyos. Ni las escuchas del ministro de Interior, ni la operación anticorrupción que llevaba a la imputación a todo el equipo de Rita Barberá, hicieron la más mínima mella en el apoyo de los ciudadanos al Partido Popular en Catalunya y en la ciudad de Valencia. Cuatro días después de que se conociera que el ministro Jorge Fernández Díaz había conspirado en su despacho con el jefe de la Oficina Antifrau catalana, conspirando contra los políticos independentistas, el PP se revalidaba en la comunidad y mejoraba los resultados. De los 47 diputados a elegir para el Congreso en esa autonomía, el partido de Rajoy se llevaba 6, uno más que el 20D. Y, en la ciudad de Valencia, cuya operación Taula llevó el 26 de enero a la detención de todo el grupo municipal del PP, sustituido por una gestora provisional, dicho partido se convirtió en  la fuerza más votada, logrando pasar de 11 a 13 escaños en los 33 asignados en el Congreso de los Diputados. 

 El ministro del Interior, Fernández Díaz, y el jefe de la Oficina Antifrau de Catalunya, Daniel de Alfonso.

 “Público” sacó en exclusiva las entrevistas entre el ministro del Interior, Fernández Díaz, y el jefe de la Oficina Antifrau de Catalunya, Daniel de Alfonso. Se trata de unas grabaciones hechas en el despacho del ministro los días 2 y el 16 de octubre de 2014, en las que deja bien claro que pretende filtrar a la prensa afín datos que puedan destruir la carrera de políticos soberanistas catalanes y que va a presionar a la Fiscalía para que emprenda investigaciones comprometedoras. Fernández Díaz no niega la filtración sino que asegura que “la verdadera conspiración” es la de los periodistas que publican las grabaciones de sus conversaciones. En esas reuniones, el ministro del Interior explica claramente a su interlocutor sus intenciones de filtrar a la prensa investigaciones sub judice, y de hacer que “la Fiscalía afine” esas causas, con la intención de fabricar escándalos que desprestigien a dirigentes de los partidos políticos que defienden el derecho a decidir y el proceso soberanista en Catalunya. Fernández Díaz acusa a “Público” de publicar “grabaciones sesgadas”. Según consta en las grabaciones, el ministro informó a Mariano Rajoy de la conspiración que tramó en su despacho con Daniel de Alfonso. Apenas dos semanas más tarde, Daniel de Alfonso vuelve a despachar con el ministro. El ministro le confirma una de las gestiones que ha realizado en ese tiempo: “El presidente del Gobierno lo sabe”. Ante este escándalo de Interior, Fernández Díaz ni dimite ni da explicaciones. Se limita a mostrarse como la víctima de este atropello. “La única conspiración de la que podemos hablar –dice el ministro ante los medios de comunicación de Viladecans (Barcelona)– es de quién ha grabado hace dos años esas conversaciones”. Fernández Díaz se presenta como “la víctima de este atropello” y asegura que “la auténtica conspiración” es que se hayan grabado y difundido esas conversaciones. Unas conversaciones que, según el titular de Interior en funciones están “editadas, fragmentadas, descontextualizadas” y salen a la luz a pocos días de las elecciones.


Todos los dirigentes políticos, desde Bildu, los independentistas, Podemos, Rivera, sin esperar a una investigación, piden directamente la dimisión de Fernández Díaz. “Lo que se pretende –se excusa éste– es destruir políticamente al adversario”. “Parece que todo vale” se lamenta, confirmando que ha pedido al Comisario General de la Policía Judicial el inicio de una investigación para “aclarar todo lo que tiene que ver con la grabación y difusión de unas conversaciones privadas en mi despacho”. Y aprovecha para asegurar que el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, “no sabía nada de esas conversaciones mantenidas con De Alfonso”, que le llamó cuando salía de un acto en Sant Cugat. “Cuando subía al coche, antes de que pudiera llamarle yo (el Presidente del Gobierno) me estaba llamando”. Y añade: “Yo se lo dije a él. Es un hombre discreto donde los haya. Por supuesto, su mano derecha no sabe lo que hace su mano izquierda. Yo le conozco muy bien, de muchos años. Llevo trabajando y colaborando ininterrumpidamente con él desde febrero del 91, en la oposición y en el Gobierno”. En las declaraciones a los medios de comunicación, Jorge Fernández Díaz señala que “esa reunión con Alfonso no era para hablar de futbol” pero “entra dentro de la normalidad institucional que esa persona se reúna con el ministro del interior. Él mismo ha dicho que se reunió también con el ex presidente de la Generalitat y con diputados… y han tenido la suerte de que no les han grabado la conversación”. El Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, cataloga estas conversaciones de “GAL mediático” e “informativo”. “Estamos ante uno de los escándalos democráticos más grandes de los últimos años, en el que medios públicos pagados por todos han estado puestos a disposición por criterios políticos para la construcción de la guerra sucia, y esto es inaceptable”. 

        Las mil caras de Fernández Díaz. Imagen de Bob Estropajo.

“Las grabaciones publicadas en el despacho del ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz  –comienza un reportaje de Vozpópuli titulado “Las caras de Fernández Díaz”– han vuelto a sacar a la palestra a uno de los ministros que más momentos nos ha dado –dejaremos, al entender de cada uno, si buenos o malos– a lo largo de esta longeva legislatura. Este hecho, de nuevo, no ha pasado desapercibido para los artesanos del meme que han vuelto a sacar a relucir su imaginación para convertir al controvertido ministro en mil y un personajes de diferente condición, espíritu y color. Hacemos un repaso a las nuevas caras del ministro que hemos podido ver en nuestras redes sociales. El caso que se hayan filtrado unas grabaciones secretas realizadas en el despacho del ministro del Interior hace dos años, ministerio que debe velar por la seguridad no solo de todos los españoles, sino también propia, ha sacado de nuevo a escena algunos de nuestros personajes de cómic más conocidos”.

. Mortaldelo y Filemón en El Jueves. Fernández Díaz aparece en unas grabaciones conspirando contra políticos independentistas.

“Otro personaje –continua Vozpópuli– que no podía fallar ante una noticia como ésta en la que se mezclan: grabaciones, coacciones, conspiraciones, reuniones secretas…era el Padrino. Y también ha habido espacio para personajes siniestros como Dr. Evil. Y es que, si de personajes oscuros hablamos y de películas de espías, no podría fallar el personaje del capitán de la Stasi, Gerd Wiesler, en ‘La vida de los otros’. Pero un personaje de película que bien encaja en las distintas personalidades del ministro en funciones es la de justiciero de las causas perdidas… en cualquiera de sus facetas de administrador de justicia… Pero toda aplicación de la justicia, tiene que tener una investigación previa... ¿O era al revés?...Si bien no hay nada como tener los elementos, materiales, componentes y herramientas necesarias para hacer de algo inservible –a priori– un escándalo mayúsculo… Aunque haya que buscar en lo más profundo de la decencia política… o mezcles ejecutivo + policía + judicial + medios de comunicación, y termines ‘liándola parda’. Lo que está claro es que cuando uno mezcla, al final, termina embarullado entre su fe, su ideología y sus actos. Y cualquier acción se convierte en una ‘cruzada’ contra sus enemigos… porque uno ya no sabe cuándo pueden estar grabándole… Lo que sí nos queda es que Jorge Fernández Díaz es un personaje en sí mismo, los ‘memeros’ se encargaron de darle color”.

Fernández Díaz.

Bajo el título “Impunidad y desfachatez”, Gerardo Tecé escribe en CTXT: “Decía una tertuliana de radio, al poco de conocerse la grabación en la que el ministro conspiraba para fabricar escándalos alrededor de políticos independentistas catalanes, que a Fernández Díaz no le quedaba más remedio que dimitir esa misma mañana. El resto de tertulianos fueron prudentes para no preguntarle en antena a su compañera ‘chica, pero tú dónde vives’, pero no lo suficiente como para evitar una carcajada a coro. Son las carcajadas inevitables cuando sabes que, después de cuatro años, es la cara de Fernández Díaz la que aparece en el diccionario junto a las palabras impunidad y desfachatez. La impunidad de darle un uso político a la policía y la desfachatez de nombrarte víctima del asunto cuando este se hace público. La impunidad de las muertes del Tarajal y la desfachatez de atacar a las ONG que atienden a los inmigrantes al tiempo que niegas los disparos que los vídeos enseñan. La impunidad de convertir en parte del paisaje durante cuatro años las ‘operaciones araña’,  en las que, tras aparición del ministro en el telediario, un juez mandaba a casa a los internautas detenidos sin relación alguna entre ellos porque no había caso. La impunidad de condecorar en nombre de todos los ciudadanos a los ocho guardias civiles que le dieron una paliza a un joven nigeriano en la valla de Melilla. Las mismas medallas que reparte con desfachatez y creando vergüenza ajena, entre ciudadanos y miembros del cuerpo de policía, a las vírgenes o periodistas preferidos de su santoral. La impunidad con la que desde su cargo público metió en su despacho, nuestra casa, a Rodrigo Rato al tiempo que se apuntaba al xenófobo ‘que los metan en su casa’, para hablar de refugiados que no habían saqueado el país. La desfachatez de ir al besamanos de las doce después de avergonzarnos a todos cada vez que abre la boca para llevarse por delante el 90% de los valores cristianos. La impunidad con la que desde su cargo ha usado continuamente a ETA para señalar a rivales políticos y la desfachatez de quien sabe que ser ruin y tramposo es un mal menor por el bien de la misión para la que Dios lo ha puesto en el cargo. Fernández Díaz no tiene límite, pero la vergüenza ajena de un país no puede soportar esto una semana más”.
      Jorge Fernández no comparecerá ante el Congreso por el caso de las grabaciones.

Pese a la gravedad del caso, La Mesa de Diputación Permanente del Congreso, integrada por el Partido Popular, el PSOE y Ciudadanos, rechaza que el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, acuda al Congreso para ofrecer las explicaciones pertinentes por el caso de las grabaciones. Dicho órgano solo se reúne por cuestiones excepcionales o de urgencia. Tan solo existe un precedente, el de 1982, cuando el por entonces ministro de Defensa, Alberto Oliart, acudía al hemiciclo para informar de un intento de golpe de Estado que fue frustrado. Sin embargo, en aquella ocasión, la comparecencia fue por petición propia.


        Risto Mejide se avergüenza de los votos del PP. 

 Sobre los muchos casos de corrupción en el PP, Mariano Rajoy se ha limitado a comentar: “Esas cosas pasan”. El director de La Razón, Francisco Marhuenda, ya lo predijo antes de 26.J, acertando en su profecía: “Rajoy va a sacar 135 diputados y va a pegar un revolcón al rojerío”. La encuesta de La Razón es la que más se ha acercado al tremendo resultado que ha conseguido el PP, al pronosticar 131 diputados para la formación conservadora. Otros personajes, como Risto Medide, se avergüenzan del resultado de PP. “Gracias a su voto, la corrupción y la conspiración de Estado, en vez de ser castigada, hoy resulta jaleada y premiada”. El publicista y presentador de televisión está indignado con los 7.906.185 votantes del PP que respaldan al “candidato de la lista más imputada”. En su columna semanal de 'El Periódico de Catalunya', asegura que estos votos le dan “vergüenza”: “Sí, vergüenza. Y no porque haya ido al PP, pues –insisto– es una alternativa tan legítima como cualquier otra; he conocido e incluso ayudado a ganar a gente honesta y honrada dentro de esa organización, gente que no se merece ni los tesoreros ni dirigentes que le ha tocado sufrir. Me avergüenza porque era el respaldo que justo ahora necesitaba el candidato líder de la lista más imputada. Gracias a tu voto, la corrupción y la conspiración de Estado, en vez de ser castigada, hoy resulta jaleada y premiada. Porque si eximes de penitencia al responsable último, eso es que el primer responsable eres tú”. Eso sí, subraya la legitimidad de esta opción porque, argumenta, en eso consiste la democracia y deber respetar la opción pero no compartirla. En este sentido, concluye que no tirará la toalla y seguirá luchando por cambiar las cosas. La opción elegida por Mejide es la del Partido Animalista (PACMA), según reconoce en su carta abierta al votante del PP. Ya lo había anunciado durante la campaña electoral y se queja de que por culpa de la ley D'Hont no haya conseguido representación. Esta fue también la opción de Jorge Javier Vázquez.




“Jorge Fernández Díaz es el único español que puede presumir de haber trabajado codo con codo con Mariano Rajoy durante 25 años”, escribe Lucía Méndez, en un artículo en El Mundo titulado “La casualidad es la voluntad de Dios”. “Es un hecho extraordinario, ya que, en su larga carrera política, el presidente del PP ha ido cambiando de colaboradores como de camisa. Muchas aventuras corrieron juntos en el partido. En su juventud hasta apoyaron a Antonio Hernández Mancha para presidente de AP, frente a la candidatura de Miguel Herrero, Rato y Aznar. Qué tiempos aquellos. Después, Rajoy tuvo cerca a Jorge Fernández en todos los ministerios que ocupó. Y no le iba a dejar fuera del Gobierno cuando llegó a presidente. Le nombró ministro del Interior. Nada menos indicado para una buena persona, pensaron muchos en el PP. Pero Rajoy necesitaba un Gobierno que fuera la prolongación de sí mismo. Y eligió al amigo quizá poco adecuado para dominar la parte visible de la Seguridad del Estado y la invisible, aquella que reside en las cloacas… El ministro del Interior en funciones procede de la UCD y pasó por el CDS antes de incorporarse al PP. A pesar de sus orígenes centristas, ha acabado identificado con las posiciones más conservadoras del PP debido sin duda a su conversión tardía al catolicismo más tradicional y a sus vínculos con la jerarquía católica. Jorge Fernández gusta de equiparar su caso con el de San Agustín de Hipona que, tras disfrutar de los placeres mundanos en una juventud alocada, consagró su vida a servir a Dios hasta llegar a santo. De la misma forma, el político catalán pasó a creer en la Divina Providencia y en la vida eterna ya bien entrada su madurez (…) Las alcantarillas le han estallado en la cara, después de una gestión controvertida en la que asuntos de Estado como el combate contra el terrorismo yihadista han convivido con otras actividades más jacarandosas y entretenidas, como la medalla al Mérito Policial que concedió a la Virgen del Amor. El pasado verano pasó por dificultades por recibir a Rodrigo Rato en su despacho, lo que le obligó a dar explicaciones en el Congreso. La oposición pidió su dimisión. La casualidad ha querido que el político a quien un sector del PP catalán consideró durante años como un caballo de troya del pujolismo en la derecha española haya acabado convertido en el brazo torcido del Estado contra los herederos del pujolismo que quieren romper España. La casualidad, en el mundo de Jorge Fernández, es la voluntad de Dios. O de Rajoy, que, como bien dice el ministro en la grabación, es un presidente que sigue la enseñanza bíblica de Jesús: ‘Su mano derecha no sabe lo que hace su mano izquierda’. Por eso –termina Lucía Meéndez– no le da importancia a casi nada y todo le da igual”. 


Javier Pérez de Albéniz titula en El Descodificador: “España no es un gran país. Hasta pronto”. En el artículo niega que Rajoy tenga razón. Y añade: “España es un país de mierda que sigue apostando por bandas de corruptos, de inútiles, de defraudadores y de egoístas. España es un país de miedosos, de conservadores, de carcas. De obreros de derechas, de intelectuales de derechas, de socialistas de derechas. Sí, soy un mal perdedor. Creo que tengo motivos para estar disgustado. Quería un país mejor. Y lo quería no solo por mí, por mi familia y mis amigos. También por aquellos que me rodean. Por vivir en un lugar con dignidad, con orgullo, con ganas de mejorar, de aprender, de ser más justo y solidario. Con ganas de crecer como sociedad. De creer en los servicios públicos, en la educación y la sanidad, en los servicios sociales. Quiero un mundo mejor para todos, y dos partidos que han demostrado en infinitas ocasiones su torpeza, su podredumbre, su codicia, no van a hacer nada por conseguirlo. Todo esto tiene que ser una pesadilla. Sería increíble, y terrible hasta lo insoportable, que de verdad los españoles nos mereciésemos otros cuatro años de gobierno del PP. Sí, del PP de Bárcenas, de Rato, de Granados y Aguirre, de la Gürtel y la Púnica, de Soria y Fernández Díaz, de Fabra, de Camps y de Matas, de la sede construida con dinero negro. Del partido al que la Guardia Civil definió ‘organización criminal’ y ‘asociación para delinquir’. No, señor Rajoy, España no es un gran país. Es un país de mierda que se aferra a la mediocridad, que da por buenas unas cifras indecentes de desempleo, de pobreza infantil, de fracaso escolar, de corrupción, de injusticia social. España es un país de reaccionarios, de interesados individualistas, de cicateros que apuestan por que todo siga igual… de mal”. Y termina reconociendo: “Soy un mal perdedor, lo reconozco”.


¿Ha habido “pucherazo” electoral por parte del PP?, se pregunta Patxi Ibarrondo en LQSomos. No sería, según él, la primera vez que esto ocurriera en la historia de España. “En efecto, resulta sumamente sospechoso e inverosímil el espectacular triunfo del partido del gobierno, sobremanera tras los abundantes macro escándalos que ha protagonizado a lo largo de la legislatura; y que sigue protagonizando: caso Bárcenas, Gürtel, Púnica… O eso a los ciudadanos españoles no se enteran de la realidad que les rodea o, lo que es peor, no se quieren enterar. Bien por conservadurismo letárgico, por miedos cervales diversos y fantasmagóricos, por parálisis cerebral, por factores inimaginables pero tangibles… Somos un país cuidado aún por la sombra de la larga dictadura franquista, llámese transición o como se quiera. Aún hay demasiada sobra empañando al convivencia. Lo que está claro es que había una consigna fáctica de cortar las alas a Podemos, el emergente movimiento de izquierda que quebró el cómodo bipartidismo y pisaba muy fuerte en el panorama político español. Sobre todo cuando sus dirigentes decidieron aliarse con IU, para concurrir a las elecciones del 26-J. La actitud del ministro del Interior, Jorge Fernández, ha sido sintomática y de vergüenza ajena. El periodista Iñaki Gabilondo lo subrayaba y lo tildaba como conducta extraviada y de vergüenza. Resulta a todas luces impresentable y escasamente democrático que un ministro se conjure para encontrar atisbos delictivos en una fuerza política, como si se tratara mismísimo Satanás. Y el ministro Fernández es un fanático feligrés de la ultraconservadora confesión católica Opus Dei. De ahí a dar el paso al fraude electoral solo hay un paso y es muy posible que se haya dado. Resulta, asimismo, inverosímil que el CIS y todas las encuestas hayan fracasado estrepitosamente al anunciar el “Sorpasso” de Unidos Podemos al PSOE, así como el avasallador aumento de votos de esta formación de izquierda. Resulta todas luces inverosímil el particular caso de la Comunidad valenciana. Allí es donde se han producido algunos de los mayores escándalos de corrupción flagrante del Partido Popular. Sin embargo, ¡aumentan dos escaños sobre los anteriores comicios! A ver”.


IniciativaDebate.org publica “¿PPucherazo?”. “El PP –publica Elchicotriste el pasado miércoles–, contra todo pronóstico, ha crecido en aquellos territorios en que se destaparon sus casos de corrupción desde el 20-D. Eso de por sí ya es de un surrealismo que hace honor a la larga tradición esperpéntica Valleinclanesca que caracteriza a España, tan bien radiografiada por Berlanga en ‘La escopeta nacional’, o por Cuerda en ‘Amanece que no es poco’. Pero aparte de la esperpéntica infamia, ¿es/ puede ser casualidad?… Teniendo en cuenta la dinámica de lo que los jueces han declarado oficialmente ‘asociación delictiva’ (en referencia al partido que nos gobierna, y parece que volverá a hacerlo por 4 años más), hay que chuparse el dedo para seguir creyendo que las casualidades existen. Tengan en cuenta que, incluso aquí en mi tierra (Catalunya), donde el partido impopular es ya patéticamente residual, un señor cuyas maniobras de aparcamiento confía a su ángel de la guarda (así está el tráfico) y que concede medallas honoríficas a estatuas de yeso, ha ganado votos. Y no sólo eso, un señor que ha sido sorprendido flagrantemente, utilizando las instituciones y a la Policía para destruir a rivales políticos, que es un delito muy grave, y por el que sigue impune alegremente, como la mayoría de sus compañeros de merienda de la banda de los golfos apandadores (léase Bárcenas, Rato, Botín, Barberá y demás aforados, que para exponer la lista completa del partido popular me faltaría papel y memoria digital). Tampoco es casualidad que el ‘desgobierno’ se saltara el concurso público y ejecutara la adjudicación del contrato para el recuento de los votos del 26-J por ‘procedimiento negociado’ –cosa totalmente inusual en este tipo de contratos– adjudicándose las competencias a ‘Indra’, una empresa diferente a la que hizo el recuento el 20D, que ganó a través de concurso. Esa misma empresa, ‘Indra’, fíjense, que está de lleno envuelta en una trama de corrupción (la Púnica) con el mismo partido (vaya por Dios) que supervisa el recuento/escrutinio de las elecciones y que otorgó dicho contrato ‘a dedo’: el Partido Popular. Todo ello supervisado, acabáramos, por el mismo señor del ángel de la guarda que aparca…”


“¡Que no roben por dios! Peligro: mayoría absoluta”, titula Rafa Almazán en su web Kabila. En el mismo aboga por romper esta norma del PP de premiar a los corruptos.  “Créanme si les digo que no es por una cuestión moral. Creo que en un país que aprecia tan poco los valores éticos, no vale la pena seguir inmerso en un mundo virtual donde la ética es lo importante. La realidad supera estos parámetros. Y, entonces, ¿por qué lo digo? Pues, precisamente porque la mayoría de los españoles están premiando esos valores determinantes. Si con todos los casos de corrupción, de injusticia o de manipulación que se han descubierto desde diciembre, han subido catorce escaños los chicos del PP, de seguir así la cosa está clara, en las próximas, barren: mayoría absoluta. Miedo me da, porque ahora se ha descubierto que el expresidente de la CAM se ha beneficiado de fondos públicos y ha utilizado al bufete de abogados de la Comunidad para defenderse de sus casos personales. O sea, con nuestro dinero ha pagado sus actuaciones judiciales particulares, por un importe de 100.000 euros, vamos una minucia. O también que todavía Rajoy siga defendiendo a su ministro de Interior cuando se ha demostrado, que ha utilizado medios públicos para perseguir a sus opositores políticos. Quizá sea por eso que dijo: “Dimitiré cuando el caso implique a una persona nombrada directamente por mí”. Suma y sigue, y mañana más. Y que sigan abiertos casos como la Gïrtel o la Púnica. ¡Ciérrenlos!, ¡entiérrenlos!, olvídense, como si no hubiera pasado nada. El caso es que no sean una ventaja para esta gente. Fuera la ética, no vaya a ser que nos lleve a la tumba. Aquí se trata de sobrevivir en este país de mangantes y trepas, de trileros y mentirosos, porque es lo que el pueblo quiere y ya saben ustedes que el pueblo es soberano.

“Ante tales acontecimientos –prosigue Almazán– sólo quedan dos posibles soluciones. Una, que todos imitemos al PP y así igualarlo, o sea empecemos a robar, a actuar totalitariamente o a apoyar a los poderosos. Otra, marcharnos de este país y tratar de buscar –sé que no es fácil— otro donde no se hayan invertido los valores. Y es que lo que ha votado esta España que nos duele –como dijo el poeta– ha sido: totalitarismo, desigualdad y corrupción. Y todo eso sí que lo hace bien el PP, no quiero quitarles ningún mérito. Las cuotas alcanzadas en esos tres epígrafes son de Guiness. Pero claro, si no nos dan un curso acelerado de conformación de mafias o de totalitarismo intro-democrático, o de apoyo a los potentados, estamos aviados. Ellos son maestros, y no será fácil que nos enseñen cómo lo hacen, puesto que sería descubrir su arma electoral más importante. No nos queda otra y como no creemos en los milagros, ni en la reinserción pepera, ni es fácil largarse del país, tendremos que aprender a infringir leyes, a tener contabilidades B, a mandar nuestro dinero a Panamá, a oponernos a los derechos humanos, a constituir tramas financieras mafiosas, a apoyar la dureza de la policía en las manifestaciones, a despreciar a los dependientes, a…Eso sí, todo por la patria, todo por el bien de nuestra España, esa que se encuentra totalmente emponzoñada y que le da el triunfo a los corruptos. Todo, tendremos que hacer todo, aunque sea sólo para que no partan con ventaja, y no consigan en el futuro esa mayoría absoluta que tanto desean”.


Esta es hoy el fotomontaje del momento: ¿Sospechas del pucherazo en el 26-J? Le siguen otros de Hartos.org., como el de la conversación entre el jefe y el subordinado, el PP que da confianza, las grabaciones de Fernández Díaz… y  el artículo de New York Times que se hace eco del más posible fraude electoral de las pasadas elecciones.










El humor en la prensa de esta semana: El Roto, Forges, Peridis, J. R. Mora, Ferranmartín, Manel F. Mel, Alfons, Pat, J. Morgan…























Pep Roig continúa dibujando desde Mallorca. Un juez señala a José María Rodríguez, presidente del PP de Palma, como cabecilla de una trama corrupta al servicio del PP. El primer chiste de Pep, se titula “El poder oculto”, tiene que ver con esta noticia. El segundo,  “Lo más sagrado”. Los otros tres son: “Corrupción, divino tesoro”; “Animales irracionales a dos patas, sin rabo y muy poco cerebro” y “Vivan las caenas”.






Entre los vídeos de esta semana, El presidente del PP y del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, tras la victoria del 26J Rajoy: "Hemos ganado las elecciones y reclamamos nuestro derecho a gobernar" partidopopular.
 
 Amenaza de anonymous al Partido Popular de España. ANONYMOUS Official España
 LATE MOTIV - Eduardo Mendicutti. Orgulloso de hacer literatura gay | #LateMotiv94 Late Motiv
Jesús Tomillero fue el primer árbitro homosexual en salir públicamente del armario. Su valentía provocó un aumento de los insultos e intentos de agresión hacia su persona mientras trabajaba, por lo que dejó de ser árbitro. Meses después, coincidiendo con la celebración del Orgullo LGTBI, Tomillero vuelve a salir en los medios, esta vez para defender que se puede ser gay y del PP. Este árbitro de fútbol y Víctor Gutiérrez, un olímpico de waterpolo, fueron pioneros en salir del armario en el ámbito del deporte en España. LATE MOTIV - Víctor Gutiérrez y Jesús Tomillero. Orgullo gay en el deporte | #LateMotiv94 Late Motiv  
El pasado martes, la cuenta de Anonymous Official España, publicó un vídeo en Youtube, en el que analizaba los resultados de las últimas elecciones. En él, ¡afirma que hay “grandes sospechas” de que el Partido Popular “ha comprado votos, ha dado sobres cerrados y ha saboteado las pasadas elecciones”. AMENAZA DE ANONYMOUS AL PARTIDO POPULAR DE ESPAÑA ANONYMOUS Official España.