martes, 9 de abril de 2013

Verstrynge, en el escrache a Santamaría: “Si tratan a la gente como a perros, acabarán mordiendo”.

 
Más de cien personas marchan hacia la casa de Santamaría para que vote 'sí' a la ILP por la dación en pago. -JAIRO VARGAS
 

Un miembro de la PAH habla a los manifestantes frente al domicilio de Soraya Sáenz de Santamaría.
 
  El exsecretario general de Alianza Popular Jorge Verstrynge junto a varias personas concentradas el en un escrache, ante la vivienda de la vicepresidenta del Goobierno, Soraya Sáenz de Santamaría,
 
En la tarde del viernes pasado, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) realizó un escrache ante la vivienda de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la colonia madrileña de Fuente del Berro. Fueron unas doscientas personas entre afectados por desahucios y ciudadanos en general, entre los que estaba Jorge Verstrunge, exsecretario general de la antigua Alianza Popular hasta 1986. El exdirigente político advirtió que a él Soraya Saenz de Santamaría no le cae mal. “Esa no es la cuestión. Pero, al haber una iniciativa legislativa  popular, los políticos tienen que escuchar a la gente”. Verstrynge añadió que, en caso de que él hubiese sufrido un escrache en su época de dirigente político, “lo hubiera entendido” porque “la política está para servir al pueblo, y, cuando no sirve, debe atenerse a las consecuencias".
                                                                                               
El grupo se concentró en la madrileña plaza de Manuel Becerra, donde se leyó un comunicado en el que se condenó la actuación policial durante los desahucios de la mañana, con dos detenidos y varios heridos a consecuencia de las cargas policiales. Luego, se dirigieron hasta el domicilio de la vicepresidenta al grito de “dación en pago y alquiler social” y de “la ILP no se negocia”. Antes, un pequeño dispositivo policial identificó a varios de los asistentes, entre los que se encontraba el exsecretario general de Alianza Popular, Jorge Vestrynge, que se había acercado para “ver cómo se hacía un escrache”. “Nos han identificado a varias personas, aunque no sabemos por qué” criticó Vestrynge, quien añadió que “cuando al pueblo se le trata como a un perro, el pueblo termina mordiendo. Aunque de momento sólo estamos ladrando”.

Los carteles con los botones rojo y verde, que simbolizan los que se usan en el Congreso de los Diputados para votar las medidas, así como las fotos de Olmo Calvo, ganador del Premio Internacional Luis Valtueña de fotografía, con una serie sobre los desahucios en España, fue llenado escaparates y cristaleras de las tiendas aledañas con el lema “sí se puede. Pero no quieren”. Frente a la casa de la vicepresidenta colgaron varias batas blancas con un crespón negro en la solapa, simbolizando la muerte de la sanidad pública. Los manifestantes realizaron el recorrido, leyeron un comunicado, y  guardaron un minuto de silencio “que recuerda a los que ya no están y a los que siguen sufriendo los efectos de la burbuja inmobiliaria e hipotecaria que ha sumido al país en la actual crisis económica”.

Verstrynge explicó que la situación “ha transcurrido con calma y normalidad hasta que llegó una orden de la Delegación del Gobierno”, dirigida por Cristina Cifuentes, para identificar a los manifestantes. “Y, justo cuando la gente se iba a disolver, la Policía  empezó a identificar, lo que encrespó los ánimos”. Desde el comienzo de la protesta frente a la casa, protegida por una decena de agentes de la Unidad de Intervención de Policía (UIP), los concentrados gritaron consignas como “dación en pago, alquiler social”, “nos están quitando un derecho constitucional”, “sí se puede” o  “¡No son desahucios, son asesinatos!”. Los activistas dejaron un sobre con papeles que simulaban billetes de 500 euros en los que podía leer ‘Señora Soraya Sáenz de Santamaría’.

El grupo parlamentario popular condenó “rotundamente los actos de acoso a los diputados”, algo “absolutamente inútil” para que se escuchen sus reivindicaciones, según un comunicado del portavoz, Alfonso Alonso. Según una nota publicada, más de una docena de diputados del PP “han sido acosados en el último mes. La mayoría ha presentado denuncia o lo hará en horas”. El grupo parlamentario popular condenó “rotundamente los actos de acoso a los diputados”, algo “absolutamente inútil” para que se escuchen sus reivindicaciones. La mayoría ha presentado denuncia o lo hará en horas”.