domingo, 13 de marzo de 2016

Cifuentes, la biografía no autorizada de la nueva “lideresa”, o lo que Cristina Cifuentes no quiere que sepas de ella.


Cristina Cifuentes.

Leo –en @losGenoveses– una biografía de la presidenta madrileña que, al parecer, no quiere que sepan de ella. Nace en Burgos el 26 de febrero de 1952. Hija de Fernando Dancausa de Miguel y de Concepción Treviño Muñoz. Su padre, militar, fue funcionario del cuerpo de letrados sindicales de la Organización Sindical. Se trata de una familia numerosa, conservadora, de misa diaria y de buenas costumbres. En ese ambiente, estudia en un colegio de monjas y se matricula en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, previo paso por el Colegio Universitario privado, María Cristina. Conchita se licencia en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, es compañera de curso y amiga personal de Ana Botella. Siguiendo la tradición familiar, es funcionaria de carrera, desde el 8 de agosto de 1977, y pertenece al Cuerpo de letrados de la Administración Institucional de Servicios Socioprofesionales. Con 16 años, se afilia a NN.GG de Alianza Popular. Comienza sus estudios de Derecho en la UCM y los simultánea, integrándose en una Asociación de Estudiantes ultra conservadores. En la Administración, es vocal asesora de Organizaciones No Gubernamentales y Subvenciones, ONGs; consejera técnica de Asuntos Sociales y jefe de Servicios de Informes y Desarrollo Normativo del extinto Ministerio. Por motivos laborales de su marido, residió siete años en Latinoamérica, en Argentina, Paraguay y Panamá, donde fue letrada y Jefa de la Oficina Laboral en las Embajadas de España en Paraguay y Argentina. Luego regresa a España donde conoce a Gustavo Villapalos Salas, por aquel entonces, Catedrático de Historia del Derecho y Director del mismo departamento en el que ostenta la Cátedra. “También se cruza con un personaje con el que asienta una gran amistad. Nos referimos a Dionisio Ramos, oriundo de Astorga (León) y clave para entender la trayectoria de nuestra, por entonces, joven protagonista… A través de la asociación de estudiantes ultragenoveses, Cristina se dedica en cuerpo y alma a promocionar con entusiasmo la candidatura de Villapalos a Decano de la Facultad de Derecho (1981-1984) y posteriormente a rector de la Universidad Complutense… Una vez funcionaria, logra que se le abran las puertas para ser designada por el rectorado directora del Colegio Mayor Universitario Miguel Antonio Caro (1995-1999)”. El 17 de mayo de 1996, es nombrada Directora General del Instituto de la Mujer, cuando Javier Arenas asume el Ministerio de Trabajo. Allí se hizo fuerte hasta el 4 de febrero de 2000, en que se presenta a las elecciones generales del 12 de marzo. Su paso por el Congreso apenas deja huella. Tres meses después, es nombrada Secretaria General de Asuntos Sociales.


Cifuentes y Ruiz Gallardón.

Cifuentes se casa con el arquitecto Francisco Javier Aguilar Viyuela y tiene dos hijos, Cristina y Javier. Ambos han estudiado en colegios religiosos (Los Legionarios de Cristo y los jesuitas del ICADE). La primera ya ha acabado y el segundo ha redondeado  sus estudios de Erasmus, en Austria. Siendo su madre diputada, recibe, al menos, durante el año 2011, ayudas sociales de la Asamblea de Madrid para sus estudios universitarios. También tiene una cuñada que es funcionaria de la asamblea de Madrid. Durante la etapa de Villapalos como rector, varios medios de comunicación informaron que el marido de Cristina Cifuentes logró numerosos contratos de la Universidad Complutense: reformas totales en las facultades de Físicas y Podología, en los colegios mayores Diego de Covarrubias y en el Menéndez Pelayo. “El caso es que las relaciones de la pareja con Gustavo Villapalos fueron a más. Hasta el punto de que, siendo ella diputada genovesa y portavoz en la Comisión de Educación, Cultura y Deporte de la Asamblea de Madrid, su marido es nombrado director general de Patrimonio Cultural, en diciembre de 1998, por Villapalos, entonces Consejero de  Educación. Si bien, el cargo apenas duró 7 meses. Tras licenciarse en Derecho y hacerse funcionaria del Grupo B, Cristina Cifuentes da sus primeros pasos para buscar y encontrar un hueco en las filas genovesas. Es a finales de los 80 y por entonces los conservadores están agrupados en torno a Alianza Popular que dirige, a su manera, Manuel Fraga. Por aquel entonces, Cristina era lista, de ambición sobrada y tan genovesa como el que más. Condiciones todas ellas indispensables para integrarse en el aparato madrileño hasta ubicarse en la asesoría jurídica del Grupo Parlamentario genovés. Acababa de cumplir 24 años. Veintisiete años después, nos hemos enterado que las retribuciones que se embolsó (4 millones de las antiguas pesetas) durante los dos años en que fue asesora del GPP, que presidía Ruiz Gallardón, pudieran no haber sido declarados a Hacienda por el pagador. Desde allí, logra su primer objetivo. En mayo de 1991 es elegida diputada en las listas electorales que Alianza Popular presenta para la Asamblea de Madrid. Son años de oposición, con Leguina en el Gobierno, y con un Ruiz Gallardón que prepara oposiciones para sustituir al socialista al frente del gobierno regional. En 1995, consolida posiciones en la lista genovesa, repite escaño y Gallardón logra ser investido presidente de la CAM. Son años en los que Cifuentes se va abriendo hueco y va acumulando pequeños cargos, una docena dentro del Grupo Popular.

Cifuentes con Aguirre.

De forma simultánea, Cifuentes cuida al aparato genovés al que tanto quiere y debe. Entre 2003 y 2008, se hace cargo de la Secretaría Ejecutiva de Política Territorial para acabar designada como miembro del Comité de Dirección, del Comité Ejecutivo y de la Junta Directiva Regional de Madrid y, sobre todo, desde el 2008 hasta el momento de su elección como Presidenta de la CAM, en junio del 2015, Presidenta del Comité de Derechos y Garantías (Asuntos internos). “En este último puesto, logra que la conozcan la mayor parte de los militantes genoveses que pululan por las diferentes Juntas Locales y sobre todo por las numerosas gestoras provisionales que la Condesa Aguirre había ido creando hasta tener un control total de esas Juntas Locales. Es en este trabajo de vigilancia donde Cifuentes se gana la confianza de Aguirre que ve, en esta joven y predispuesta genovesa, una colaboradora a toda prueba. Sus intervenciones parlamentarias durante la etapa de Gallardón al frente del gobierno regional son más bien grises y ortodoxas. No se sale del guión pero se ajusta a lo que esperan de ella. Mención especial merece su discurso en el que rechaza condenar el levantamiento militar de 1936 y retirar de las calles todos los símbolos y nombres vinculados a la dictadura franquista. Es firme partidaria de no suprimir de los callejeros los nombres de personajes del franquismo bajo el argumento de que ‘la historia de este país es la que es y ha tenido periodos extraordinarios y periodos probablemente más oscuros, pero yo creo que ignorar lo que ha pasado, eliminar los símbolos, tratar de borrarlo, a mí me parece un error (…)  La realidad es que si no aprendemos de lo que ha pasado, volveremos a caer en los mismos errores’. Como consta en el diario de sesiones, ella es de las que mira el futuro, ‘mientras que a otros grupos políticos les gusta mirar hacia atrás’. Pero, cuando parecía que su futuro era acumular responsabilidades de tercera división regional, le llega una oportunidad única que no desaprovecha: es nombrada portavoz adjunta en la Comisión de Investigación sobre el Tamayazo que permite a la Señora Condesa entrar por la puerta de atrás en la política regional madrileña. Años después, según sus declaraciones, es contratada para un trabajo especial por el citado Dionisio Ramos, ex gerente de la Universidad Complutense y Secretario General Técnico, en la Consejería de Educación que dirigía entonces Villapalos. Trabajo que consistió en espiar a Cristina Cifuentes, episodio que nunca ha quedado aclarado”.

       Cifuentes, en los desayunos de TVE.

     El caso es que, tras ganar en segunda vuelta las elecciones, la Condesa está encantada con la pareja Beteta & Cifuentes y ambos son nombrados para la dirección del GPP. El primero, como portavoz, y ella, adjunta al portavoz. “Todo iba como estaba previsto. La Asamblea Regional se convierte en su segunda residencia. Dentro del mundillo de los genoveses, el destino vuelve a sonreírla. Estamos ya en plena expansión de la Condesa en su papel de lideresa y de principal opositora a Mariano. De hecho, Cifuentes, tan genovesa y tan leal a Aguirre, en su calidad de  presidenta del Comité de Derechos y Garantías, no duda en sumarse a las tesis de aquellos que en plena guerra interna por el control de Caja Madrid tienen echado el ojo para que sea expulsado Manuel Cobo, uno de los hombres de confianza de Gallardón. Dicho y hecho. Tras unas clarificadoras declaraciones de Cobo al diario El País, en el que pone en su sitio a la señora Condesa y a sus métodos de trabajo, Cifuentes le abre expediente disciplinario, suspendiendo cautelarmente de militancia al entonces vicealcalde de Madrid. Su decidido apoyo al grupo de Aguirre le sigue dando dividendos hasta que un buen día, con motivo de los ajustes internos que un día sí y otro también tienen entretenida a la señora Condesa, es agraciada con la vice presidencia 1ª de la Asamblea de Madrid. Cifuentes ve una nueva oportunidad de subir en el escalafón genovés y, con un poco de suerte, ser diputada al Congreso. Desde este puesto institucional diseña una campaña de autopromoción mediática que la lleva desde entonces hasta hoy a dar vueltas allí donde hay un plató de TV, una emisora de radio o una crónica periodística por hacer. No se pierde una manifestación de los grupos que jalean las teorías conspirativas del 11-M y, sin complejos, se fusiona con la cadena de ultraderecha, Intereconomía. Sus constantes apariciones en sus programas de tertulianos ultras son parte de esa estudiada estrategia. Dice no cobrar dinero por ello, pero son cada vez más los que sostienen que su colaboración se compensa con cheques de compra en unos grandes almacenes que, en la práctica, equivalen a un salario en especie. Sea lo que sea, se instala con aplomo y desparpajo en el mundillo de las tertulias y de las entrevistas a la carta”.
    
Cristina Cifuentes visita El Hormiguero.


    Aparte de cubrir más frentes que los ofrecidos por los fascistas de Intereconomía, Cifuentes se hace hueco en las redes sociales a través de twitter y de su blog. Su puesto en la Asamblea no la deja especialmente agotada y continua con su promoción personal. En enero del 2012, es nombrada Delegada del gobierno en Madrid. Entre plató y plató, la nombraran Vocal del Consejo de Administración del Canal de Isabel II. “Desde entonces se ha multiplicado como el pan y los peces y su ego ha ido creciendo por minutos a la par que sus niveles de cinismo profesional. No ha habido cadena de TV, radio y periódico que no haya tenido en su puerta a Cristina Cifuentes. Todas sus actuaciones como delegada han sido retransmitidas como si fuera una estrella del cine  que promociona su propia película. Ha logrado que incluso algunos periodistas le dediquen crónicas obsequiosas que, ni en sus mejores sueños, se podía imaginar. La tratan de verso suelto, republicana, laica, etcétera. Una especie de segunda marca de Gallardón cuando, siendo Alcalde de Madrid, tuvo engañado a medio Madrid  haciéndoles creer que era un genovés, abierto y tolerante. Ella, durante estos tres años y medio como Delegada del Gobierno, intentó prohibir cualquier manifestación que tuviera un origen sindical. Consiguió que, durante la una Semana Santa, no hubiera procesiones ateas en Madrid. No dudó en criminalizar al Movimiento del 15-M, calificándole de antisistema, de estar controlados por ultraizquierdistas y financiados por el oro de Moscú. Descalificó a sus predecesoras en la Delegación del Gobierno de forma ruin y cutre y todo ello ha ido acompañado de constantes declaraciones sobre lo humano y lo divino en las emisoras de cabecera de esa ultraderecha mediática a la que tanto quiere y tanto les debe”. 

Rajoy arropa a Cifuentes en la toma de posesión del gobierno de la Comunidad de Madrid.

En agosto del 2013, mientras circula en moto por un carril prohibido a ciclomotores, sufre un grave accidente de moto que le  retira del mundanal ruido mediático durante tres meses, hasta que, en diciembre, vuelve a dejarse ver por la Puerta del Sol, con vistas a su candidatura a la alcaldía de Madrid. Eso sí, lo niega con la misma sinceridad que cuando se declara republicana. Finalmente, en el marco de un ajuste de cuentas entre los diferentes clanes genoveses, la polifacética Cifuentes acaba de rebote como candidata a la Presidencia de la CAM para las autonómicas celebradas el 25 de Mayo 2015, en sustitución del defenestrado Ignacio González. Para dirigir su campaña electoral, elige a un diputado al Congreso por Madrid cuyo nombre y apellidos, Juan Carlos Vera Pró, aparecen relacionados con regalos varios que recibió de la trama Gürtel. “En la práctica quien la dirige es su sombra, su pareja ante los medios de comunicación, la genovesa que cree no serlo, Marisa González Casado. El caso es que, a pesar de haber obtenido mayor número de escaños que el segundo (PSOE), su futuro dependía del Grupo Parlamentario de Ciudadanos cuyos diputados le eran decisivos para salir elegida. Así las cosas y como no podía ser de otro modo, la Candidata, en coherencia a su lema (‘Con lo que me ha costado llegar hasta aquí’), se puso manos a la obras y sus cambiantes principios se fueron adaptando a las peticiones de sus socios hasta firmar un Pacto de sangre que se resume en: ‘Hoy por ti, mañana por mí’. El 26 de junio toma posesión y el 27 lo hacen sus consejeros bajo la mirada  del Jefe del Clan, Mariano Rajoy. Como estaba previsto, era solo una mera cuestión de tiempo, varios de sus flamantes Consejeros se vieron relacionados con el Caso Púnica. En concreto, y sin ir más lejos, su acompañante de feria durante años por los pueblos madrileños y confidente, Jaime González Taboada. Ella misma también se ha visto en medio de la trama, tras hacerse públicos unos cariñosos intercambios de tweets con uno de los principales investigados en esta causa”.

Cristina Fuentes y Albert Rivera.

El partido de Albert Rivera, que tanto apuesta por el cambio y la regeneración política, apoyó a la candidata del PP. Más que el cambio supuestamente perseguido por Rivera, Cifuentes viene a representar la continuidad, o, en todo caso, la continuidad endurecida. Benito Sacaluga escribe, el 17 de junio de 2015, en Eco Republicano: “Una señora que siempre ha vivido a costa de las Instituciones, hija de un general de artillería, pupila de Manuel Fraga, de Gustavo Villapalos, de Beteta, Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre, entre otros, no parece que vaya a desviarse ni un ápice de las instrucciones que recibe de Génova, por mucho que ahora se empeñe en aparecer como un verso suelto. De cambio, nada de nada, en todo caso, a peor. De sus escasas intervenciones parlamentarias, con Ruiz Gallardón como presidente de la CAM, destaca el discurso de la hija del general en el que rechaza condenar el golpe de estado y levantamiento militar de 1936, así como retirar de las calles de la Comunidad todos los símbolos y nombres vinculados a la dictadura franquista. La ahora liberal, agnóstica y republicana, no tuvo mayor reparo en criticar a Izquierda Unida por presentar mociones que según ella ‘no interesan a los madrileños’. Ella, como consta en el diario de sesiones, es de las que mira el futuro ‘mientras que otros grupos políticos les gusta mirar hacia atrás’. Durante los 3 años y medio como Delegada del Gobierno en Madrid intentó prohibir cualquier manifestación que tuviera un origen sindical. Consiguió que durante la Semana Santa no hubiera procesiones ateas en Madrid. No ha dudado en criminalizar al Movimiento del 15-M, calificándole de antisistema, de estar controlados por ultraizquierdistas y financiados por el oro de Moscú. Ha descalificado a sus predecesoras en la Delegación del Gobierno de forma ruin y cutre y todo ello ha ido acompañado de constantes declaraciones sobre lo humano y lo divino en sus emisoras de cabecera, de esa ultraderecha mediática, Intereconomía y 13tV, a las que tanto quiere y tanto les debe. Finalmente, en el marco de un ajuste de cuentas entre los diferentes clanes genoveses, la polifacética Cifuentes acaba designada por el dedo divino de Rajoy como candidata a la Presidencia de la CAM para las autonómicas”

       Cristina Cifuentes y Juan Soler, durante la presentación de la gestora del PP de Madrid.

Tras la dimisión de Esperanza Aguirre por la corrupción interna en el PP de Madrid, Cristina Cifuentes tomó las riendas de la gestora que se hacía cargo de la formación, convocando una rueda de prensa en la que apeló solemnemente a “reconocer nuestros errores” y “recuperar la confianza perdida de muchos madrileños”. El instrumento para ello sería un “estricto código ético” para los suyos. Cifuentes hizo su llamamiento, secundada por su mano derecha en la gestora, el secretario general Juan Carlos Vera, todo un lastre para esa nueva imagen porque, en informes de la UDEF, aparece como perceptor de regalos de la Gürtel. Cifuentes presidió el pasado la primera reunión de la gestora mientras agentes de la Policía Nacional registraban el Ayuntamiento de Getafe por un posible caso de corrupción urbanística durante la etapa de Juan Soler-Espiauba. En la puesta de largo de la gestora, Cifuentes, estuvo flanqueada por Juan Carlos Vera y por Juan Soler-Espiauba, anfitrión del acto en la sede del PP. Una nueva etapa que, en apenas tres semanas, ya suena a lo mismo que la década precedente en el PP de Madrid. El registro estaba enmarcado en actuaciones judiciales que se iniciaron hace más de ocho meses y que fueron declaradas secretas. Según fuentes de la investigación, la operación estaba relacionada con asuntos urbanísticos de la anterior legislatura, en concreto con la concesión de un contrato para la construcción de un teatro en la calle Madrid de la localidad, cuando era alcalde el popular, Juan Soler. No era la primera vez que éste se veía envuelto indirectamente en una investigación judicial. El número 10 en las listas de Cristina Cifuentes a la Comunidad de Madrid y actual diputado regional ya se vio salpicado por la Púnica. Bajo su mandato, se adjudicaron contratos sin publicidad a Waiter Music por valor de medio millón de euros. La compañía, supuestamente controlada por Francisco Granados, fue la única que se presentó al concurso.


Por otra parte, el magistrado envió un mandamiento a la Dirección General de Contratación, Patrimonio y Tesorería de la Comunidad de Madrid, presidida por Cristina Cifuentes, para que entregase una serie de documentos contables sobre abonos a la empresa de reputación 'online' EICO, solicitados en noviembre del año pasado y que aún no habían sido recibidos. Eloy Velasco, titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, remitió un mandamiento el que le requirió “nuevamente” que entregasen diversa documentación sobre los pagos realizados durante los años 2012, 2013 y 2014 a Eico Online Reputation Management SL, empresa del presunto 'conseguidor' de la trama Púnica, Alejandro de Pedro. El magistrado le reclamó once documentos contables sobre dichos abonos que ya requirió, junto a otra documentación, el pasado mes de noviembre y que aún no le habían entregado. Los investigadores sospechan que varios de esos trabajos se dedicaron a mejorar la imagen 'online' del expresidente regional, Ignacio González, entonces muy castigado por el 'caso ático', y que parte se pudieron pagar a través del Canal de Isabel II, mediante facturación ficticia. El mandamiento y el auto que lo acompañaba, ambos con fecha del 4 de marzo, señalaban, según cuenta Vozpópuli, que dicha petición de información se producía después de que la Comunidad de Madrid respondiera a un auto con información incompleta. El magistrado pidió a la Dirección General de Contratación que “certificara los actos de ordenación de pagos y los pagos efectuados por las facturas emitidas”. La respuesta dada no fue satisfactoria. El juez quería que dicha Dirección se diera prisa en el cumplimiento de su mandato. Y solicitó que todos estos documentos se remitiesen directamente a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, sin necesidad de que pasasen por la Audiencia Nacional. Incluso, facultó a éstos últimos para “la recogida en mano de la documentación requerida”. Ante la posible existencia de dudas por parte de los funcionarios, Velasco les invitó a contactar directamente con los integrantes de la UCO a través de un correo electrónico. El magistrado también autorizó expresamente a la Guardia Civil a recabar a la Comunidad de Madrid “cualquier información o documentación ampliatoria” sin que fuera necesaria una nueva autorización judicial. 


“Trece folios y ninguna referencia a los doce años del PP en Madrid. Nos estamos cansando. Es indignante la postura que ha tomado Cristina Cifuentes con el pasado”.  Este fue uno de los comentarios más suaves de la oposición a Cifuentes, tras un encuentro entre populares. La expresidenta popular, Esperanza Aguirre, se sentó entre los asistentes y escuchó todo el discurso sin inmutarse. Pero, para algunos, las palabras de Cifuentes se convirtieron en la gota que desbordaba el vaso. “Todo lo que huele a Aguirre –señaló un representante– no tiene nada que hacer en el nuevo PP de Madrid”. El ambiente entre los partidarios de Aguirre y los de Cifuentes fue tenso. En su discurso, Cifuentes habló “de las incertidumbres, que nos afectan a todos, y que pueden echar por tierra lo que juntos hemos conseguido en los últimos años con tantos sacrificios”. Ante la falta de elogios hacia Esperanza Aguirre, el ex edil Joaquín Martínez, un clásico del PP madrileño, se levantó para decir que echaba de menos alguna referencia a los doce años que el PP ha estado en el poder y que para su barrio, por ejemplo, ha tenido consecuencias muy positivas. A la salida ya había organizadas tres candidaturas: la oficial, de Cifuentes; una de jóvenes y otra de los restos del aguirrismo “de los de siempre”.


En las últimas semanas, Cristina Cifuentes se ha declarado como una gran defensora de Mariano Rajoy, pese a que hay voces del partido que ya piden que dé un paso atrás y se retire para que ocupe el puesto un nuevo candidato. Pero algunos de los titulares de la prensa hacen pensar a la actual presidenta de la Comunidad de Madrid que el actual edificio de la calle Génova debería ser borrado del mapa porque parece que está maldito. Una de las curiosidades de la sede es que la reforma, que tantos problemas ha dado al partido, tenía como uno de sus objetivos arquitectónicos la transparencia, según explicaron sus diseñadores. El cambio supuso que se tiraran tabiques y se hicieran despachos con cristales para que todo el mundo supiera quién y con quién se estaba en cada una de las estancias. Y, mientras Cifuentes hablaba con los alcaldes, Isabel Benjumea, promotora de Floridablanca, el grupo que pide más democracia en el PP, lo hacía en sedes populares y recogía adhesiones. La última fue el jueves en una cafetería donde Eugenio Nasarre llegó a pedir que la persona que presidiera la gestora del partido en Madrid (es decir Cristina Cifuentes), no pudiera  presentarse a la presidencia para mantener la independencia de este órgano. Luis Asúa, ex concejal de Madrid y ex viceconsejero, dijo que el PP debería elegir al candidato, si hay elecciones en junio, en primarias “porque da tiempo perfectamente”.


Cifuentes, encargada de seguridad de los juzgados. Otros fotomontajes de esta semana: El juez Velasco abronca a Cifuentes; otra red de corrupción en el PP;  Mariano Rajoy, fabricante de máquinas; Pateras para unos, pateras para otros; el Mediterráneo es otro Guernica; Colau prefiere un Salón de la Enseñanza sin militares y el bipartidismo  del PSOE.





 La UE, flotando sobre el Mediterráneo.
El Mediterráneo es hoy Guernika. Basta ya. 



El humor de esta semana: Eneko, Forges, El Roto, Peridis, Fontdevila, Ferrán, Elfaro, J. R, Mora, Times, Web Negre…


















En vestit "de luses".

Desde Mallorca, Pep Roig dibujó: Invasión, Todo por la paga, A dieta, por los políticos, El paraíso de la vegüenza, La burla continua y Reparto de migajas.








En los vídeos que traemos esta semana, recordamos a Cristina Cifuentes asegurando, hace cinco meses, en la Sexta Noche: “Se quiere abrir una especie de causa general para zumbar al PP ante la cercanía de las elecciones”. No obstante dijo sentirse orgullosa de su pertenencia al partido: “Llevo más de 30 años militando en el partido y nunca me he sentido avergonzada de estar”.
   
En su lado más personal, Cristina Cifuentes recordaba el terrible accidente de moto que sufría el 20 de Agosto de 2013 y que casi le cuesta la vida. Antena 3
 Recordamos también una danza húngara que nos llamó la atención.

Un grupo de nueve mujeres de la Universidad Brigham Young se juntaron para grabar una nueva versión de ‘Amazing Grace’ y producir este vídeo. ¡Esta es posiblemente la mejor versión hasta hoy de esta maravillosa canción! Amazing Grace (My Chains Are Gone) - BYU Noteworthy A Cappella .  
 PALABRAS PARA JULIA - PACO IBAÑEZ (JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO)
Los mensajes de los Reyes a López Madrid son un lamparón en su hasta ahora impoluta hoja de servicios. Los zigzag de Podemos (y postdata). (Videoblog 'La Voz de Iñaki). cadenaser
 Diario.es publicó que los reyes de España arroparon a López Madrid cuando estalló el escándalo de las tarjetas 'black'. Una exclusiva de la que habla su director, Ignacio Escolar. "La investigación no nos va a callar y seguiremos publicando los mensajes con interés informativo".