sábado, 3 de septiembre de 2016

Chilcot report con acento tejano.



“Lo llaman ‘Informe Chilcot’ pero sus conclusiones eran ya conocidas desde hacía años. Los gobiernos de Bush, Blair y Aznar cometieron crímenes contra la humanidad por ser responsables directos de la muerte de más de doscientas mil personas y llevar a un país como Iraq al caos y a la devastación, provocando el sufrimiento de cientos de miles de familias, dejándoles un presente de bombas y terror. Sin olvidarnos de la responsabilidad de la Unión Europea representada por Durao Barroso. Lo que sí demuestra este informe es que la democracia británica, con todos sus defectos, es notoriamente más madura que la española, que ni siquiera ha hecho el amago de investigar una de las páginas más negras de su historia reciente. Lo lógico es que la investigación dé paso a un juicio por delitos contra la humanidad y este se traduzca en unas condenas que manden el mensaje claro de que nadie, por muy presidente de gobierno que sea, puede arrasar países impunemente. Esto es una quimera, claro”.

Quien así se expresa es Juan Gabalaui en LQSomos. “Ni Bush ni Blair ni Aznar serán juzgados. Blair podrá salir lloriqueando en las televisiones británicas, balbuceando un insuficiente perdón pero ¿Aznar? Ni de coña. Federico Trillo ya ha negado hasta que se participara en la guerra de Iraq. De ahí a negar la propia guerra hay un paso. La derecha española tiene estómago suficiente para utilizar cualquier arma argumental defensiva. El antiguo ministro de defensa que, a pesar de su responsabilidad en la gestión del accidente del Yak 42 en Turquía, fue premiado con la embajada en Londres, alude a que les dieron mal la información. Es decir, que si esto fuera verdad, que no lo es, demostrarían de nuevo su incompetencia y su servilismo a EE.UU creyéndose una información sin analizar ni comprobar por el servicio secreto español. Así de tontos se muestran con tal de salvar al soldado Aznar. De hecho es mejor parecer tonto que ser un criminal.

“Que un presidente de gobierno mintiera a los ciudadanos y embarcara al estado en una guerra cruenta basada en falsedades e invenciones propias de enfermos mentales no es moco de pavo…. Y para qué remover mierda si lo importante es que un partido inmerso en decenas de casos de corrupción acceda al mandato de millones de ciudadanos españoles para formar gobierno. Si a esos millones no les importa que su partido se estructure como un grupo mafioso, ¿qué les va a importar que Aznar haya colaborado activamente en el asesinato de decenas de miles de personas y en la devastación de un país? Al fin y al cabo el malo, en este mundo maniqueo, era Saddam Hussein. Y contra los malos se llamen Maduro, Assad o Gaddafi se hace lo que se tenga que hacer. E ¿Iraq? ¿A quién le importa Iraq?

Juan Gabalaui presenta cuatro procesos desastrosos para la construcción de una democracia: la deshonestidad de los políticos de los grandes partidos, el silencio de los medios de comunicación, el desinterés cómplice de la sociedad y la deficiente justicia. “Esta pobre democracia, que no hace honor a la idea que representa, tiene demasiados pecados originales como para que arraigue. Los muertos en las cunetas, el terrorismo de estado y los crímenes de lesa humanidad son una losa demasiado pesada como para que esto tire para adelante. Hablar de esto es para muchos remover la mierda o hurgar en la herida y no dudan en defender un tengamos la fiesta en paz, ya tenemos suficientes problemas como para prestar atención a la base sobre la que cualquier democracia real debería crecer de forma saludable y sólida. Mientras tanto Aznar seguirá siendo un hombre de estado”. El informe Chilcot debe servir para recordarnos que la apuesta pacifista debe imperar sobre la brutalidad militar, la cual ha destruido y traumatizado miles de familias, que en caso de estar con vida, han tenido que desplazarse de sus viviendas para sobrevivir. Los militares pueden argumentar que se “debe aprender de las lecciones”, pero las lecciones fueron obvias antes de que empezaran a caer las bombas sobre Bagdad.