domingo, 13 de junio de 2021

28 meses después, Vox, el PP y Cs vuelven a manifestarse en Colón, pero sin foto… ¿Es un éxito o un bluf?

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda al presidente de la Generalitat, Pere Aragonés.

Una semana antes de la manifestación de hoy en Colón, Oriol Junqueras, uno de los que se había mostrado más reacios a la medida de gracia que permitiría su salida de la cárcel de manera inmediata, remataba su viraje político y apostaba por la negociación con el Gobierno de Pedro Sánchez con un sí a la legalidad y a los indultos. En una carta, publicada el pasado lunes por el diario soberanista 'Ara', Oriol Junqueras afirmaba que ERC, su partido, renunciaba a la vía unilateral para lograr la independencia y daba su visto bueno a los indultos que el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos preparaban como “gesto” que podía “aliviar el conflicto”. El Gobierno celebraba el “significativo” ademán de Junqueras que suponía una apuesta clara por el diálogo y la negociación. El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, coincidió ese día con el president Pere Aragonès en Barcelona, e hizo un llamamiento a recobrar la convivencia y la fortaleza, dejando a un lado la revancha y las amenazas de la derecha. Oriol Junqueras renunciaba a la independencia unilateral de Catalunya. No era la primera vez que hacía gestos contradictorios. En 2019, declaraba “que se metan el indulto por donde les quepa”, pero el pasado lunes mostró en sus declaraciones su apuesta por la legalidad y allanaba el camino para la decisión del Gobierno. Con el sí a la legalidad y sí a los indultos, Oriol Junqueras remataba el viraje político de ERC y su apuesta por la negociación con el Gobierno de Pedro Sánchez. Pero, pese a la rectificación de Junqueras, las tres derechas –el PP, Vox y Cs– redoblaron la presión contra los indultos. El PP intentó reforzar las razones para la nueva concentración en Colón de hoy. Y Vox acusó a Junqueras de haber provocado “una guerra civil” y exigió la ilegalización del independentismo. Tampoco Pablo Casado se cree a Junqueras: “Hace solo unos meses, escuché a Junqueras diciendo que el Gobierno se podía meter los indultos por no sé dónde. Son demasiados engaños, demasiadas mentiras de los independentistas y también del Gobierno”. Y mostró su rechazo, aunque hoy se ponga en Colón al lado de Vox. 

Panorámica de los líderes políticos en la manifestación de Colón en febrero de 2019.

En protesta por los próximos indultos a los presos catalanes de procés soberanista, PP, Vox y Ciudadanos renuevan hoy su asistencia en la plaza de Colón contra el Gobierno. La convocatoria fue lanzada por la plataforma cívica, Asociación Unión 78, una alianza constitucionalista impulsada por Rosa Díez, entre otras personalidades.  El partido de Vox se desmarcó el primero en el espectro político de la derecha, seguido del PP y lo que queda de Ciudadanos que se sumaron, para que no se especulase con que mantenían una postura tibia frente a la medida de gracia de Pedro Sánchez con los líderes independentistas. Evitaban así que Vox pudiera enarbolar esa bandera en solitario. ¿Se buscará hoy una foto distinta de la otra “foto de Colón” de septiembre del 2020, en la que los tres líderes de la derecha (Santiago Abascal, Pablo Casado y Albert Rivera) coincidieron y se dejaron fotografiar en primera fila? El PP ya ha previsto que no la encabezará. Sin embargo, varias fuentes apuntan a que Vox, con esta encerrona, le tiene preparada una especie de 'trampa' astuta a Casado. Y se especula con que, en algún momento, Abascal intente acercarse a Casado para forzar una nueva foto, aunque sea sin posar para las cámaras, pero condenados a entenderse. Así, con la caída del Cs, PP y Vox tendrán que simular idénticas caras y objetivos, aunque el líder del PP pretenda desmarcarse y desligarse de la ultraderecha. Y se asegure que, en la misma concentración, el líder del PP, Pablo Casado, presagie que su formación se movilice “serena, pero firmemente” contra la concesión de los indultos. De hecho, ya ha anunciado que presentará mociones en todos los ayuntamientos de España y que promoverá una campaña de recogida de firmas frente a la medida de gracia preparada por el Gobierno. 

Carlos Urquijo; la expresidenta del PP vasco, María San Gil; la exlíder de UPYD, Rosa Díez; el escritor y filósofo, Fernando Savater… en rueda de prensa en la presentación de la Plataforma 'Unión78'.

La plataforma de Rosa Díez considera “muy graves los ataques del Gobierno y de los partidos que lo apoyan” –incluidos los separatistas, empeñados en destruir la Nación–, según reza el comunicado de Unión 78. “No pensamos tolerar pasivamente la conversión del chantaje en procedimiento político normal, como sucedería con la concesión de indultos a golpistas condenados que han manifestado su intención expresa de reincidir, burlando expresamente los informes contrarios del Tribunal Supremo y de la Fiscalía del Estado”, añaden. “Esos indultos no tienen otro propósito que conservar la mayoría parlamentaria para mantenerse en La Moncloa a cualquier precio”. Por ello, rechazan “la normalización de la injusticia, del vaciado de la Constitución y de los ataques a la unidad de la nación española y al Estado de derecho” y llaman a manifestarse en rechazo a “la deriva política antidemocrática, impuesta por quienes tienen la obligación de defender la Constitución y unión de la Nación española”. La nueva foto de Colón no servirá para que PP y Vox entierren el hacha de guerra que mantienen levantada desde que Pablo Casado escenificase su ruptura con Santiago Abascal durante la moción de censura fallida contra Pedro Sánchez. Fuentes de Vox ya relevaron que no buscarían ninguna fotografía en Colón. Una manifestación sin banderas del partido, sin pancartas y sin símbolos identificativos. Los de Abascal aseguran que acudirán “en masa” y que solo portarán la bandera de España “porque no vamos a oponernos a un indulto concreto, sino a una forma de hacer política de pactismos y de buscar acuerdos con los separatistas”. Por su parte, Casado trata de restar importancia al momento de la fotografía. “Estoy muy sorprendido de que la agenda mediática esté ocupándose del dedo y no de la luna”, dijo. Y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, dijo irónicamente que llevaba dos semanas sin dormir, pensando en poder coincidir con el partido de Abascal. “Es terrible mi estado anímico ante lo que va a pasar este domingo”, señaló. Y que la foto de verdad preocupante, “es la que veremos con Sánchez y Junqueras en la misma mesa, después de que se le conceda el indulto sin haberse arrepentido y habiendo dicho que lo volvería a hacer”.

El PP, Vox y Cs (Pablo Casado, Santiago Abascal y Albert Rivera), en la foto de Colón tomada en el 2019. Hoy, se inventará nueva 'foto de Colón' de la que Casado pretende huir...

Ocho meses después de la ruptura escenificada en el Congreso de los Diputados, cuando se abstuvo en la votación contra Sánchez y le dijo a Abascal: “Hasta aquí hemos llegado”, el líder de los 'populares' trata de reconducir su relación con la extrema derecha. Y Pablo Casado vuelve a manifestarse junto al presidente de Vox, Santiago Abascal, en la Plaza de Colón de Madrid. La protesta tiene como objetivo mostrar públicamente el rechazo a los previsibles indultos del Gobierno a los presos independentistas condenados por el procés. Y se celebra dos años y cuatros meses después de la conocida como foto de Colón, la imagen de la concentración de febrero de 2019 en esa plaza madrileña contra Pedro Sánchez en la que, por primera vez, se pudo ver juntos y en primea fila a los líderes de las tres derechas, PP, Vox y Ciudadanos. Íñigo Aduriz, desde Eldiario.es, señala que Arrimadas intenta desmarcarse de los otros dos partidos con los que, sin embargo, mantiene pactos en el Gobierno de Andalucía y en varios ayuntamientos, en el marco del giro al centro emprendido por su partido tras la salida de Albert Rivera, después de la debacle de noviembre de 2019. “Compitiendo con Vox y Ciudadanos, los populares se encuentran inmersos en una campaña de acoso y derribo contra el Ejecutivo. Una estrategia calcada a la que puso en marcha el expresidente Mariano Rajoy, durante la primera legislatura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y que también se basó, como ahora, en recursos ante los tribunales, recogidas de firmas, movilizaciones callejeras y mociones en todos los parlamentos autonómicos y los ayuntamientos. En ese caso, sin embargo, la guerra sin cuartel fue en contra del Estatut catalán y la negociación entre el Estado y ETA. Solo que entonces el PP no tenía competencia por la derecha y ahora es Vox quien más endurece su guerra contra un Gobierno al que considera ilegítimo. Y, en vísperas de que las fuerzas del PP y de Vox tengan que pactar para la investidura de Isabel Díaz Ayuso en Madrid, donde los populares se quedaron a cuatro escaños de la mayoría absoluta y necesitan de la abstención o del apoyo de la extrema derecha para poder reelegir a la presidenta de la Comunidad de Madrid. El encuentro de Casado y Abascal se produce tras varios meses de empeoramiento de sus relaciones, y apenas unas semanas después de que Vox cumpliera el pasado miércoles su amenaza, dejando de apoyar a la coalición de gobierno de la Junta de Andalucía (del PP y Ciudadanos) porque el Gobierno regional en manos de Juan Manuel Moreno Bonilla acogió a trece menores migrantes llegados a Ceuta, atendiendo al reparto del Gobierno central”.

Hoy, Casado y Abascal coincidirán en Colón.

Casado suavizó su discurso contra la extrema derecha en la reciente campaña madrileña, consciente de que la investidura de Díaz Ayuso podía depender del partido de Abascal. También hizo suyas algunas de las proclamas de Vox, como la necesidad de llegar a acuerdos de Estado de manera “urgente” en materia de seguridad ciudadana, inmigración ilegal y ocupación de viviendas, tres de los tradicionales caballos de batalla del partido de Abascal. Lejos quedan los durísimos ataques contra Vox de meses anteriores. El presidente de los populares fue especialmente contundente durante la campaña catalana, sin lograr evitar que la extrema derecha quedara por encima del PP por primera vez en unas elecciones, ya que Vox entró en el Parlament con once diputados mientras el partido de Casado se quedó con solo tres, uno menos que la representación con la que contaba antes de los comicios. El líder del PP asegura que Vox “quiere sacar a España de la Constitución y de la Unión Europea”. Y equipara a la extrema derecha con el expresident de la Generalitat Carles Puigdemont: “¡Es exactamente lo mismo que pide Puigdemont! Por eso comparten grupo parlamentario. Los flamencos que defienden a Puigdemont son los socios de Vox en el Parlamento Europeo, y eso no lo queremos”. En el cierre de la campaña catalana, Casado dijo, refiriéndose al independentismo catalán y también a Vox, que él no estaba de acuerdo “con esos radicalismos iliberales que, sean independentistas o populistas de derechas, lo que quieren es acabar con el estado de las autonomías”. Casado aseguró que defender la libertad implicaba apoyar “proyectos”, como el del PP, “que defiendan la libertad”, y se definió como más próximo a los postulados de la canciller alemana, Angela Merkel, que a los de la líder del Frente Nacional francés, Marine Le Pen, que vincula con Vox. “Estamos aquí desde hace 40 años. Otros no estaban aquí”, zanjó entonces. Nada de eso se escucha en boca de Casado en las últimas semanas, porque la dirección del PP no quiere que el electorado de derechas perciba ningún choque con Vox que pueda beneficiar al partido de Abascal o perjudicar a sus propios gobiernos. Hoy, ambos líderes coinciden en Colón, pero no en primea fila. Por un lado, pugnarán por llevar la batuta de la protesta contra los indultos y la hegemonía de esa estrategia frente al Gobierno, dentro de su permanente batalla por liderar la derecha. Por el otro, evidenciarán una unidad de acción de las dos principales fuerzas conservadoras –además de Ciudadanos– que lleva meses sin producirse. 

Juan Chinarro Ortega, presidente de la Fundación F. Franco: “El domingo, estaré ahí”.

Otros convocantes del acto de Colón son los ultracatólicos, homófobos y franquistas, movilizados junto al PP, Cs y Vox. El lobby Hazte Oír, la Asociación de Militares Españoles y el presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco, Juan Chicharro Ortega, llamaron a participar en la movilización de hoy. La ultraderecha agitó la convocatoria desde las redes sociales, donde habló de “traición” y llamó a “expulsar” a Pedro Sánchez de La Moncloa.  El presidente de la Fundación Francisco Franco, exmilitar que llegó a actuar como ayudante del rey Juan Carlos I y que ahora está al frente de esa entidad, animó a sus seguidores a acudir a la Plaza de Colón para protestar contra los indultos a los políticos del Procés y, de paso, mostrar su repulsa hacia lo que define como “dictadura neocomunista”, en alusión al Gobierno de coalición. En un artículo divulgado a través del digital ultra-derechista, “El Correo de España”, Juan Chinarro confiesa no ser amigo de actos, “pero, en este caso, ahí estaré. La situación lo requiere. Ante la encrucijada, todos a Colón”. Chicharro escribe: “Es más: no se trata ya de la defensa de ideologías diferentes sino de un esfuerzo común para expulsar de la poltrona al sátrapa y a su banda de corruptos”. Su llamamiento fue lanzado el 29 de mayo, apenas 24 horas después de que Rosa Diez, exlíder de UPyD, anunciara la convocatoria de movilización contra los indultos para el día 13, en Colón. Poco después, llegó la adhesión del lobby ultraconservador “Hazte Oír”, que alcanzó la fama por sus campañas homófobas y contra los derechos de las personas transexuales. “El 13 de junio a las 12:00 también estaremos en la Plaza de Colón. Tú tampoco puedes faltar”, anunció desde su cuenta de Twitter. El lobby ultra volverá a coincidir en las calles con el PP, el partido que cuando estaba en el Gobierno le otorgó la declaración de utilidad pública que le permitió acogerse a beneficios fiscales. En febrero de 2019, el Gobierno del PSOE revocó aquella declaración alegando que Hazte Oír buscaba “fomentar la intolerancia”, además de “menoscabar el principio de no discriminación por razón de orientación e identidad de género”. 

El presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, en una imagen de archivo.

Catalunya y la “ruptura” de la patria figura entre las principales obsesiones de este lobby. Esa misma preocupación es compartida por la ultraderechista Asociación de Militares Españoles (AME), formada principalmente por altos mandos ya retirados. Desde Público, Danilo Albín escribe: “Ese grupo ha difundido la convocatoria de Colón tanto a través de su web como desde sus perfiles en las redes sociales. ‘Hay el deber moral y nacional de asistir a la manifestación de protesta convocada para el día 13 de junio, en la emblemática Plaza de Colón, bajo el amparo de la Bandera Nacional’, puede leerse en un texto publicado por AME. Esa organización divulgó además el artículo del presidente de la Fundación Franco que animaba a acudir a la movilización contra los indultos. Por su parte, el Movimiento Católico Español-Acción Juvenil Española (MCE-AJE), un grupo declaradamente franquista que durante el año organiza distintos actos públicos de homenaje a la dictadura, ha incluido la protesta contra los indultos en su ‘agenda de actividades’ del mes de junio. ‘No se adhieren oficialmente, pero algunos militantes irán’, explica el movimiento ultraderechista. Entre los franquistas que tienen previsto asistir a Colón se encuentra Luis Felipe Utrera-Molina, hijo del exministro de la dictadura José Utrera Molina y representante legal de la familia Franco. Este abogado, conocido por haber intentado frenar la exhumación del dictador, ha afirmado esta misma semana que ‘ningún gobierno tiene derecho a poner de rodillas al Estado español ante los criminales separatistas’. ‘Por eso y solo por eso, estaré el domingo en Colón donde debe estar todo español bien nacido’, proclama en Twitter.  Las muestras de apoyo a ese acto –que tendrá como protagonistas centrales al PP, Vox y Ciudadanos– también han llegado desde el ámbito ultracatólico. La asociación Enraizados, que se autodefine como ‘una voz católica en la vida pública’, ya ha hecho saber a Rosa Diez que el domingo también estará presente.  En un texto, publicado en su perfil oficial de Twitter junto a un mensaje de Diez, Enraizados apela a la ‘unión de todos los españoles para defender la unidad de España’. No es la primera vez que esta asociación combina la difusión del catolicismo junto al ‘patriotismo’. El fervor contra los indultos ha contagiado igualmente al Instituto de Política Social (IPS), otra organización ultraconservadora que ha estado involucrada en distintas campañas contra el aborto o la eutanasia. En ese clima, la ultraderecha que intenta sobrevivir al fenómeno Vox también ha explotado la convocatoria del acto para recrudecer sus ataques contra el Gobierno de coalición. Es el caso de La Falange, que ha emitido pronunciamientos contra las concesiones a lo que define como ‘separatismo terrorista’, pero sin adherirse a la movilización de Colón. Lo mismo ocurre con otros grupúsculos de extrema derecha que estos días, aprovechando el ambiente previo a la manifestación, lanzan sus propios mensajes contra los indultos”.

 
 La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, acusó al PP de ir a Colón para “seguir enfrentando a España con Catalunya”.

El pasado miércoles, se registraba en Las Cortes un nuevo intercambio de reproches en la sesión de control al Gobierno a cuenta de los indultos a los presos del procés. En la jornada plenaria, la vicepresidenta primera del Ejecutivo, Carmen Calvo, arremetió contra la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, por su confrontación continua al desbloqueo del conflicto político catalán. Gamarra insistió en que los indultos “no tienen que ver” con la convivencia (el motivo al que apunta el Gobierno de Pedro Sánchez para la concesión de la medida de gracia), sino con el “bienestar” del propio Ejecutivo. Para el PP, Vox y Cs, los indultos son una moneda de cambio con ERC para asegurar la estabilidad de la legislatura, algo que rechazan de plano las partes supuestamente implicadas.  Ante la postura mantenida por el PP, Calvo acusó al PP de intentar tener el “control preventivo” en la Cámara Baja, ya que Gamarra se refirió a hechos que “todavía no han ocurrido”. Y le invitó a “preocuparse” por las diferencias que hay en el seno de la formación conservadora sobre la asistencia de Pablo Casado a la manifestación de hoy, domingo, 13 de junio, en la madrileña Plaza de Colón. “Preocúpese de sus compañeros que no van a acompañar a Casado en la segunda parte de la foto de Colón”, añade. Sobre el nuevo acercamiento del PP a Vox, Calvo valoró que “España no necesita” a la ultraderecha, ya que “les tenemos a ustedes, que van detrás de ellos. No son alternativa, ni tienen proyecto, por eso se van a Colón a seguir enfrentando a España con Catalunya”. Calvo se refirió a la concentración de Colón como la “nadería”, o la “impotencia”. Al término de su respuesta a Gamarra, la vicepresidenta primera le espetó: “Valientes, que son ustedes muy valientes. Recojan firmas en Catalunya, miren a la cara a los catalanes, a los independentistas y a los no independentistas, y díganles que tienen alguna salida para este país. Díganselo, porque no la tienen”.

El líder y el secretario del PP, Pablo Casado y Teodoro García Egea, en las Cortes, en la sesión de control al Gobierno.

En el Congreso de Diputados, el PP, Vox y Cs se quedaron solos en su oposición a los indultos. La portavoz del PSOE, Adriana Lastra, pidió al PP que “reflexionase y que abriese una oportunidad de entendimiento… Busquemos los puntos que nos separan y que el PP asuma su responsabilidad como partido de Estado”, apeló. Para Aina Vidal, su homóloga de En Comú Podem, otra foto de Colón era un “error tremendo”. “El PP no ha leído bien los tiempos y quiere repetir los errores del pasado con la recogida de firmas y la foto de Colón que dejó a Casado en la UCI. Casado pretende tapar la corrupción de su partido con los indultos”, añadió la diputada morada. Mertxe Aizpurua, portavoz de EH Bildu, valoró positivamente que se deje atrás la vía judicial para acometer un problema que es político. Y celebró que Sánchez optase por el diálogo “sin miedo a las campañas constantes de las derechas reaccionarias” para atajar los problemas que tienen que ver con la plurinacionalidad del país. El portavoz de PNV en la Cámara Baja, Aitor Esteban, se limitó a aplaudir que “se abra de nuevo una posibilidad de diálogo y de posible apertura a encontrar soluciones políticas” al conflicto catalán. Si bien, el diputado jeltzale advirtió en varias ocasiones que “a quien más debe preocupar” la foto de Colón “es a Casado”. Esteban valoró que sigue “una deriva que no ayuda a la construcción en política”. Íñigo Errejón, portavoz de Más País, insistió en que la concesión de los indultos no es la solución, pero es el “primer paso” para dar una salida a la cuestión catalana. “Los gestos de distención provocan una sensación de esperanza. La solución va a tardar mucho, pero se camina con los pasos del acercamiento y del diálogo”. Joan Baldoví, diputado de Compromís, cargó contra PP, Vox y Ciudadanos por secundar la manifestación del domingo, que se enmarca en una estrategia “estéril” e “irresponsable” respecto a Catalunya. En cuanto a los grupos catalanes, Ferrán Bel, portavoz del PDeCAT, puso en valor el “gesto” del Gobierno con los indultos, pero también que el líder de ERC avale esta medida y confirme sus reparos a la vía unilateral. Si bien, tanto Miriam Nogueras (Junts) como Mireia Vehí (CUP) mostraron su escepticismo con esta nueva etapa de diálogo bilateral.


 Jordi Sànchez criticó duramente la carta de Oriol Junqueras sobre los indultos.

El mismo miércoles, el secretario general de Junts, Jordi Sànchez, uno de los presos del procés, máxima representación del partido de Carles Puigdemont, criticaba duramente la reciente carta de Oriol Junqueras sobre los indultos. El pronunciamiento del compañero de cárcel de Oriol Junqueras irritaba a los sectores más radicales del independentismo. Sànchez creyó que Junqueras quería “tutelar” al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y que no había que descartar cualquier vía para conseguir la secesión, mientras esta fuera “pacífica”. En su carta dirigida al “Diari Ara”, Jordi Sànchez cuestionó que se diera ese visto bueno a los indultos justo antes de que Aragonès y Pedro Sánchez se reuniesen en Moncloa: “No es bueno para la institución de la Generalitat que un ex vicepresidente quiera tutelar al actual president, pero, en cualquier caso, hay que dejar claro que la decisión personal expresada en una carta no tiene la fuerza de modificar el acuerdo de legislatura entre ERC y JxCat”. Añadió que el independentismo tenía discrepancias sobre cómo actuar, pero que “la apuesta por la negociación y el acuerdo no tiene por qué conllevar la renuncia a otras vías democráticas y pacíficas. Y que cualquier vía pacífica y cívica puede servir de incentivo al Estado para establecer un diálogo y acuerdo político”. Sànchez consideró que, si ahora se veían buenos los indultos que preparaba el Gobierno central, era porque “la presión para salir de la cárcel es grande”, pero cuestionó que fueran con ciertos precios políticos. “Sólo sobre los pilares de lo que somos podremos ampliar la base de nuestra fortaleza y ganar la independencia”, explicó. Después se contradijo, admitiendo que el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 fue para forzar una negociación y no para que la independencia tuviera una validez oficial. Además, tenía claro que aceptaría el indulto, si le llegaba: “Si me abren la puerta de Lledoners, saldré, como cualquier otro preso indultado”. 

El líder y el secretario del PP, Pablo Casado y Teodoro García Egea, en las Cortes.

La derecha preparó el terreno para eludir cualquier responsabilidad si la manifestación que se celebra hoy, domingo, en la madrileña Plaza de Colón, en protesta a los indultos que previsiblemente concederá el Gobierno a los presos del procés, acababa fracasando por el número de asistentes. “No la hemos convocado nosotros”, esgrimieron como principal argumento los dirigentes de los partidos que acudirían a esa manifestación. Pablo Casado, Santiago Abascal e Inés Arrimadas, los líderes de Partido Popular, Vox y Ciudadanos, respectivamente, anunciaron que asistirían a la misma, pero por separado. Oficialmente alegaron que “el protagonismo lo tiene la sociedad civil”, pero, en privado, señalaron que no querían reeditar una nueva fotografía conjunta que emulase la del año 2019. Una fotografía que algunas voces de la derecha admitieron más tarde que fue un error porque impulsó al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que días después convocó elecciones generales. “En aquella ocasión   –escribe Marta Monforte en Público– se produjo una guerra de cifras entre los partidos, sindicatos policiales y la delegación del Gobierno. La estimación que hicieron desde el PP y Cs fue de 200.000 personas, contando con las calles adyacentes a Colón. El Sindicato Unificado de la Policía (SUP), que se sumó a la protesta, cifró la asistencia en 120.000 personas, mientras que la Delegación del Gobierno la situó en 45.000. Unas cifras se quedaban muy lejos de otras manifestaciones históricas de la derecha. En ese sentido, las cúpulas directivas del PP y de Ciudadanos exponen ahora que se trata de una manifestación organizada por la plataforma cívica Unión 78, impulsada por la fundadora de UPyD, Rosa Díez, los exdirigentes del PP vasco María San Gil y Carlos Urquijo y por el escritor, Fernando Savater, entre otros. Tanto Pablo Casado como Inés Arrimadas y su círculo cercano afirmaban que acudirían a la manifestación ‘a título personal’. Es más, el vicesecretario de comunicación popular, Pablo Montesinos, dejó muy claro que el PP no tiene ninguna consigna de ir en grupo a la manifestación, en la que tampoco estarán tres de los cinco barones del partido… En Génova, temieron que Santiago Abascal tratase de acaparar el rédito de la protesta y ese fue el motivo que llevó al líder del PP a asistir al acto, aunque en primer lugar había descartado hacerlo”.

  
Junqueras apoyó los indultos y renunció a la independencia unilateral de Catalunya.

El PP también negó que el partido estaba dividido en su posición contra los indultos, pero fueron conscientes de que algunos dirigentes territoriales “no comparten las formas frente a Sánchez”. Marta Monforte advierte que “el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, el barón andaluz Juan Manuel Moreno Bonilla, y su homólogo en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, declinaron la invitación a asistir a la concentración, alegando problemas personales y de agenda. La única presidenta que sí ha confirmado su presencia ha sido la madrileña Isabel Díaz Ayuso. Sin embargo, en la dirección popular aseguran que quien tiene ‘un lío enorme’ es el PSOE y que Sánchez ‘ha roto’ el partido y deshonrado al socialismo histórico. Por ese motivo están impulsando mociones de censura en todos los parlamentos autonómicos y ayuntamientos en los que tienen representación para escenificar esta división y ponen el ejemplo de la posición del presidente de Castilla La-Mancha, Emiliano García Page, contrario a los indultos. Por su parte, el Gobierno de coalición cerró filas respecto a esta medida de gracia y recibió con buena acogida la reciente carta del líder de Esquerra Republicana (ERC), Oriol Junqueras”. Organismos como Amnistía Internacional apoyaron la medida de gracia. El director de A. I., Esteban Beltrán, considera que los representantes de entidades civiles como Jordi Sánchez y Jordi Cuixart no deberían estar en la cárcel, por lo que su indulto sería “una buena noticia”, aunque no la mejor salida “porque implica reconocer un delito que no cometieron”. Y asegura que, para ellos, “Jordi Sánchez y Jordi Cuixart son personas que están injustamente en prisión; se ha utilizado el delito de sedición, que es ambiguo en la ley e interpretado de forma incorrecta, porque no han sido acusados de ningún acto violento y creo que no deberían haber entrado nunca en prisión”.

Instagram lanza un filtro especial para la foto de Colón 2021. La nueva funcionalidad cambiará las caras por la de Franco y los pájaros por aguiluchos.

Imágenes, fotomontajes y fotos sorprendentes:

Reunión en la Plaza de Colón, en Madrid.







Tras confirmarse el hallazgo del cadáver de la mayor de las hermanas, Olivia, de 6 años, raptada junto a su hermana Anna por su padre en Tenerife, el cómico Ángel Martín, ex presentador de “Sé Lo Que Hicisteis”, lanzaba el viernes este mensaje a los medios de comunicación: “Son niñas, ¿vale? Pero no convirtáis esto en un campeonato por ver quién puede contar los detalles más sórdidos o consigue las fotos y los vídeos más emotivos, para que su audiencia llore más que la del otro…No busquéis 'clickbait' para meter una publi antes de ver el vídeo que hayáis montado y su puta madre, no hagáis eso”.

Feijóo, Moreno y Mañueco se escaquean y evitan la nueva ‘foto de Colón’ con diversas disculpas.

Esperanza Aguirre cantó y bailó bajo la máscara de Mariposa en 'Mask Singer 2'




Juan José Primo Jurado, director del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) llevando bajo palio al obispo.

Para viajar lejos no hay mejor nave que un libro.

Biblioteca encontrada en el Tíbet que contiene 84.000 manuscritos secretos (libros) e incluye la historia de la humanidad durante 10.000 años. Pero la biblioteca más grande del mundo sobre la lejana historia del planeta sea quizás la del Monasterio de Sakia, descubierta detrás de una enorme pared. Tiene 60 metros de largo y 10 metros de alto.

Tortuga de 80 años y sus bebés.

El humor, en la prensa de esta semana: El Roto, Peridis, Eneko, Enrique, Manel F., Vergara, Pat, Postigo, García Morán…




Así se juzga al poderoso.

Elogio al diálogo.





Momentos históricos.

Otra justicia. 



Vacuna vacacional.

Iglesia y homosexuales. 




Mater tuamala burra est.

Pep Roig, desde Mallorca: ¡Comer... pensando en qué hay de lo mío!, Colonizadores de Colón, España es ruido, ¡Qué buenos eran los malos!, Infidelidad, Peligro. 






Los vídeos de esta semana:

PP, Vox y Cs se unirán de nuevo en Colón contra los indultos.

Uptown Colón - Polònia

Vox prefiere no fotografiarse en Colón con PP y Ciudadanos

PP y Ciudadanos volverán a colocarse al lado de Vox en Colón el próximo 13 de junio.

El croissant per trams – Polònia


LATE MOTIV - Monólogo. No queda Pfizer, niño, solo Masibon | #LateMotiv872 

Dave Brubeck - Take Five (Original Video)



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