jueves, 17 de noviembre de 2016

Verstrynge: “Al paso que vamos se van a quedar sin calabozos para tantos”.


Los hechos sucedieron el 19 de junio de 2014, después de la coronación del rey, en la puerta del Sol, el día de la proclamación del rey Felipe VI. Jorge Verstrynge niega la versión policial. “Yo buscaba una manifestación sobre la República, y resulta que me encuentro con esta sobre memoria histórica”, cuenta el expolítico, que afirma que el paso era libre y que, pese a haber policías a ambos lados, aún no había embolsamiento. “Cuando cruzo la Puerta del Sol, me encuentro con que el otro lado está cerrado. Entonces le digo al policía que estoy con mi hijo, que no estoy participando en nada y que me quiero ir a casa. Él sólo me dice que no puedo pasar. Yo le respondo que no me estoy manifestando y que ni siquiera llevo pancartas. Y ya no me contesta. Es entonces cuando comienza el embolsamiento de la gente que allí se encontraba. Y, sin ningún tipo de orden, empiezan a echarnos para atrás”.

El fiscal pide tres años y medio de cárcel para Jorge Verstrynge, al que acusa de atentado contra la autoridad y de un delito de lesiones por su participación en la manifestación. El juicio está previsto para hoy, en el Juzgado de lo Penal número 13 de Madrid. “Me parece una barbaridad la petición del fiscal” –afirma Verstrynge, en una entrevista en Eldiario.es– ¿Alguien cree que por ir a una concentración en la Puerta del Sol se puede ir a la cárcel? Comienza una nueva y dura legislatura. Tendremos que salir muchos a la calle. Y, al paso que vamos, creo que se van a quedar sin calabozos para tantos”, añade Verstrynge.

Además de la pena de prisión, le reclaman que indemnice a un policía nacional con 3.000 euros. “Que un ciudadano normal sea acusado de atentado a la autoridad es como mínimo sorprendente. Verstrynge espera que detrás de la sentencia no haya “intencionalidad política”. El profesor y tertuliano cree que su detención y la dureza que emplearon contra los participantes en la manifestación es fruto de la represión que ha conllevado la llamada ley mordaza.  Sin embargo, cree que tal y como están las cosas, va a ser difícil que se derogue, pese a la “nueva mayoría” que hay en el Parlamento. “No van a derogar la ley mordaza, y probablemente tampoco la reforma laboral ni otras leyes. Este Gobierno es el de la Triple Alianza y hará lo que el PP diga”.

Según el relato del fiscal, Verstrynge, tras ser detenido en la manifestación, se dirigió ¡airadamente! a dos agentes uniformados que le impedían marcharse a quienes espetó: “Yo paso por mis cojones”. Según el fiscal, cuando se le instó a permanecer dentro del cordón, “propinó un fuerte empujón” a un policía, le provocó su caída y le causó un esguince en el ligamento radiocarpiano izquierdo, por el que estuvo un mes de baja. Por el contrario, según lo relatado por Verstrynge a Público.es, “a mí me estaban empujando y me limité a empujar al policía que me estaba empujando a mí. En los vídeos se verá. El problema es que cuando uno es como Obélix y se ha caído en la olla de la pócima, resulta que uno derriba a un elefante. Es de locos”. 

Total, que le sujetan, le esposan y le introducen en una lechera, mientras su hijo trata de agarrarle junto con otras dos personas para que no se lo llevaran. “Fue muy desagradable, con mi hijo allí delante”. Al llegar a Moratalaz, le hicieron la foto y le tomaron las huellas. “Como a criminales”. Estuvieron en una celda grande, que compartieron con delincuentes comunes por falta de espacio. “Los políticos estábamos a la izquierda y los comunes a la derecha, como en la época de Franco”. Verstrynge insiste en la desorganización policial, y en el exceso de violencia aquella tarde en la Puerta del Sol. “Nos trataron como a perros. No había motivo para arrinconar, no se estaban gritando cosas gordas y había muchos ancianos. La delegada del Gobierno entonces, Cristina Cifuentes, me dijo que ella no había dado la directriz de que allí hubiera antidisturbios. Me reveló que es republicana, lo cual me creo, y que le había parecido absurdo que intentaran disolver por la fuerza una concentración pacífica por un tema político”. EiTB