jueves, 25 de diciembre de 2008

El vídeo navideño del PP.


Si ayer recordábamos unos consejos navideños diferentes, publicados hace 18 años, hoy queremos mencionar los de la derecha, repetitivos y faltos de originalidad, pese a su pretendida actualidad y supuesta visión de futuro. Me refiero, concretamente, a los impartidos por la cúpula del PP. En un vídeo de este partido, Pío García-Escudero, Soraya Sáenz de Santamaría, Esteban González Pons, Ana Mato, Javier Arenas, María Dolores de Cospedal y el propio Rajoy, recuperan sus fotos de niños en blanco y negro para anunciarnos a continuación y felicitarnos la Navidad, apareciendo de adultos a todo color y diciendo que quieren “vivir en un país en el que lo importante sean los problemas y la vida de los españoles”. Son siete instantáneas encadenadas al ritmo de la Sinfonía del Nuevo Mundo, de Dvorak, y dan paso a imágenes actuales que, desde la sede de Génova, expresan diferentes deseos relacionados con su visión política.

El portavoz del PP en el Senado, Pío García-Escudero, insiste en que quiere vivir en un país “que tenga futuro”; la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, “donde todos tengamos oportunidades”; Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación, “en un país de todos y en el que todos nos entendamos en una lengua común”; Ana Mato, vicesecretaria de Organización, en “una España en la que todos tengamos los mismos derechos” y María Dolores de Cospedal, secretaria general, en “un país en el que todos podamos trabajar”. Bellas y apuestas palabras de la derecha que ya sabemos en qué se convierten cuando llega al poder.

La filosofía de la derecha se pone de manifiesto en cuanto aparece Rajoy, quien, a diferencia del resto, no duda en utilizar el “yo” mayestático para recordar sus deseos de vivir en un país “en el que lo importante” sean los españoles y sus problemas. El presidente del PP nos insta a “disfrutar, a pasarlo bien y a ser muy felices” mientras caen los copos de nieve y se olvida de los que no tienen posibilidades, ni trabajo, ni dinero para pasarlo como él piensa. “Porque –concluye Rajoy, en el mismo tono cansino que recordaba en privado el “coñazo” del Día de la Hispanidad– estamos en Navidad”. Consecuentemente, quien no disfruta con la Navidad, como ellos lo hacen, no es porque no puede, sino porque no quiere.