jueves, 6 de febrero de 2014

Sueldos y nóminas en la casa de cristal.

 
Peridis
 
El pasado lunes, la Casa del Rey hacía públicas sus cuentas de este año y ponía sueldos a la Reina y a la Princesa. La primera cobrará 131.739 euros; 102.464, la segunda. El primer “sueldo” de la Reina y el de la princesa de Asturias supone un 68,5 % y un 30% más que el salario del presidente del Gobierno y supera con creces a las de otros cargos políticos. Y eso que las funciones de Sofía y Letizia se limitan, básicamente, a ser imagen humanitaria de la familia real, acudiendo a visitar proyectos españoles de cooperación en países en desarrollo o presidiendo actos. Ambas tienen especial sensibilidad con los niños (a menudo su trabajo consiste en visitar hospitales o colegios) y ambas comparten aficiones culturales, aunque en distintas ramas. Mientras que don Juan Carlos y don Felipe mantienen su sueldo congelado. El Rey seguirá cobrando 292.752 (entre sueldo y representación) y el Príncipe, 146.366 (en los mismos conceptos). Los nuevos sueldos de la Reina y la Princesa no suponen, según La Zarzuela, un  incremento en las retribuciones anteriores sino un cambio de filosofía. El año pasado recibieron cantidades muy similares, pero sólo en concepto de gastos de representación. Ahora se trata, según el portavoz de palacio, de “profesionalizar” su labor, que es “más profesional, más transparente y más justa”. En cambio, la infanta Elena no tendrá sueldo. Sólo un máximo de 25.000 euros por gastos de representación en función de los actos oficiales a los que acuda. Tanto su hermana, doña Cristina, como su esposo, fueron apartados de la agenda oficial desde la imputación de Urdangarín, en diciembre del 2011.

La familia real recibió el año pasado a 3.934 personas y realizó 477 actividades, 133 en el extranjero en 19 viajes, sobre todo, el Príncipe y su esposa, que le acompañó en la mitad de ellos. De esta manera, unos días antes de la declaración de la Infanta al juez Castro, la Casa Real, que había guardado un discreto silencio sobre sus cuentas, decide responder a estas preguntas, facilitando estos y otros datos, como lo que ha costado la remodelación de su página web (102.146 euros), las tres hospitalizaciones de don Juan Carlos en 2013 (165.189 euros),  o lo que ha abonado a Hacienda la Casa real en el ejercicio de 2013 (1.02 millones de euros por retenciones del IRPF). El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, avisó a la Jefatura del Estado de que no debe hacer una “interpretación” restrictiva de la Ley de Transparencia y que, además de informar de cómo se reparte el dinero público entre los miembros de la Familia Real, debe dar a conocer el patrimonio de cada uno de ellos.

Por su parte, el Rey no tiene intención de que se conozcan ciertos datos, como su patrimonio personal, algo que ya han solicitado varios partidos políticos, obteniendo siempre el silencio por respuesta. O el gasto de todos los viajes o actividades privadas de la familia real que se financian con dinero y medios públicos, amparados por el derecho que dicen tener a cierto ámbito de privacidad. “No dejan de ser personas –dicen–  y tienen derecho a cierta intimidad. No se puede dar una repuesta en blanco y negro”. El PP declaraba el pasado noviembre que la Corona costaba 17 céntimos por español al año, pero el cálculo no era riguroso porque hasta ahora nunca se ha hecho publico lo que cuestan los viajes oficiales de la familia real (pagados por Exteriores), la seguridad (Interior), la Guardia Real (Defensa), el mantenimiento de palacios reales y sitios (Patrimonio Nacional) o el parque de vehículos oficiales (Hacienda). Y, sin embargo, la ley de transparencia prevé que los respectivos ministerios hagan pública toda esa información. “Esto –concluye el portavoz de la Zarzuela– tiene que ser una casa de cristal”. Curiosamente, la primera vez que la Casa del Rey hizo públicas sus cuentas fue el 28 de diciembre de 2011, un día antes de que el mismo juez que el sábado interroga a doña Cristina imputara a su marido Iñaki Urdangarín.