viernes, 5 de abril de 2013

Feijóo, tocado pero no hundido.


 Feijó, de vacaciones con el contrabndista. Foto publicada por El País.
 
Las fotografías publicadas el domingo pasado por El País han puesto en el ojo del huracán al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo quien, de ser uno de los más firmes aspirantes a la sucesión de Rajoy, ha pasado a perder peso entre otros que le seguían los talones, como María Dolores de Cospedal, Soraya de Santamaría o Alberto Ruiz-Gallardón. Y, pese a haber dado la cara al día siguiente, desmintiendo su relación de amistad con el contrabandista, Marcial Dorado, en los años noventa, alega que esas imágenes son “simplemente, unas fotos”, con lo que la zancadilla no superada, puede lastrarle el paso a la Moncloa.

Curiosamente, sus contrincantes dentro del PP, han salido ganando de este traspié, cobrando fuerza la hipótesis de fuego amigo. Lo cierto es que la carrera por la sucesión, según un análisis proveniente del PP, supone  cierta ventaja tanto para la secretaria general del PP, como para la vicepresidenta del Consejo de Ministros, como para el ministro de Justicia, todos con aspiraciones de subir. De esta manera, Feijóo, tocado, pero no hundido, con esas fotos, que todos admiten como “muy inoportunas”, refuerza la carrera de los contrincantes por la sucesión, dejando a la vicepresidenta en mejor posición, aunque todo es temporal y queda mucho todavía para la disputa final.

Los competidores de Feijóo tienen algo en común. Y es que los tres son funcionarios que entraron en la política desde la administración. Los tres empezaron a militar tarde, en el PP. Santamaría, después de trabajar como técnica con Rajoy en Administraciones Públicas; Cospedal hizo lo mismo tras incorporarse al equipo de Javier Arenas en Trabajo. Y Gallardón, el más añoso, ha sabido cumplir con los deseos de Rajoy, desempeñando un papel en un Ministerio lleno de trampas y recovetos, tras pasar por la alcaldía de Madrid.  Pero, la carrera de la sucesión de Rajoy es mucho más larga de lo que parece y llena de obstáculos. A parte de que tampoco es seguro de que se retire cuando empiece la recuperación, si es que llega. La sucesión es en 2019 y nadie sabe lo que puede ocurrir entonces.

La publicación de las fotos llega en un momento en que los políticos, y en especial los del PP, se sienten acosados y tienden a mostrar solidaridad con sus compañeros. No dejan de echar balones afuera y de asegurar que son los socialistas quienes divulgaron esas fotos del narcotraficante. El secretario general del PSdeG, Pachi Vázquez, asegura no haber visto nunca esas fotografías hasta su publicación pero señala que los rumores estaban por ahí. “En Galicia cuando estás en la primera línea rumores los hay todos”. Por su parte, Feijóo quiso lanzar el lunes un mensaje claro a su partido, al decir que Rajoy ya sabía, en 2003, que existían estas imágenes. Le avisó de nuevo, en 2009, y hablaron dos veces este fin de semana. Lo que contradice el supuesto de que Feijóo podría hallarse solo en la encrucijada.  Tiene todo el apoyo del líder que decidió apostar por él. Eso sí, quedó por explicar por qué ninguno de los dos dijo nada en público sobre las amenazas y las fotos durante estos años.