domingo, 5 de marzo de 2017

Estiba o muerte y el lío de los Oscars.


La estiba consiste en colocar la carga a bordo de los buques para ser transportada con un máximo de seguridad, ocupando el mínimo espacio posible, evitando averías y reduciendo al mínimo las demoras en el puerto de descarga. Los obreros que llevan a cabo este trabajo son los estibadores (más de 6.150 en todo el país), quienes trabajan para asegurar que se puedan cargar y descargar las mercancías de los buques. Estos trabajadores, que organizaron y fundaron su organismo en el año 1978 y sobre los pilares del anarco-sindicalismo, de la CNT, ocupan un papel imprescindible en la cadena de suministro ya que su trabajo discurre desde el área de producción hasta el del consumidor. Su trabajo se desarrolla en los puertos y tanto dentro de buques como en las bodegas de los barcos. Pues bien, el sindicato de estibadores ha convocado tres días de huelga alternos durante tres semanas consecutivas, que, en principio, deberían comenzarán el lunes, 6 de marzo, y se extenderán hasta el 24 si el Gobierno no retira un Real Decreto que, a su juicio, precariza el sector. Un paro que provocará la práctica paralización de los puertos españoles por los que salen el 86% de las exportaciones españolas y llegan el 65 % de los productos importados. Lo que ha provocado el miedo de los transportistas y consumidores que se ven abocados a un paro que provocaría daños superiores a los 225 millones. Los Gobiernos respectivos se aplicaron especialmente en los cortes y recortes del personal y de sus sueldos. Primero fueron los funcionarios, a los que llamamos “parásitos”; luego tocó el turno a los mineros “unos subvencionados que chupan del bote de Bruselas sin más”; los profesores y sus “más de dos meses de vacaciones”; los agricultores que esconden un terrateniente en sus carnes y que no han cogido una azada en su vida y, por supuesto, los pilotos y controladores aéreos. Y han continuado con los estibadores, la  última profesión, según ellos, a odiar en España.

      El Ministerio de Fomento dice querer evitar una multa de 134.000 euros diarios liberalizando la contratación de estibadores.

En declaraciones a los medios, Antolín Goya, responsable de la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar y representante del mayor sindicato del sector, ha recordado que el problema radica más en la postura del Gobierno que en las diferencias que mantienen con la patronal. De hecho, señaló que, en cuanto se retirase o modificase el texto legal, se cerraría el conflicto. En la tribuna publicada en Cuartopoder.es (¿Qué está pasando en los puertos?), Sergio Pascual, diputado nacional de Unidos Podemos, indica que el problema parte de un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que exige acabar con el sistema SAGEP (Sociedad Anónima de Gestión de Estibadores Portuarios), utilizada en los puertos españoles. El Ministerio de Fomento, dirigido por Íñigo de la Serna, aprovechó para presentar un decreto ley que impone una serie de reformas, no solicitadas por el TJUE, y que precarizarán significativamente el sector. Exige, entre otras cosas, el despido de 6.250 trabajadores que gozaban de salarios dignos y operaban en régimen de libre competencia, con altas tasas de eficiencia y paz social, siendo sustituidos por personal suministrado por empresas de trabajo temporal, que serían las grandes beneficiadas por esta reforma. Pero ¿a qué tanto ahínco por parte del gobierno del PP para hundir la estiba? ¿No sería esto un fratricidio similar al perpetrado por Carcalla sobre Geta? Lo que percibe la Unión Europea es el riesgo de monopolio al que está sometido el oficio. Por eso ha animado a la re-estructuración según su proceder habitual: multa persuasoria (que no efectiva) de 134.000 € al día, un total de 23.000.000 €. Los estibadores no tienen mayor opción que cumplir con lo reclamado. Ante la amenaza europea, ya tenían preparado un plan de reformas que a priori satisfaría completamente las demandas. Lo civilizado era, pues, que se diese la comunicación entre el Gobierno y la estiba. 

     Antolín Goya, a su llegada a la reunión de los sindicatos de estibadores y la patronal del sector.

Desde los sindicatos se responde que no se puede desmantelar un sector muy profesionalizado, altamente eficiente y con años de paz social, para “entregar ese empleo a las ETT” (Empresas de Trabajo Temporal), según dice Antolín Goya. Y advirtieron que mirarían de ajustar la ley. Cuando, a principios de febrero, los representantes de CETME entregaron al Ministerio de Fomento, el documento de 18 páginas, presentado con cuantos ajustes y reformas se pedían desde Europa, la respuesta fue tajante: que por cuestiones al margen de lo político había que legislar indefectiblemente en contra y que era inevitable que la profesión desapareciese en un término de tres años. ¿Estaba ya entonces todo pre-decidido desde el Gobierno? Al inicio de las negociaciones con la patronal, los estibadores presentaron un preaviso de huelga, sensiblemente más agresivo que el anterior. Su pretensión era que el Gobierno volviese a retrasar la aprobación del Decreto que reformaba el sector. Los sindicatos de la estiba acudieron a la reunión con la patronal con una potente arma bajo el brazo: un preaviso de huelga para el mes de marzo, notablemente más agresivo que el planteado hace unas semanas y que transformarían en convocatoria si el Gobierno seguía en su idea de aprobar el viernes, 24 de febrero, el Real Decreto Ley que reforma el sector de la estiba para cumplir con la sentencia de los tribunales europeos, dictada en 2014. Una amenaza que, de llevarse a cabo, supondría para la economía española pérdidas superiores a los 225 millones de euros. “Si nos cortan la cabeza –dijeron los estibadores, el Gobierno–, tendrá que meter el ejército en los puertos”. Con el aviso de huelga, los estibadores pretendían que el Gobierno se echase atrás en su idea de aprobar el Decreto. Y buscaban retomar el punto de las negociaciones justo antes de que el Ejecutivo anunciase que tenía lista la normativa para ser aprobada con carácter de urgencia. De hecho, en el preaviso de huelga, los representantes de los trabajadores incidieron en que las conversaciones con la patronal para la firma de un convenio estaban prácticamente a punto de finalizar a comienzos de febrero. Pero el Gobierno, con su reacción, lo echó todo por tierra.

Trabajadores, esperando descargar un barco.

El plan revisado de la estiba crispaba los nervios del Gobierno porque desbarataba el verdadero programa del mismo, suprimir íntegramente el oficio sindicado de estibador respaldándose, eso sí, en la excusa que le ofrecía la denuncia de la Unión Europea. Pero, ¿por qué? Porque el lobby neo-liberal veía en la estiba la dignidad del trabajador y era, por tanto, un escollo en el camino que tomaba. Descaradamente, el Gobierno trata de destruir el último reducto de renegados, con el único objeto de sustituirlos por otros sin salario mínimo, sin derechos, sin preparación, sin conocimiento, precarizados, sometidos y sin auspicio legal. Y, puesto que el sector estibador no ceja en devolver los embates que le llegan de las altas esferas, se reclama la ayuda, como siempre oportuna y cicatera, de la guerra mediática. José Carlos Ibarra-Cuchillonos lo recuerda en Revistarambla.com, bajo el título ‘El conflicto de los estibadores: contrarreformas laborales y la guerra sucia de la patronal’: “Se recurre a los magister decrépitos de las cadenas de televisión, tertulianos de salón de mejillas rígidas y sangre de rana. Ya está ahí sentada la farándula en sus tribunas de miseria terciogenérica, coronando programas de televisión vacíos, baratos y basura. Haciendo gala de la peor de las imbecilidades, de la estupidez tras el velo del desencarnamiento. Procaces sin mérito, imitadores de Augusto el Tonto, estos tertulianos comienzan a vomitar. Y qué mejor náusea que la que empieza por esa cuestión que tantas ampollas levanta, que en tantos suscita la envidia y que tanto enfurece al escarnecido: el salario”.

Pero, ¿qué cobran estos trabajadores del mar en tierra seca? Según el principal sindicato del sector, la Coordinadora de Trabajadores del Mar, el salario medio de cada uno de ellos varía entre 30.000 y 40.000 euros al año. Según fuentes empresariales es de unos 70.000 euros, y asegura que, en algunos casos, puede llegar a superar los 100.000. En realidad, los sueldos están vinculados a la productividad, es decir, existe un mínimo fijo, que depende del convenio del puerto en el que se trabaje (hay 46 autoridades portuarias en España). Por ejemplo, en Las Palmas este fijo es de 1.800 euros brutos mensuales, en Barcelona de 1.100, en Bilbao de 2.100. Además, hay una variable en función del trabajo que efectivamente se realice y según las condiciones en que se trabaje (nocturnidad, doble turno...). Un régimen que el decreto del Gobierno pretende hacer desaparecer, aunque las sentencias europeas no digan nada al respecto, denuncian los sindicatos. Así lo explica Marina Estévez Torreblanca, en Eldiario.es. “Según explica el responsable de comunicación de la Coordinadora, Miguel Rodríguez, en meses con poco trabajo el sueldo es de unos 1.800 euros, en aquellos en los que sube más la actividad es de unos 4.000 brutos. En el caso de los trabajadores eventuales, que son contratados en momentos de picos de trabajo (unos diez días al mes, según fuentes sindicales) sus salarios son de entre 1.000 y 1.200 euros al mes. Los trabajadores temen que se pretenda extender este esquema”.


Para ser estibador, según el convenio marco estatal, se debe poseer como mínimo una titulación de FP de grado 2 o equivalente y tener el carné de conducir camiones (C1). Además, cuando se convocan plazas (desde 2008 apenas se han ofertado), debe pasarse un examen de cultura general y pruebas psicotécnicas. El porcentaje de entrada es bajo en relación al número de candidatos. Así nos lo explica la Cooperativa: “Si en un examen se presentan unos 10.000 candidatos para ser estibadores de las Sagep (sociedades anónimas privadas, una especie de ETT del sector, de las que por ley forman parte las empresas estibadoras), sólo alrededor de 300 pasan la criba. Para ellos comienza un periodo de formación de entre seis meses y dos años en los que son trabajadores temporales a tiempo parcial. Después, la mayoría se convierte en trabajadores indefinidos a tiempo completo. Los que no lo logran pero han pasado el examen inicial y el periodo de prueba entran en una bolsa de trabajo de la que se tira cuando hay picos de trabajo. En ocasiones pueden acabar formando parte de la plantilla”. La Coordinadora calcula que un 50% de los 6.156 trabajadores de las Sagep son familiares de otros estibadores. Achacan este porcentaje a dos circunstancias: al hecho de que los puertos sean entidades cerradas y separadas de las ciudades, incluso valladas, y a que el alto índice de siniestralidad invite a tratar de favorecer a familiares de los heridos o fallecidos en el trabajo de la estiba.

Un millar de estibadores en la explanada del recinto portuario de Algeciras.

Pero ¿hay también mujeres estibadoras? Sí, pero pocas. Según la Coordinadora de Trabajadores del Mar hay casi 300 en Valencia (un 23% del total), otro centenar en Barcelona (el 9,48%), y una en Las Palmas, en Cádiz, Málaga y Sevilla. Se trata de un 6% del total de los estibadores registrados en España. Los sindicatos sostienen que, cuando abundaban los procesos para entrar a trabajar en el sector antes de la crisis, las mujeres no se presentaban. En el caso de Valencia y Barcelona, debido al crecimiento de estos puertos, hubo contrataciones más recientes y para tareas más tecnificadas que requerían una menor fuerza física. Sobre el ejemplo del Puerto de Algeciras, donde 300 mujeres intentaron empezar a trabajar como estibadoras sin éxito, en un caso que llegó al Parlamento por una presunta  discriminación, la Coordinadora afirma que, en el 2014,  intentaron entrar, y, desde 2013 no hay nuevos trabajadores en el que es el segundo puerto más grande de Europa. ¿Tienen una baja productividad? Esta es una de las denuncias de la patronal del sector, Anesco, que asegura que el problema de este sector está más en la poca productividad que en los sueldos. Según fuentes empresariales, los costes laborales (un 50% del total de la carga y descarga de barcos) y la baja productividad de los estibadores acaban repercutiendo en el precio final de los artículos que se importan. En el caso de los automóviles, el coste que manejan es de nueve euros por vehículo, que deben multiplicarse por los tres millones que pasan al año por puertos españoles.

Según la Coordinadora de Trabajadores del Mar, lo que hay detrás de la reforma de Fomento –que se presentó el 24 de febrero– es un beneficio desmedido para los grandes inversores en los puertos. La Plataforma de Inversores en Puertos Españoles (PIPE)  está formada por los grupos empresariales más relevantes que han invertido en el sistema portuario español (Grupo Algeposa, Bergé, Ership, Gup TCB, Noatum, Grupo Toro y Betolaza, Boluda Corporación Marítima, Marítima Dávila, Grupo Nogar, Stasa, OHL Concesiones, Erhardt y APM Terminals). Pero, ¿acabará habiendo acuerdo? Al Gobierno le conviene que la liberalización sea acordada entre patronal y sindicatos, si quiere obtener los apoyos que necesita en el Parlamento para convalidar el real decreto con el que evitar la multa de Bruselas, que es de donde parte la orden de cambiar las condiciones del sector. De momento, la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, ha garantizado a los trabajadores que el PSOE no apoyará un decreto que les perjudique. Y el PNV ha rechazado que los puertos paguen las indemnizaciones en los posibles despidos de estibadores. Las fuentes consultadas de patronal y sindicatos confiaban en que se lograría llegar a una solución cuando volviesen a reunirse y no sería necesario recuperar el preaviso de huelga. Pero, la Coordinadora afirmó que “si cuestionan los puestos de trabajo, haremos uso de todas las herramientas legales que da la Constitución para defendernos”.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, junto al  portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo.

El pasado 24 de febrero, el Consejo de Ministros aprobaba un Real Decreto Ley por el que se modifica el régimen de los trabajadores para la prestación del servicio portuario de manipulación de mercancías, dando cumplimiento a la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 11 de diciembre de 2014. Su principal objetivo es eliminar las restricciones a la libertad de establecimiento de las empresas en este sector. Traslada la modificación legal que tiene que llevar a cabo el Gobierno para que las empresas no tengan que participar obligatoriamente del capital de las Sageb, sociedades de gestión de trabajadores portuarios. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, pone la pelota en el tejado de los grupos parlamentarios al recordar que, en caso de no efectuarse este cambio legislativo, Bruselas va a aplicar a España una multa de 134.107,2 euros al día, hasta que se apruebe la reforma requerida, que se sumarán a los 21 millones que ya se han impuesto. Bruselas considera que en España los estibadores trabajan en condiciones privilegiadas que son inaceptables en la Unión Europea. Y apela a la “responsabilidad” de los grupos parlamentarios del Congreso para que “faciliten” la aprobación del Real Decreto Ley, así como la consecución de un acuerdo entre la patronal y los sindicatos de estibadores. Por su parte, Israel Ruiz, responsable de Estiba de UGT en España, afirma que los estibadores “no desean llegar a la huelga, pero el gobierno no les deja otra alternativa”, debido al “autoritarismo” y la “cerrazón” exhibido a la hora de presentar el Real Decreto con el que pretende poner fin a las actuales condiciones laborales en el sector, tal y como exige Bruselas, que reclama a España que adapte su sistema portuario a la normativa de libre competencia. Han tenido que pasar 26 meses desde que los tribunales europeos condenaran a España por el funcionamiento de la estiba portuaria para que el Gobierno apruebe esta normativa, en forma de Real Decreto Ley, que ejecuta la sentencia. A partir de ahora, se abre un plazo de un mes para convalidarlo en el Congreso. Y, posteriormente, otro de un año para que patronal y sindicatos acuerden cómo adaptarse a la nueva situación. Sin embargo, este proceso no va a ser nada fácil. En paralelo con el trámite parlamentario, el sector está en pie de guerra, con una huelga convocada por los estibadores a lo largo del presente mes de marzo para protestar por esta reforma. 

Unidos Podemos llevó al Congreso las “trabas” a las mujeres para trabajar como estibadoras en el Puerto de Algeciras.

Pero, ¿cuál es la postura de los grupos parlamentarios? El único grupo que ha concretado con claridad la postura de su voto de manera pública es Unidos Podemos, que ha dejado claro que votará en contra. El diputado de esta formación Sergio Pascual acusa de negligencia a Fomento y recalca que su interlocución en Europa ha sido de bajo nivel. Contraponen el caso de Bélgica, que ha venido manteniendo una interlocución con la comisaria de Transporte, Violeta Bulc, hasta conseguir una reforma de la estiba que ha sido consensuada entre patronal y sindicatos. La situación especial del PSOE debida a sus dificultades internas hace que sea complicado conocer la postura que mantendrá este grupo parlamentario. La presidenta andaluza, Susana Díaz, ha dicho que “hay que cumplir la sentencia”, y también que “hay que cumplir con el diálogo, con las empresas y con los trabajadores y esa tiene que ser la posición que nosotros apoyemos en el Congreso de los Diputados”. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, dice sentirse alineado con esta postura. Valeriano Gómez,  exministro de Trabajo y miembro del equipo económico del PSOE, es tajante al afirmar que, en su opinión, los socialistas no están en condiciones de aprobar la convalidación del decreto. Su preferencia, asegura, es que se agoten los canales de diálogo. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera (que ha afirmado en varias entrevistas tener antepasados estibadores), tuvo un papel activo a la hora de conseguir que el Gobierno retrasara una semana la aprobación del decreto, lo que conllevó la desconvocatoria de una primera huelga. Sobre la postura que mantendrá con el decreto, no se pronuncia con claridad. El PNV y PDeCAT (antigua CiU) se han posicionado en contra del hecho de que sean las autoridades portuarias las que se hagan cargo de eventuales indemnizaciones de estibadores, algo que se ha dejado dentro del decreto. El diputado catalán de izquierdas, Germá Bel asegura que, como mucho, podrían valorar su abstención, pero que, hoy por hoy,  no van a votar sí. Teniendo en cuenta que el único apoyo fehaciente es el del PP (134 diputados) y que el único que ha dicho que no es Unidos Podemos (71), la convalidación del decreto necesita o el apoyo o la abstención de PSOE. También podría el PP unir sus votos a Ciudadanos, PNV y PDeCAT.


El tráfico de mercancías en España se distribuye a través de 28 puertos, siendo el de Algeciras y el de Valencia los que concentran un mayor volumen de tráfico de mercancías, sumando entre ellos el 35 por ciento de todas las toneladas movidas en los puertos de España. El valor de la mercancía que se mueve por los puertos españoles alcanza los 200.000 millones de euros al año, lo que supone un 20% del PIB. Antolín Goya dice que los sindicatos mantienen un preaviso de huelga “como única herramienta” para defenderse y manifestar su malestar con el decreto. La paralización de la actividad portuaria supondría la paralización del mercado en España, ya que la mayoría de las mercancías que entran en España lo hacen por el mar y son muchas las empresas que dependen del mercado exterior. Los operadores portuarios han cifrado el coste de parar los puertos en torno a los 50 millones de euros. Según los cálculos elaborados por la Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer), una posible huelga de los estibadores en los puertos españoles podría suponer para el transporte por carretera unos 350 euros al día de pérdidas por cada camión. Asimismo, la  repercusión de una huelga en los puertos sería “inmediata” para el transporte por carretera, ya que los puertos “no son más que lugares de tránsito”.  Por su parte, los mercados mayoristas y los exportadores de frutas y hortalizas descartan que exista riesgo de desabastecimiento y prevén que la huelga tenga un impacto limitado en el comercio de alimentos frescos. En cambio, la industria cárnica se ha mostrado preocupada por la posible huelga ya que el volumen de salidas de carne desde los puertos españoles se verá reducido. Por otro lado, el sector químico ha iniciado contactos con los puertos de Marsella (Francia), Génova (Italia) y de Portugal para dar salida y entrada a sus productos en caso de necesidad.

El complejo logístico de Tánger, a 14 kilómetros de España, en el estrecho de Gibraltar.

“El riesgo –señala a El Confidencial José Luis Almazán, vicepresidente de la PIPE–, aunque posiblemente no inminente, sí es real en el medio y largo plazo. Se trata de una cuestión de competitividad. Si los puertos españoles no se adaptan a las realidades del siglo XXI mientras nuestros países vecinos sí lo hacen, tendremos un problema. En un momento determinado, las navieras pueden deslocalizar sus tráficos de tránsito de un día para otro si consideran que las condiciones que les ofrece un puerto mejoran significativamente a las de otro. Estas condiciones no tienen por qué ser únicamente económicas, sino que pueden ser razones de estabilidad, como, por ejemplo, evitar conflictos laborales”. Almazán considera que, en el caso del puerto de Tánger, es una competencia seria para los puertos de tránsito. “Sobre todo para el de Algeciras, que tiene más del 90% de su tráfico en estas condiciones, pero también Valencia o Málaga. La ampliación, ahora en marcha, del puerto de Tánger prevé una terminal totalmente automatizada en 2019, lo que, si no cambia nada, supone multiplicar la competencia. Si a esto le añadimos unos mayores costes del trabajo, una menor flexibilidad en organización del mismo y una menor conflictividad laboral, la combinación es preocupante”, afirma este ejecutivo del 'lobby' de los patrones portuarios. Aunque las huelgas todavía no han comenzado oficialmente, algunas empresas estibadoras han denunciado que los trabajadores mantienen paros encubiertos. Sevasa, la empresa estibadora (Sagep) del puerto de Valencia, lanzaba el pasado lunes un comunicado en el que denunciaba que sus terminales estaban “al borde del colapso” y que se han producido daños en 10 cámaras de seguridad valoradas en 8.500 euros, justo antes de una asamblea informativa de dos horas convocada por la Coordinadora de Trabajadores del Mar, coincidiendo con la visita de De la Serna. Sevasa denunció que la “marcha lenta” del puerto, que afecta principalmente a las terminales de Noatum y APM, tiene un coste diario de 2,5 millones de euros y son ya 17 los barcos desviados por las navieras a destinos distintos, principalmente Sines (Portugal), Gioia Tauro (Italia) o Barcelona.
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IDC (International Dockworker Council) convoca una jornada de paro para todos los puertos de Europa.

La primera medida internacional es la convocatoria del Consejo Internacional de Estibadores (IDC), por sus siglas inglesas, International Dockworker Council, tomadas para el próximo 10 de marzo, una jornada de paro de tres horas en todos los puertos de Europa y, de una hora, en el resto del mundo, en solidaridad con los estibadores españoles. En este sentido, el IDC se ha reunido con los líderes del International Transport Federation (ITF) para coordinar la acción conjunta. Por otro parte, el IDC, junto a sus sindicatos asociados, han decidido que, mientras duren las jornadas de huelga previstas en España, los puertos de los países del entorno no valdrán como alternativa a la descarga de mercancías con destino a España (Marsella-Fos y Lisboa, en el caso de IDC; e ITF, en el caso de Tánger). Además, se reclamará a los sindicatos portugueses que los trabajadores del puerto de Lisboa lleven acciones para evitar las descargas en Sines. Con la vista puesta a finales de marzo, y en el caso de que el conflicto continúe, el IDC reclamará un trato diferencial para el comercio exterior español (importaciones y exportaciones). Así, se programarán actos de apoyo a los trabajadores en diversas embajadas españolas en todo el mundo y se prevé que miembros del IDC se desplacen a los puertos españoles para dar su apoyo a los estibadores in situ. El Coordinador General de International Dockworker Council (IDC), el español Jordi Aragunde, tras conocerse que el Gobierno pretende lanzar un Decreto Ley de forma unilateral y sin haber siquiera establecido diálogo previo con los trabajadores, ha declarado: “El Gobierno español pretende acabar con el crecimiento de la economía española y busca pretextos para hacer desaparecer la profesión de estibadores de los puertos del país”. En este este sentido, para el líder del sindicato internacional “la lucha de los estibadores españoles es la lucha de los estibadores de todo el mundo”. El Consejo Internacional de Estibadores (IDC, por sus siglas inglesas) prestará el apoyo incondicional a los trabajadores españoles, planteando movilizaciones y actuaciones en todo el mundo, lo que podría movilizar a más de 100.000 estibadores en puertos de los cinco continentes.

Bob Carnegui,  secretario de MUA, sindicato marítimo regional de Queensland (Australia).

El International Dockworkers Council va a proponer ante la propia Comisión Europea, “abrir vías de dialogo siempre que el Decreto no se publique con consenso, como había prometido la ex ministra de Fomento y actual presidenta del Congreso de los Diputados español, Ana Pastor”. El principio de acuerdo, al que llegaron hace pocos días los representantes de los trabajadores –encabezados por el sindicato Coordinadora– y los de la patronal (Anesco), exige un escrupuloso cumplimiento de la Sentencia del Tribunal de Luxemburgo y una evolución del actual modelo de estiba en España. El Sindicato Marítimo de Queensland en Australia ha remitido un escrito a la embajada de España en Camberra, en el que aconseja al gobierno español que dé un paso atrás en el intento de desmantelar las condiciones de trabajo de los estibadores registrados en los puertos de este país. En el documento, se deja claro que el anuncio del Ministerio de Fomento de proponer el Decreto Ley de reforma de la estiba sin tener en cuenta el acuerdo de empresa y sindicatos, “es un ataque sin precedentes, contra el duro trabajo de los estibadores españoles y sus sindicatos, que obtendrá la resistencia de los estibadores de todo el mundo”. El sindicato australiano considera que, “el gobierno no tiene ningún mandato del pueblo español para atacar la vida laboral de los trabajadores encargados de manipular las importación y exportación de la riqueza de su territorio”. “Los estibadores –añade en su misiva, Bob Carnegui, secretario de MUA, sindicato marítimo regional de Queensland (Australia)– trabajan día y noche con todo tipo de condiciones climáticas para ayudar en la producción de riqueza a la nación española”. Lo que ha sido calificado como “ataque a los estibadores españoles” ha sido condenado por los más de 2.000 afiliados del sindicato de Queensland que piden al gobierno español “que se detenga y vuelva a reconsiderar su postura”. A las mencionadas medidas de presión hay que sumar que el IDC, junto a sus sindicatos asociados, han decidido que, durante la huelga en España, los puertos de los países del entorno no valdrán como alternativa a la descarga de mercancías con destino a España (Marsella-Fos y Lisboa, en el caso de IDC; e ITF, en el caso de Tánger).

      La naviera danesa Maersk, una de las mayores del mundo,  desviará sus buques a otros puertos si la huelga se llevaba a cabo.

El pasado jueves, los estibadores desconvocaban los dos primeros días de huelga, el 6 y el 8 de marzo,  para seguir negociando. Pidieron abrir una mesa de diálogo sobre la modificación del Decreto Ley aprobado por el Gobierno y que debe ser convalidado por el Congreso. Los sindicatos invitaban así al Ministerio de Fomento a “salir de su cerrada posición” y abrir una “negociación real”. Su decisión llegaba tras comprobar que la reforma no contaba con el apoyo de los grupos parlamentarios y después de que la naviera danesa Maersk, una de las mayores del mundo, anunciara que desviaría sus buques a otros puertos si la huelga se llevaba a cabo. Con este fin, los sindicatos del sector (Coodinadora de los Trabajadores del Mar, CC.OO, UGT, CIG y USO) desconvocaban los dos primeros días de huelga del total de nueve convocados en los puertos para las próximas tres semanas. “Con esta decisión –decía Antolín Goya en un comunicado– los trabajadores mostramos nuestra disposición al diálogo y esperamos que sea correspondida por el Ministerio y por la patronal Anesco”. Los sindicatos afirmaban que, desconvocan la huelga con la intención de que “un clima de normalización laboral anime al Ministerio de Fomento a salir de su cerrada posición e invite a la negociación real, mediante la constitución de una mesa de diálogo sobre la modificación del real decreto-ley presentado por el Gobierno para su convalidación”. Al margen del conflicto político, las presiones para desconvocar los paros llegaban también desde el ámbito empresarial. Según Maersk, la huelga tendría un “gran impacto” en los flujos de mercancías que entran y salen de España y, en su red global, por la importancia estratégica del puerto de Algeciras. Desde Valencia, el presidente del Grupo Boluda, Vicente Boluda, acusaba a la Administración de no haber “movido un dedo” durante cuatro años y de querer arreglar la situación ahora “en cinco o seis días”. 


Con esta nueva suspensión, de no llegar a un acuerdo, la huelga comenzará el viernes 10 de marzo, un día después de que se celebre, en principio, el debate del decreto en el Congreso de los Diputados y se producirá en días alternos y horas impares. Los trabajadores ofrecen así un gesto de buena voluntad para facilitar un acuerdo entre patronal, sindicatos y el Gobierno, ante las dificultades del Ejecutivo para sacar adelante la reforma de la estiba por la falta de apoyos parlamentarios. Los servicios mínimos de hasta el 100 %, fijados por el Ministerio de Fomento, son para las operaciones que afecten a mercancías perecederas y peligrosas, a pasajeros, a situaciones de emergencia y a productos esenciales para las islas, Ceuta y Melilla. Además, se exigirá el porcentaje necesario de servicio para garantizar un rendimiento no inferior al 50 % del promedio del año natural anterior en jornada comparable (horario y tipo de mercancía). Las jornadas de paro para nueve jornadas están convocadas por los sindicatos la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM), UGT, CCOO, CIG y CGT. Los servicios mínimos serán del 100 % en el caso de las operaciones que afecten a mercancías perecederas o peligrosas, cuya permanencia en el puerto pueda representar un riesgo grave para personas o instalaciones. En España, el 78 % de las importaciones y el 57 % de las exportaciones se hacen a través de la red de puertos comerciales, de forma que la economía española es “especialmente sensible a la continuidad de la actividad portuaria”, destaca la resolución. Cualquier ruptura en dicha continuidad repercute de forma “extraordinariamente negativa” en los sectores cuya actividad depende de la importación de materias primas u otros insumos, sobre todo en la producción industrial, así como de la exportación de las mercancías fabricada en España con destinos a clientes, que disponen de otra alternativas para proveer sus mercados, por lo que el sector exportador español “podría verse desplazado”.


Cambiamos de tema y, de la huelga de estibadores, volvemos atrás, con el lío montado en los Oscars americanos, celebrados hace una semana. En la noche del pasado domingo, en efecto, la gala de los Oscars podría haber sido perfecta de no haber protagonizado un inesperado final. Moonlight arrebató el galardón de mejor película a La La Land tras una confusión de Warren Beatty. El actor Warren Beatty muestró la tarjeta en la que figuraba 'Moonlight' como mejor película tras haber anunciado por error que la ganadora era 'La La Land'.


El productor de ‘La La Land’, Jordan Horowitz, muestra la tarjeta que dice que ‘Moonlight’ es la ganadora, ante la mirada de desorientada de Warren Beatty.

                              
  Warren Beatty pidió disculpas tras su error en la entrega de los Oscars.


La caótica situación fue descrita como el peor error en los 89 años de historia de los Premios Óscar. Cullinan entregó por error el sobre equivocado a los presentadores del premio, Warren Beatty y Faye Dunaway. Les dio un duplicado del sobre para Mejor Actriz, en lugar del sobre que tenía el nombre de la película ganadora. PwC fue el responsable de contar los votos y organizar los sobres con los nombres ganadores. La firma se disculpó por la confusión causada. La presidenta de la Academia Cinematográfica, Cheryl Boone Isaacs, dijo el miércoles que la relación con PwC estaba ahora bajo revisión. Cullinan tuiteó un foto de la actriz ganadora Emma Stone unos minutos antes de entregar a los presentadores el sobre equivocado y Boone Isaacs señaló que el error fue provocado por “distracción”. Pero sigamos con los Óscar repartidos en España, según imágenes de Tremending Topic:

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Mejor actor de reparto, Rajoy Brey, por Gürtely.


 El Oscar al mejor actor es para Urdangarin, por ‘La gran evasión'. Llega la pareja protagonista de  Esa Cosa Llamada Amor.


Oscar a la mejor actriz, la Infanta Sofía.


  Mejor actor dramático, Pedro Sánchez.


 Óscar como mejor drama.


@Fairlane4 nos presenta este diálogo sobre la fotografía de Rajoy y Susana Diaz:

                                       — ¿Cuántos #Oscars ganaste Susi ?
                                       — Ninguno
                                       — Pues no lo entiendo, montaste la mejor película del año
                                       — Sí, la verdad es que me lo merecía



Twitter titula: “Nuestra generación ha visto renunciar a un Papa y abdicar a un rey… ya sólo nos falta ver dimitir a un político corrupto”


El “autobús del odio” de los ultras de Hazte Oír pretendía campar a sus anchas por España, lanzando una campaña en la que criticaba el “adoctrinamiento” en las escuelas. Aunque en realidad no era otra cosa que una campaña que incitaba a la homofobia y la transfobia. El 'lobby'  ultracatólico maneja 2,6 millones de euros anuales y, dirigido por un pariente de Rodrigo Rato, el grupo de presión ultraderechista dispone, al parecer, de grandes cantidades de dinero para sus campañas. El autobús del odio ha sido la más notoria. Algunas semanas antes, habían pedido a Aznar que formara un nuevo partido político. A diferencia de los minúsculos partidos franquistas, falangistas o neonazis, ellos sí tienen dinero para hacer realidad sus planes. Hazte Oir  siente especial devoción por el ex presidente José María Aznar, quien incluso llegó a invitar a alguno de sus principales dirigentes a actos de la Fundación FAES. 


El ultraconservador obispo de San Sebastián, Antonio Munilla, ha entrado en la polémica de la virgen Drag Queen del carnaval de Las Palmas y del autobús transfóbico de Hazte Oír. En un tuit publicado en su cuenta personal ha puesto dos imágenes y ha preguntado: “¡Adivina, adivinanza!: ¿Cuál de estas dos imágenes ha sido hoy censurada en España, y cuál ha sido premiada?”. El prelado, autor del libro ‘Sexo con alma y cuerpo’, en el que asegura que masturbarse es “una agresión al propio cuerpo” y donde califica la homoxesualidad de “depravación grave” ya había escrito horas antes un tuit en el que aseguraba que “hemos de aceptar las verdades por verdaderos, y no por agradables…” Posteriormente también ha publicado otra entrada en la que afirma que “Si para respetar la religión no se necesita ser creyente, ¿por qué hay que acatar la #IdeologíaDeGénero para no ser acusado de #homofobia?”.


El Intermedio sacó el viernes a las calles de Madrid su propio autobús reivindicativo con la petición “La identidad de género no se elige, que no la elijan otros por ti”.


      La gente lee más autobuses que libros.



Ciudadanos da por roto el pacto con el PP en Murcia y se abre a una moción de censura. @ Orue_s  



El humor en la presa de esta semana: El Roto, Peridis, Forges, Vergara, Manel F., Pat, Dany Gove y Atxe.




















Pep Roig nos presenta: A por ellos, A tal amo, tal astilla, La demencia del poder, La vida es bella, Tengamos la fiesta en guerra y Selección.







Los sindicatos de estibadores han convocado un calendario de nueve días de paros en los puertos a partir del próximo 6 marzo que, al estar programados en días alternos, se extenderán durante tres semanas. Los estibadores convocan tres semanas de paros Europa Press
EED - Asamblea estibadores en Algeciras El Estrecho Digital
 Hablando de privilegios... Estibadores Unidos
  
Qué lío en los Oscar 2017! Hoy hemos podido hablar personalmente con la estatuilla que premiaba la mejor película. Sí, esa tan manoseada durante la gala. Hemos podido hacerlo gracias al talento de Celia de Molina. LATE MOTIV - And the Oscar goes to... ¿uh? | #LateMotiv196 Late Motiv
   

El programa Euskalduna naiz, eta zu? (Soy vasco, ¿y tú?) de la televisión pública vasca, emitido el pasado 8 de febrero, refleja la imagen que, en teoría, los vascos tienen del resto de los españoles. Los invitados al programa, todos de perfil nacionalista e independentista, se refieren a sus vecinos como fachas, chonis, progres o paletos. Según denuncia un vídeo que se está compartiendo en las redes sociales, el espacio del ente público ofrece una versión sesgada tanto de la imagen que en el País Vasco se tiene del resto de España como de la sociedad vasca.