martes, 16 de abril de 2013

La España tricolor en plena calle.


 
Imagen de la manifestación a favor de la III República celebrada en el centro de Madrid este domingo.
 
 
La manifestación del domingo pasado por la IIIª República, en conmemoración del 82º aniversario de la IIª, fue la marcha más numerosa de jóvenes de los últimos años. Jóvenes que crecieron con el divorcio de Marichalar, se hicieron adultos con los escándalos de Urdangarin y Corinna y que  quieren participar en la construcción de su futuro defendiendo la opción republicana. Jóvenes que se encontraron con los desmanes de la Familia Real fuera de todo control democrático y piden un referéndum en España sobre si queremos la monarquía o no. Decenas de miles corearon consignas como: “Abajo el régimen monárquico”, “Por la IIIª República”, “Contra la impunidad del franquismo”, “No al pago de la deuda”, “Urdangarin, trabaja en Burger King”, “Abajo una Alteza con tantas bajezas”, “España, mañana, será republicana”, “Esta bandera es la verdadera” o “El próximo parado, el jefe del Estado”. Y eslóganes como:Los Borbones a los tiburones”, “ley de extranjería para la monarquía”, “La precariedad para su majestad”, “A unos palacios y a otros desahucios”, “Froilán, bonito, apunta al abuelito”. En algunas pancartas de mano se leyeron alusiones a los privilegios y riquezas como: “Rey de oros: cuentas, no cuentos o “En privilegios por nacer es estúpido crecer”.

Una gran bandera tricolor, extendida a lo largo y ancho de la calle y agarrada por decenas de manos de manifestantes, abría el desfile, en el que estaban presentes Cayo Lara, líder de I. U, Amadeo Martínez Inglés, en uniforme de gala de coronel del Ejército de Tierra, Jorge Verstrynge, exsecretario general de la histórica Alianza Popular, y otros personajes. Cayo Lara aseguró que la Monarquía “está haciendo mucho por el advenimiento de la III República”. En su opinión, España sufre un “grave deterioro de sus instituciones” a raíz del “bipartidismo, los casos de corrupción y un sistema electoral injusto”. Por todo ello, abogaba porque los ciudadanos “decidan quién es el jefe de Estado y cambien la Constitución para hacerla garantista de un Estado democrático en el que toda la soberanía resida en el pueblo”. Para Lara, el cambio del Jefe del Estado iba mucho más allá. “Se trata de profundizar en una Constitución garantista en un estado democrático donde el poder no resida en la troika sino en el pueblo español. Hay que quitar de la Constitución el artículo 135 que garantiza el pago de la deuda y no los derechos sociales de los ciudadanos”. También Amadeo Martínez, condenado el mes pasado por “injurias graves” al rey, coreaba consignas. El pueblo español, ante el peligro del ejército, aceptó la monarquía como mal menor “pero ahora todo ha cambiado. En el siglo XXI ya es hora de que España entre en la modernidad, en la verdadera democracia. Es el final de ciclo del régimen juancarlista”. Y Verstrynge fue multado por participar en un escrache cerca del domicilio de la vicepresidenta.

Para Antonio Romero, coordinador de la Red Municipal por la III República, presidente del PCE de Andalucía y miembro de la dirección federal de IU, el éxito de la convocatoria guarda relación con el hecho de que la monarquía se ha “convertido en un lastre para la salida de la crisis” y el hartazgo de la ciudadanía ante la actitud de unos dirigentes que son partidarios de que el Estado “pueda heredarse como si se tratase de un cortijo”. Romero se refiere a los diferentes sondeos de opinión que evidencian el desgaste de la monarquía a raíz del estilo de vida opulento de Juan Carlos I, sus relaciones con mujeres jóvenes, las acusaciones de corrupción contra su yerno Iñaki Urdangarin y la acumulación de incidentes como el ocurrido en Bostwana, donde el monarca se rompió la cadera tras participar en una cacería de elefantes valorada en más de 30.000 euros.