miércoles, 26 de febrero de 2014

La “violencia física y mental de la tauromaquia”.


 
El Comité de los Derechos del Niño, uno de los nueve órganos de tratados de los derechos humanos de Naciones Unidas, se ha pronunciando en contra de que los niños participen y asistan a eventos taurinos, e insta a que se adopten “medidas de sensibilización sobre la violencia física y mental asociada a la tauromaquia y su impacto en los niños”.  La decisión fue adoptada tras el estudio de un informe presentado en marzo de 2013 por la Fundación Franz Weber sobre la existencia en Portugal de eventos taurinos donde niños y niñas presenciaron actos de violencia, así como escuelas de tauromaquia para menores, algo que viola la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.  

Según la fundación, la observación de la ONU “rige desde hoy para todos los otros Estados miembros de la institución, pues la convención tiene como objetivo ofrecer los mismos derechos a todos los niños”. Además, resalta el estudio que “el principio del interés superior del niño, que es la esencia de la Convención, prevalece sobre el de diversidad cultural y sobre cualquier interés legítimo que pudiera entrar en conflicto”. El informe señala que “los niños que son testigos de estos espectáculos presencian imágenes de gran violencia”, y añade que se debe evitar que “los menores de 18 años reciban clases de tauromaquia y participen o visualicen espectáculos taurinos”.          

La Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos (CoPPA), el reconocido colectivo latinoamericano de expertos en psicología, criminología, pedagogía y la protección de personas vulnerables, entregaba en enero pasado una carta a Jorge Rojas, Alcalde de Manizales (Colombia), en la cual le instaban a adoptar medidas definitivas para impedir que los menores de edad fueran expuestos a las corridas de toros. Los profesionales alertan que la presencia de un padre o adulto cercano que acompañe a un menor de edad a una corrida de toros no puede protegerlo de los efectos perjudiciales de presenciar el evento y “podría incluso exacerbar el impacto nocivo sobre el niño”. En respuesta a las declaraciones del alcalde, los expertos de CoPPA indicaban que las corridas de toros pueden tener efectos nocivos sobre el bienestar del menor de edad y advierten que “destinar dinero de una corrida de toros para beneficiar a niños en un hospital no compensa los daños que este tipo de espectáculo puede ocasionar a la infancia y adolescencia”.

Los peritos de CoPPA advierten que los niños expuestos al maltrato animal son más vulnerables y que “el vínculo entre el maltrato animal y la violencia doméstica, el maltrato infantil y de ancianos y otras formas de violencia interpersonal es especialmente alarmante”. En su carta, el colectivo precisa que “los resultados de las investigaciones sobre la violencia dejan comprobado que los niños expuestos al maltrato animal son más proclives a exhibir estos problemas y comportamientos indeseables que los niños que no han sido expuestos al maltrato animal” y los expertos hacen un llamado para que Manizales adopte medidas contundentes para impedir que los menores de edad sean expuestos a las corridas de toros.