viernes, 11 de marzo de 2016

Un pasado, machado de “cal viva”.

 Iglesias reitera su ataque a González.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, protagonizó un tenso momento en la sesión de investidura del día 9 en el Congreso, al recordarle a Pedro Sánchez el pasado de Felipe González, “manchado de cal viva”. “Es imposible que una fuerza con un programa como el suyo se ponga de acuerdo con el de un partido cuya política económica está hecha por el señor Garicano, que trabajó para FAES –le dijo Iglesias– El problema es que a usted le han prohibido gobernar con nosotros”. Pablo Iglesias  mencionó por segunda vez la “cal viva”, en el turno de réplica. Antes lo había hecho durante el discurso en la tribuna, pero debió pasar desapercibido. La segunda, por lo visto fue más hiriente, porque se relacionó directamente la cal viva con Felipe González. Y se armó el escándalo.

¿A qué se refería el líder de Podemos cuando utilizó esa expresión? No era la primera vez que alguien asociaba al ex presidente del gobierno socialista con los GAL.  El 5 de abril del 2011, ex subinspector de la Policía, José Amedo, condenado a 108 años de prisión por atentados relacionados con los Grupos Armados de Liberación (GAL), declaraba como testigo en el juicio en la Audiencia Nacional contra su superior en los años 80, Miguel Ángel Planchuelo, que las acciones de los grupos fueron decisión del ex presidente del Gobierno, Felipe González. Y añadía que la puesta en marcha de los GAL fue “una decisión exclusivamente política”. Amedo dijo textualmente que fue González quien ordenó “actuar en Francia”. Y añadió que el expresidente del Gobierno tomó esta decisión de forma conjunta con el ministro del Interior, José Barrionuevo, y el ex director de la Seguridad del Estado, Julián Sancristóbal. Amedo precisó además que fue Sancristóbal quien le reveló, en una conversación mantenida en su despacho del Ministerio del Interior, que la decisión de crear los GAL la adoptó Felipe González.

Un día después de que Pablo Iglesias hiciera estas declaraciones en Las Cortes, el socialista, José Luis Corcuera, se convertía en abanderado de las voces exaltadas diciendo que Iglesias “tiene que sonarse los mocos para hablar de Felipe González”. Y el mismo Felipe González declaraba sobre el diputado de Podemos: “No sé por qué tiene esa carga de rabia y odio dentro; pero, a estas alturas yo no me voy a ofender.  Sé que es buen discípulo de Anguita, pero me parece que está muy sobrecargado. Se debería serenar un poquito”. González negó que la alusión de Iglesias a los asesinatos de los etarras, Lasa y Zabala, que se atribuyen al grupo terrorista GAL, le hubiesen ofendido. “A estas alturas, no me voy a ofender. Para que alguien te ofenda tiene que tener... Para Vicenç Navarro, es paradójico que ahora González acuse a Podemos de expresar odio y rabia, “cuando la agresividad, el grado de hostilidad, mala educación, vulgaridad y mezquindad a los que se está llegando frente a tal partido, alcanzan niveles que no he visto en ningún otro país de los muchos en los que he vivido o visitado. Nunca he visto tanta hostilidad por parte del establishment financiero-económico-político-mediático de un país dirigida a un partido, tal como está ocurriendo en España con Podemos”.

Pablo Iglesia contestó al expresidente González que “la memoria no es rabia ni odio, sino desear un futuro sin los errores del pasado” y aseguró que “hay pocos honores mayores a que a uno le llamen aprendiz de Anguita”. Y, en declaraciones a Radiocable, defendió que no dijo “nada que fuera mentira” cuando acusó al expresidente socialista de tener “el pasado manchado de cal viva”, en alusión a los crímenes de los GAL. Iglesias aconsejó al PSOE “no tener la piel tan fina y ocuparse de lo que es realmente importante, formar un Gobierno de coalición progresista fundamentado en las garantías”.

González sobre Iglesias: "Es un autorretrato de sí mismo" Europa Press