jueves, 1 de septiembre de 2016

¿Sobran o faltan truristas? (Y II) “Ibiza, la destrucción del paraíso”.

Joan Luis Ferrer desgrana  la destrucción del paraíso, las causas, y el proceso de la degeneración ambiental de la Ibiza.
El turismo basura.

Tras el éxito de “Ibiza, la destrucción del paraíso” (Balàfia Postals), que va por su segunda edición, e ´Ibiza, la isla de los ricos´ (UOC, colección 360º), que se va a reimprimir en breve, Joan Lluís Ferrer, escritor y periodista de Diario de Ibiza, publica ´Viaje al turismo basura´ (UOC, colección 360º), un descenso a los infiernos del turismo de borrachera en cinco puntos calientes: Lloret de Mar, Salou, Barcelona, Sant Antoni y Magaluf. Viaje al turismo basura´ (UOC, colección 360º), un descenso a los infiernos del turismo de borrachera en cinco puntos calientes: Lloret de Mar, Salou, Barcelona, Sant Antoni y Magaluf.

Magaluf es, dice Joan Lluís Ferrer, la capital del turismo basura en España. “Se diferencia de Sant Antoni en que, prácticamente, residentes hay muy pocos y en el predominio absoluto del turismo de borrachera. Los que han tomado el control de Sant Antoni son los empresarios de la industria de la borrachera que, por cierto, ya ni siquiera son empresarios locales sino que son ingleses. En todos estos sitios, tanto en Barcelona como en Magaluf o Sant Antoni, hay un desembarco en masa de empresarios, sobre todo británicos, especializados en el turismo de borrachera. Si buscas pub crawls [circuitos turísticos que consisten en ir de bar en bar, bebiendo grandes cantidades] en Internet hay empresas especializadas en las que las fotos y los vídeos son de gente borracha, por el suelo, vomitando entre contenedores... Y los clientes son gente de entre 18 y 25 años, no más. Muchos de estos chavales se matan cayéndose del balcón. Sin embargo, tenían una trayectoria académica brillante, con aficiones ejemplares. Es gente sana que ha tenido la mala pata de caer de un balcón mientas veranean”.

Cada año, en Ibiza, se están matando cinco o seis chavales, al caerse por el balcón. Entre Mallorca y Ibiza han muerto, desde 2010 a 2013, 32 jóvenes por “balconing”. “Es una inducción a emborracharse y matarse –comenta Joan Lluís Ferrer en una entrevista en Diario de Ibiza el 20 de agosto pasado–. Están prohibidos pero se hace la vista gorda, como con tantísimas otras cosas. Las ordenanzas lo prohíben todo, pero, en la vida real se permite todo. En Sant Antoni hay ordenanzas como para forrar una casa pero no se cumple casi nada. En verano, es un manicomio al aire libre. Y, en invierno, un lugar abandonado”.

En cuanto a Magaluf es como un Disneyworld dedicado a los borrachos. “En Sant Antoni –advierte Ferrer– hay muchas bodegas pero tienen sus botellas dentro..., en Magaluf, las bodegas las tienen en la acera, en enormes palés recién descargados del barco. Hasta diez palés de alcohol en la acera, no puedes ni pasar. Los ‘souvenirs’ venden alcohol y los estancos son macroestancos y macrobodegas al mismo tiempo...”.