martes, 7 de octubre de 2014

Cañete, el hombre equivocado en el trabajo equivocado.

Protesta contra el nombramiento de Arias Cañete como comisario de la CE, el miércoles pasado, en Bruselas.

La semana pasada, más de 260.000 ciudadanos europeos apoyaron con su firma la petición publicada en la plataforma Avaaz contra el nombramiento de Miguel Arias Cañete como Comisario de la nueva Comisión Europea que prepara Jean-Claude Juncker. La eurodiputada socialista alemana, Jo Leinen, recordó que “la pasada relación entre Cañete y la industria del petróleo supone un claro caso de conflicto de intereses. Es el hombre equivocado para el trabajo equivocado”. La europarlamentaria británica Jude Kirton-Darlins sostuvo en un mensaje publicado en Internet haber recibido varios tuits y llamadas para conocer su punto de vista sobre este nombramiento. “Cuestiono –dijo– la idoneidad de un candidato con fuertes vinculaciones con la industria de los combustibles fósiles para convertirse en el comisario encargado de abordar la acción climática”. Y Luis Morago, el propio director de campaña de la plataforma, comentó que “apostar por Cañete es como poner a un zorro a cargo de un gallinero. Contamina la visión de Juncker de convertir a Europa en una superpotencia de la energía limpia. Un barón del petróleo con una fortuna familiar en combustibles fósiles es simplemente el hombre equivocado para el puesto”.

Todos estos ciudadanos desean que  se releve a Cañete y se proponga otro nombre para la Comisaría de Energía y Acción Climática. El miércoles, en la céntrica Plaza Luxemburgo de Bruselas, un grupo de 86 europarlamentarios participó en la concentración 'We Say Nope!' (Decimos No), que clamó contra el nombramiento del exministro de Agricultura y Medio Ambiente. Podemos, Izquierda Unida, Primavera Europea /Equo, ICV, Bildu, ERC o Compromís se dieron unas horas antes de comenzar el examen del Europarlamento a Cañete. La eurodiputada de Podemos Teresa Rodríguez, coordinadora del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL) intervino en la audiencia de Arias Cañete ante la Eurocámara, en la que el exministro de Agricultura del Gobierno de Rajoy se jugó su sillón como comisario.

Grupos anti lobby han realizado estudios en los que dicen que sus actividades parecen más propias de un “lobista” con demasiados intereses en conflicto entre lo que son y lo que han sido sus negocios y la cartera para la que se examina: energía y medio ambiente.  Hace una semana, el candidato a comisario de Rajoy olvidó incluir en su obligatoria declaración de intereses económicos el dinero, en sobresueldos, que durante años le ha estado pagando en Génova. Y sus intereses en empresas petroleras –aunque haya vendido sus acciones– o su apuesta por el 'fracking' se han convertido en una piedra en el camino del número uno de la lista del PP en el Europarlamento.

De los 25 parlamentarios de la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento llamados a votar, sólo cinco votaron ayer en contra de Cañete (dos de Los Verdes, uno de Izquierda Unitaria Europea, un liberal y un diputado no inscrito a ningún partido), mientras que once lo hicieron a favor (siete diputados populares, tres socialistas y un diputado del partido reformista conservador británico). Sólo hubo tres abstenciones (las tres de socialistas) mientras que seis diputados no votaron. Esta decisión deja fuera de consideración el hecho de que el cuñado de Arias Cañete, Miguel Domecq Solís, sea propietario de las acciones de las compañías petroleras Ducar y Petrologis que vendió el exministro español en cuanto Juncker lo designó como candidato a comisario.