martes, 29 de noviembre de 2016

 Iceta niega un acercamiento a Susana Días tras su reunión.

La semana pasada Miquel Iceta, primer secretario de PSC, quiso dejar claro que el respaldo que dio a Pedro Sánchez no obedecía a una identificación personal con su gestión como secretario general, sino más bien a la lealtad debida al líder del partido, como hicieron los socialistas catalanes en el pasado con Felipe González, Joaquín Almunia, José Luis Rodríguez Zapatero o Alfredo Pérez Rubalcaba. Iceta se entrevistó el viernes con Susana Díaz en Sevilla para mostrarle sus cartas tras la ruptura de voto ya conocida en la investidura de Mariano Rajoy. El PSC quería garantizar la celebración de elecciones primarias mediante la competición de varios candidatos

Fuentes socialistas van más allá e informan que el mensaje que la federación andaluza trasladó en las últimas semanas al PSC, a través de la gestora que preside Javier Fernández, es que estaría dispuesta a enfriar las consecuencias de la indisciplina de voto protagonizada en la investidura de Rajoy por sus siete diputados siempre y cuando el socialismo catalán se desvinculara abiertamente de Pedro Sánchez. Estas fuentes interpretan en esta clave el reciente desmarque de Sánchez por parte de Iceta, como una primera señal de que los avales prestados por el PSC al exsecretario general son agua pasada.

El debate que se libra ahora en el PSOE no procede tanto de las posibilidades que puede tener Pedro Sánchez en la reconquista de Ferraz como del apoyo cada vez más menguado que puede acabar teniendo la presidenta andaluza para conseguir sus objetivos. “Está tardando tanto en decidirse  –apunta un parlamentario que respaldó en las primarias de 2014 a Eduardo Madina, después apostó por Sánchez y ahora sobrevive en buena sintonía con la gestora– que la gente está un poco harta de tanta maniobra y lenguaje críptico. Cada vez que Susana aumenta su exposición, dispara el rechazo contra ella, no solo el de la militancia, porque crecen las dudas sobre si alberga el perfil más adecuado para dirigir la nueva etapa del PSOE”.

El líder del PSC argumenta que, en el PSOE, falta mucho diálogo. Además, ha vuelto a pedir que se convoque el congreso lo antes posible, “tan pronto como sea posible”, para terminar con el periodo de provisionalidad del PSOE. Miquel Iceta niega un “viraje” a favor de Susana Díaz y señala que el PSC tiene “ganas de ayudar y explicarse”.  Asegura que ese encuentro no supone un viraje hacia Susana. Según él, “ha faltado mucho diálogo” y, por ello, tratará de reunirse con dirigentes socialistas y presidentes autonómicos para explicar y ofrecer su posición y “superar los problemas”. El primer secretario del PSC insiste en su “neutralidad” ante unas futuras primarias en el PSOE y dejó claro que él “no organizará” actos a ningún candidato, si bien tratará de estar presentes en todos los eventos que puedan celebrar en Cataluña, y que la dirección “siempre ha apoyado al secretario general del PSOE, haya sido quien haya sido”. Según Iceta, en la reunión con Susana Díaz no se habló de plazos pero ambos estuvieron de acuerdo en que se fije pronto la fecha. A su juicio, “España está en un momento político complicado y requiere a un PSOE plenamente en forma. Los primeros conscientes de ello –ha señalado el dirigente– son los miembros de la gestora, que creo que tienen previsión de convocar pronto un comité federal para que se apruebe un calendario congresual del partido”.

Para Iceta, “conviene que haya un debate de ideas” fruto de un elaboración colectiva, pero también ha emplazado a los eventuales futuros candidatos a liderar el PSOE a que “se preocupen mucho de presentar un proyecto para que los militantes puedan pronunciarse no en función de mayor o menor simpatía que produzca un candidato, sino mayor o menor proximidad a las ideas que propone”.

Díaz e Iceta acuerdan crear un grupo de trabajo para reconducir las relaciones entre PSOE Vozpópuli