jueves, 30 de junio de 2016

El pucherazo en las elecciones del 26-J.



Josep Manuel Novoa Novoa (Barcelona, 1949) es periodista, escritor y editor. Antes de dedicarse de lleno a esta faceta de su vida estuvo ligado profesionalmente al grupo de empresas de Banca Catalana como Gráficas Industriales, S.A. Fue gerente de Premsa i Publicitat, S.A., la comercial en su día de Premsa Catalana, S.A. editora del diario Avui, y de Fomento de la Prensa S.A., editora de El Correo Catalán, siendo posteriormente gerente y administrador único de ésta última hasta su desaparición, en 1985. Ocupó la gerencia en El Día, en Palma de Mallorca, y cargos directivos de otros diarios.

En su web “Ataque al poder”, Josep Manuel Novoa titulaba el pasado martes: “No te dejes engañar, hay Pucherazo en las elecciones del 26-J”. Tras un preámbulo, Novoa asegura: “Me encuentro con la noticia fechada el 13 de mayo de este año: Indra recupera el concurso de las elecciones tras bajar un 40% el precio. Meses antes había sido otra compañía la que se hizo cargo de la contabilización de los comicios del 20 de diciembre. Que Indra, empresa presidida por Fernando Abril-Martorell, (hijo del ex ministro de Economía del Gobierno de Adolfo Suarez) rebajara el 40% de la oferta de sus rivales Tecnocom y Scytl era más que sospechosa. Estas empresas obtuvieron el concurso al ofertar 9,5 millones de euros y, en una oferta temeraria, Indra, que se había hecho cargo del recuento de votos desde el inicio de la democracia, fue a por todas sin importar si ganaba o perdía dinero. Lo que parecía de suprema  importancia era estar presente en el recuento de votos. Se veía a una legua el interés de Indra, sin embargo el Ministerio del Interior hablaba de las exigencias de 'un modelo de elecciones low cost’, sin preguntarse cómo era posible que un servicio que ofrecía Indra por más de 10 millones de euros ahora lo ofreciese por la mitad de precio… Los medios de comunicación proclives ‘al régimen’ repiten sin comprobación alguna la tesis mentirosa del Ministerio del Interior. El voto por correo se contabiliza en cada una de las mesas electorales que le corresponde una vez que llegan las 20 horas del día de la votación y se incluyen en el acta. Este es el punto clave de la mentira. El descuadre lo expongo: según, el Ministerio del Interior una vez escrutado el 100% facilita el total de votantes, 24.161.083 (aquí debe de contener los votos nulos, en blanco y los remitidos por correo) un 69,84% y la Abstención, 10.435.955 un 30,16%. Si queremos averiguar de qué censo se parte, es decir cuál es el 100% de ese 69,84% nos da que son 34.594.906. El Instituto Nacional de Estadística nos dice que los electores del 26-J son 36.518.100, si hacemos una simple resta nos da 1.923.194 personas que faltan, o también cabe una posibilidad: que casi dos millones de los electores del 20-D hayan muerto en seis meses ¿Alguna epidemia que desconozca?...


“Las diferencias del censo del 20-D y del 26-J son mínimas”, asegura Novoa. “Los escaños a repartir son los mismos (350) y las circunscripciones son las mismas, entonces los escaños que unos ganan otros los pierden. Los escaños que gana el PP (+14) los pierden PSOE (-5) y C´s (-8) y otros más por la pérdida de otros. Los votos son otra cosa, en el 20-D se abstuvieron 9.280.639 y en 26-J fueron 10.435.955, la diferencia de 1.155.316 es evidente que no computa en el reparto de los escaños, pero juega la partida. Dicho hasta aquí puedo lanzarme a la piscina, mi reputación (que tampoco me importa mucho) está en juego. Un ministro del Interior como Fernández Díaz, que ya le hemos visto de que pie calza en las cintas que manipula las instituciones a favor de las tesis de su partido, es capaz de manipular las elecciones del 26-J cuando las encuestan dan a Unimos Podemos una situación de privilegio. Es ahí cuando entra en juego, a la desesperada, el ‘todo por la patria’ y en el mes de mayo, in extremis, se coloca a Indra para el recuento de votos y la instrucción de cortar las alas a los ‘malos’ y se depriman chafados por una apisonadora. Me atrevo a dar mi opinión de cómo lo han hecho siguiendo la declaración en juicio del informático Clinton Eugene Curtis…. Lo que nos dice Curtis, para alterar el resultado, es la facilidad de introducir en el código fuente un discriminante a los votos del rival que se quiere perjudicar. Esto se debe de hacer en el ordenador principal, Al código fuente se le ordena que un determinado porcentaje de votos del partido que se pretende perjudicar vayan a la abstención. Para dejarlo claro y diáfano: los votos que constan en el acta llegan a manos del representante de la Administración que se pone entonces en contacto con el centro de recogida de datos de los comicios. Le transmite los resultados del recuento de votos por teléfono y le envía una copia del acta de escrutinio por vía telemática. De esta forma llegan al ordenador central los votos de Unidos Podemos que son detectados por el código fuente y una parte (programada) la envía a la asignación de escaños según de la jurisdicción que provengan y otros votos se derivan al cajón de sastre de la abstención. El sistema manipulado tiene que enviar obligatoriamente, estos votos que han sido legalmente emitidos, para que cuadre todo, por un lado el reparto de los 350 escaños que lo que ganan unos los pierden los otros, y por otra parte el total de votantes más la abstención deben de proporcionar los integrantes del censo. Aquí, en el incremento de la abstención están los 1,2 millones de votos desaparecidos de Unidos Podemos…

Oficinas centrales de Indra en Alcobendas

“El gobierno en funciones del PP no realizó ningún concurso público para la adjudicación del contrato del recuento de votos en el 26-J. El contrato se le adjudicó a Indra mediante un ‘procedimiento negociado’, es decir, a dedo. La Junta Electoral no manifestó ningún inconveniente ya que es elegida por el PP. Indra no es la primera vez que genera una polémica de este tipo: año 2010, Indra es sancionada por faltas graves en el voto electrónico en Cataluña. También en 2010, en Argentina fueron descubiertos captando sobornos del ministro de transportes Ricardo Jaime. Año 2012, se le acusa de complicidad con el gobierno angoleño de José Eduardo dos Santos para ganar las elecciones tras una cuestionada licitación. En 2013, de nuevo en Argentina cobraron 33 millones de dólares extra por una cuestionable ampliación en decisión administrativa. En 2014 involucrada en varios escándalos en España. En 2015, Sevilla, fallo informático en el recuento de votos. En 2016 en Ecuador tienen una demanda por perjuicios de 32 millones de dólares. Para acabar de rematar el galardón de Indra: está implicada en la trama Púnica de sobornos al PP. ¿Quiénes son los accionistas de Indra? Mira por donde el primer accionistas es el Estado español a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) que ostenta el 20,14% de las acciones, La Corporación Financiera Alba ostenta el 11,32%, la sociedad norteamericana Fidelity Management Research ostenta el 10,14% y Telefónica el 3,16% el resto son pequeños accionistas. La historia parece que se repite al menos para la Corporación Financiera Alba de la familia March, que tienen el honor que el fundador de la saga financió el golpe de estado del general Franco contra la república y ahora participa en el lucrativo negocio de quitar de en medio al partido que estorba. Pagando San Pedro canta…

“El asunto da mucho más de sí del contenido de este artículo que por sorprendente que pueda parecer, en este país contaminado por una corrupción extrema todo es posible pero para concluir el fraude electoral no se consuma en los colegios electorales donde hay mil ojos vigilantes, se produce en el santuario de unas pocas personas que guardan la omertá como ley del silencio de una oligarquía que es capaz de todo”. Novoa recomienda echar un vistazo a u otro artículo “El clan de la Dehesilla” lo que permitirá entender lo que está pasando. “En definitiva, es más fácil hacer desaparecer votos enviándolos a la abstención donde no hay comprobación alguna. No hay razón que se incremente la abstención precisamente en los votos que le faltan a Unidos Podemos. Tal como ha explicado el informático Curtis en el video enlazado la modificación en el código fuente es indetectable, la única opción de comprobar el trapicheo de votos es volviendo al origen de los datos introducidos al ordenador mentiroso. Con los datos en la mano me veo capaz de ‘construir’ un simulador (al igual del que se dispone para itvhipotecas) y así determinar de una forma precisa y exacta que ha habido pucherazo. Solo hay una pega: la falta de tiempo. Ya hablaremos del asunto”.