sábado, 31 de diciembre de 2016

El obispo del Opus de Cuenca “se pasa por los arcos de la catedral” la Ley de la Memoria Histórica.



El prelado conquense, José María Yanguas Sanz, hace caso omiso a la hora de retirar la cruz joseantoniana que se exhibe en la fachada lateral de la catedral de la Ciudad de las Casas Colgadas. “El obispo –asegura la Recuperación de la Memoria Histórica a preguntas de ElPlural.com– se pasa por los arcos de la catedral la aplicación de la ley. Es el obispo de España que más peticiones ha recibido para apartar los signos franquistas como así recoge la citada ley; pero da igual, por un arco le entra y por otro le sale”. En numerosos plenos municipales se ha abordado la retirada de esta ignominiosa cruz fascista, y siempre se ha encontrado el rechazo y la oposición del PP, partido que gobierna la ciudad desde junio de 2015 y que, en esta ocasión, no le ha quedado más remedio que aceptar la evidencia e iniciar los pasos a dar para retirar de una vez por todas la simbología franquista. Sin embargo, Ángel Mariscal, alcalde “popular”, exsubdelegado del Gobierno en la provincia que nunca ha destacado, precisamente, por su pasión democrática, ha accedido a quitar la cruz joseantoniana siempre y cuando un juzgado lo autorice.

Pero lo más triste de todo este asunto es que el Grupo Socialista en el consistorio conquense, junto a los concejales de Ciudadanos, han caído en la trampa del PP, “que espera que los jueces le den la razón y declaren al Ayuntamiento no competente para retirar la cruz de José Antonio Primo de Rivera, como así lo ha expresado en más de una ocasión el secretario del ayuntamiento, que defiende la incompatibilidad del pleno para adoptar esta decisión”. Sea como sea, el caso es que la mayoría de la corporación decidió pedir autorización al juzgado para poder intervenir en la catedral y retirar los mencionados símbolos franquistas que hay en su fachada.

En este sentido, cabe reseñar la posición adoptada por los cuatro concejales de Izquierda Unida que decidieron abstenerse de solicitar a un juzgado de la capital la ejecución subsidiaria del acuerdo plenario para retirar los símbolos. Y es que los ediles de la coalición de izquierdas tuvieron claro desde el principio que el ayuntamiento era el responsable, el competente, “sí o sí”, a la hora de aplicar la ley y limpiar la fachada catedralicia, cuyo obispo, un prelado destacado del Opus Dei (no en vano José María Yanguas ofició el funeral por el alma del prelado de la Obra Javier Echevarría, que falleció hace unas semanas en Roma a los 84 años de edad), se ha negado sistemáticamente a acatar la ley.