sábado, 9 de julio de 2016

Un ciudadano fustiga a Rajoy en Bruselas por las renovables.

Alejandro Fernández junto a su abogado, Javier Gómer Rosales, en Bruselas.

Alejandro Fernández junto a su abogado, Javier Gómer Rosales, en Bruselas. Un modesto técnico informático zaragozano de 30 años se pagó su viaje y el de su madre a Bruselas para denunciar ante la Comisión de Peticiones las puertas giratorias en el sector energético y la política anti-renovable de Rajoy. De esta manera, Alejandro Fernández, amante de la electrónica, decidía defender una causa que parecía perdida de antemano.

En 2012, Alejandro Fernández compró seis pequeñas células fotovoltaicas con las que montó un panel, lo instaló en casa y empezó a generar electricidad que le permitía cargar el móvil y alimentar varias bombillas sin tener que abonarlas como mensuales de la luz. Pero, con su gesto provocó, por todo lo que afecta al autoconsumo, los celos del Gobierno de Rajoy quien sacó el borrador de Real Decreto del mismo. Este establecía tales cargas y peajes, haciéndolo inviable para una economía familiar. Fernández lanzó a las redes sociales una petición para que el Ejecutivo eliminase el impuesto al sol que grava la autoproducción de electricidad y en poco tiempo superó las 50.000 firmas, habiendo superado en la actualidad más de 250.000 en Change.org. No contento con la iniciativa, se armó de valor y solicitó ser recibido por la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo para denunciar “el atropello” que supone la normativa sobre autoconsumo. Normativa que “claramente tiene la intención de favorecer a las grandes compañías energéticas de toda la vida, poniendo todos los impedimentos posibles para el autoconsumo”.

“Pedí tres días libres en mi trabajo y le dije a mi madre, que habla francés, que me acompañara a Bruselas”, para comparecer ante la Comisión de Peticiones. Alejandro pagó de su bolsillo el viaje, el hotel y la manutención, unos 300 francos y se convirtió en unas horas en líder de una revuelta del sector contra las políticas anti-renovables de Rajoy. A la Comisión de Peticiones acudieron representantes de las patronales Unef, Anpier y la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, tres portavoces con formación empresarial y jurídica. Su intervención duró unos cinco minutos. En ella, criticó duramente el vicio de las puertas giratorias en el sector energético español y explicó por qué “el impuesto al sol” aplicado al autoconsumo es una mera traba para impedir su desarrollo: “Es –dijo Fernández– como si planto un manzano en mi jardín, cojo una manzana y el frutero se enfada porque no recibe los 50 céntimos que cuesta la manzana. Y entonces decide pedirme 10 céntimos por cada manzana que me coma del árbol que yo he plantado y regado en mi jardín”. Su exposición provocó la admiración de la mayoría de los europarlamentarios que estaban en la Comisión. Junto a los representantes de Unef, Anpier y la Plataforma, Alejandro Fernández consiguió que el Europarlamento pidiera explicaciones a Rajoy por su política anti-renovable. La iniciativa de Alejandro y de sus otros tres compañeros de batalla se saldó con éxito, al menos por ahora. El procedimiento se mantiene abierto y, en caso de que la Comisión y el Europarlamento encuentren indicios del “atropello” denunciados por Alejandro, el siguiente paso podría ser la apertura de un expediente contra el Reino de España. Basta de trabas a las renovables en España - Parlamento Europeo 21 junio 2016 Alejandro Fernández.