jueves, 10 de marzo de 2016

Diez (malas) razones por las que PSOE y Podemos no se entienden.


Antonio Avendaño, director de andalucesdiario.es y licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, comenzó su trayectoria en diversos medios de Castilla-La Mancha. Ha sido redactor jefe de Diario Jaén y El Correo de Andalucía y delegado del diario Público en Andalucía. De 2002 a 2007, ocupó la dirección de los servicios informativos de la Junta de Andalucía. Actualmente, colabora en tertulias de radio y televisión. Avendaño ha escrito en Andaluces.es el siguiente artículo que recomendamos leer por su interés.

“Días atrás aventurábamos las buenas razones por las cuales no pueden entenderse los socialistas y Podemos. Hoy les toca el turno a las malas razones que explican esa falta de entendimiento.

El espacio. Compiten por un mismo espacio electoral donde, hoy por hoy, no se sabe cuál será definitivamente el primero en las preferencias ciudadanas.

La cultura. Provienen de culturas políticas contrarias: el PSOE se siente cómodo en las instituciones y Podemos se siente cómodo en la calle. El primero le teme tanto a la calle como el segundo a las instituciones.

Los prejuicios. Podemos piensa que el PSOE está vendido a la oligarquía y el PSOE piensa que Podemos vende humo.

Los discursos. Las intervenciones de Pablo Iglesias irritan tanto a los votantes socialistas que, cada vez que habla, encarece el precio que habría de pagar Pedro Sánchez por un acercamiento a Podemos.

El tono. Cada vez que Iglesias dice tenderle la mano a Sánchez lo dice con un tono que proclama a gritos todo lo contrario de tender una mano.

Las prohibiciones. Los líderes territoriales del PSOE le prohibieron a Sánchez que pactara con Podemos. Aunque no lo dijeran con esas palabras, todo el mundo los entendió; el primero, Pedro Sánchez.

Los electores. Los dos partidos temen una huida de votantes si pactan con el otro: en solitario, no tienen fuerza suficiente y, juntos, temen perder parte de la que tienen.

Los amigos exteriores. Los referentes internacionales del PSOE siempre fueron los socialdemócratas europeos mientras que los referentes internacionales de Podemos han sido hasta ahora Venezuela (explícitamente) o Cuba (implícitamente). En ambos casos, aunque por distintas razones, se trata de amigos fracasados.

Los amigos interiores. El PSOE es amigo de banca porque le debe favores y además piensa que es una institución invencible, mientras que Podemos es su enemigo porque no se los debe y porque todavía no sabe que la banca (salvo que sea combatida por una Quinta Internacional) es invencible.

Ellas. El enconado enfrentamiento de Teresa Rodríguez y Susana Díaz en Andalucía –cuyo peso es determinante– contribuye a cegar los caminos de entendimiento”.