sábado, 10 de diciembre de 2016

Una celebración de la caricatura Editorial.



“Hace diez años –escribe Liza Donnelly en The New Yorker–, me invitaron a ser parte de una organización que cambió mi vida. Dibujos por la Paz se inició en 2006 en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, por el dibujante francés Jean Plantu, a raíz de la polémica en Dinamarca sobre caricaturas del profeta Mahoma. Actualmente, la entidad cuenta con ciento cuarenta y siete dibujantes de cincuenta y cinco países. Se ha convertido en una red de caricaturistas editoriales que trabajan para asegurar el respeto de las libertades en todas partes. Los dibujos animados de los miembros se exhiben en todo el mundo, y los artistas viajan a menudo para tratar cuestiones globales con dibujantes locales y el público. El grupo también ofrece asistencia y apoyo a los dibujantes en dificultades o en peligro, a través de una fundación presidida por el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan”.

“Las caricaturas son una forma de arte de gran alcance debido a su capacidad de trascender las lenguas y culturas, creando un diálogo intercultural acerca de los valores fundamentales como la paz, la tolerancia y la libertad de expresión. Con el apoyo de la organización, tuve el honor de comisariar una selección del trabajo de los miembros de la caricatura por la Paz para una exhibición de celebración en la Sociedad de Ilustradores. Estas son algunas de las obras que conforman la muestra, que se encuentra actualmente en exhibición y se prolongará hasta el 22 de diciembre. Hubo una discusión evento y el panel de apertura con los dibujantes representativos, el 8 de diciembre”.

Por otra parte, la revista Time le ha puesto los cuernos a Donald Trump en su portada. El presidente electo de EEUU se convirtió este miércoles en la 'Persona del Año' de Time, seleccionado entre una lista de figuras que destacan en las noticias a lo largo del año. La ‘M’ de la palabra ‘TIME’ está perfectamente alineada con su cabeza, de forma que aparece como unos cuernos rojos, lo que le da cierta imagen de maldad. En realidad no es el primer personaje que recibe los ‘cuernos rojos’ de Time. En 2013, el Papa Francisco apareció en la misma portada, acompañado del título: “El Papa del pueblo”. Sobre su cabeza, dos cuernos rojos, también perfectamente alineados, que en el rostro de un Papa le daban un carácter aún más simbólico.