martes, 12 de julio de 2016

Messi tuvo, según los jueces, tanta culpa como su padre.



La Audiencia Provincial de Barcelona ha condenado a Leo Messi, futbolista del Barcelona, y a su padre, Jorge Horacio Messi, a 21 meses de cárcel por fraude fiscal. El deportista y su padre estaban acusados de defraudar 4,1 millones de euros a Hacienda a través de una estructura de empresas en paraísos fiscales. Ese entramado permitió al jugador omitir sus ingresos por explotación de los derechos de imagen (10,1 millones entre 2007 y 2009) y evitar el pago de impuestos en España. La Abogacía del Estado pedía 22 meses y 15 días de cárcel para ambos; la Fiscalía, un año y medio solo para el padre, a quien acusó de tener un papel clave en la creación de esas sociedades. Pero la Audiencia consideró que ambos son culpable de tres delitos contra la Hacienda Pública y les impusO, además, el pago de sendas multas: dos millones de euros al futbolista y 1,5 millones a su padre.

Habitualmente, los jueces deciden suspender la entrada en prisión para los condenados cuando las penas no superan los dos años y no tienen antecedentes penales. Pero ha habido casos en los que los magistrados sí han decretado la entrada en la cárcel. Uno de ellos, por ejemplo, se produjo cuando la Audiencia Provincial de Málaga acordó que Isabel Pantoja, sentenciada a dos años, ingresara en un centro penitenciario. En este caso, la defensa de Messi alegó que él es solo un “futbolista”, a quien solo interesa el balón. El mundo de las finanzas le es ajeno, según sus abogados, unos argumentos con los que los abogados de los Messi confiaban en evitar una sentencia grave contra ambos por fraude fiscal, que se ha quedado en  esos 21 meses.

Los abogados de Lionel Messi y de su padre, Jorge Messi, recurrirán al Tribunal Supremo la sentencia, al considerar que “no es correcta” pese a que la califiquen como “casi simbólica”. “La sentencia –alegan– no es correcta, pero centra el debate de tal forma que parece claro que el recurso que va a ser interpuesto acabará por dar la razón a la defensa”. Para los juristas, la “sentencia impone una pena casi simbólica (7 meses por cada delito fiscal), puesto que la cantidad que la Agencia Tributaria reclamaba ya se abonó en su día”, explica el comunicado. Los letrados, Enrique Bacigalupo y Javier Sánchez-Vera, creen que hay “buenas perspectivas” para que el recurso prospere, una alegación que se presentará ante el Tribunal Supremo. “Habiéndose pagado las cantidades que se dijeron por la Agencia Tributaria adeudadas, nunca se entendió el empecinamiento de la propia Agencia en mantener la acusación", añaden los abogados del futbolista del FC Barcelona. Los letrados recalcan que tanto Messi como su padre “eran conscientes de las obligaciones fiscales y precisamente por ello acudieron a un despacho especialista en tributación de deportistas (...) pero es obvio que el tribunal ha considerado que no fueron bien asesorados”, añaden. A la espera de este recurso, la defensa de Lionel y Jorge Messi cree que “demostrará que Leo se comportó siempre correctamente, al igual que su padre, y que incluso pagó unas cantidades a la Hacienda Pública que podrían haber discutido” y que ellos “pagaron inmediatamente”. “Leo es una figura pública –finaliza la nota–. No sólo lo viene demostrando en los terrenos de juego, sino también fuera de ellos”.

El FC Barcelona lanzaba el pasado sábado una campaña de apoyo a su jugador después de que fuera condenado a un año y nueve meses de cárcel por defraudar 4, 1 millones a Hacienda. El Barça desplegó todos sus medios de difusión para impulsar esta “campaña popular de apoyo a Leo Messi”, según difundió el Club en su página web. “Todos somos Leo Messsi, We are all Leo Messi y Toos som Leo Messi”, lazó la cuenta oficial del VC Barcelona, lo que provocó la división en las redes sociales, entre los seguidores y su apoyo masivo al jugador y las críticas de quienes entienden que no todos son defraudadores como el delantero. En Twitter abundan los comentarios de todo tipo, desde los que le expresan, como deportista, toda la admiración, pero como ciudadano, piden toda la exigencia fiscal y ninguna connivencia con el fraude fiscal. Los que le apoyan como  persona, “porque, con sinceridad, dudo mucho que existiera dolo por su parte en todo este asunto de Hacienda”. Hasta los que, como Arturo, Pérez-Reverte, declaran “Yo no soy Leo Messi”. “#TodosSomosLeoMessi –dicen otros– no se puede defender lo indefendible”.