viernes, 24 de octubre de 2014

El PP obliga a las familias sin recursos a vivir sin luz ni calefacción.

 
El PP no acepta, por segunda vez en el Congreso, la propuesta de prohibir cortes de luz a las familias sin recursos. La primera fue en una propuesta de la Izquierda Plural y la segunda, en otra del PSOE. Hasta la fecha, el PP ha rechazado todas las iniciativas para combatir la pobreza energética. Está más que probado que el PP no guarda en su programa ninguna intención de perdonar a las familias que no cuentan con medios para pagar la luz o calentarse en los días más fríos del invierno.

En el año 2010 el Gobierno de Zapatero puso en marcha el denominado ‘bono social de la luz’, ideado por el ex ministro de Industria Miguel Sebastián, por el que las rentas bajas podían solicitar una tarifa de la luz fijada y subvencionada por el Gobierno. Fue una medida para paliar los efectos de la crisis. Con la llegada del PP al Gobierno comenzaron los juegos malabares. Dijeron que el aumento de parados estuvo provocado por las políticas de Zapatero pero se callaron del aumento de los mismos, y, en cuanto cambiaron aparentemente el número de parados salieron pavoneándose de que ellos sí han dado trabajo (aunque se trata de precariedad y de efímeros empleos) e hicieron desaparecer medio millón de beneficiarios de los  tres millones que había. Y cuando el Partido Socialista presentó una iniciativa en el Congreso para que el bono social de gas y luz se extendiese a tres millones de hogares más, con lo que el número total de beneficiados sería de 5,5 millones, el Partido Popular se llevó las manos a la cabeza y se negó en redondo.  
                                                                                                                                                                                   
Extender el bono social energético a tres millones más de beneficiarios supondría, según Pilar Lucio, diputada del PSOE, un coste anual de 12 millones que se sufragarían vía presupuestos generales del Estado. Además, el PSOE propuso regular el concepto de pobreza energética y reconocer por Ley que están en esa situación las familias que dediquen más de un 10% de su renta al consumo energético. Siguiendo este baremo el PSOE calcula que se beneficiarían siete millones de personas a las que las compañías energéticas no podrían cortarles la luz en invierno. Todos los grupos parlamentarios de la oposición respaldaron esta propuesta socialista que fue rechazada por la mayoría absoluta del PP. Encarnación Jiménez, diputada popular, argumentó que ya hay medidas de protección para consumidores vulnerables y recordó que ya existe el bono social. Un bono social “heredado” del gobierno de Zapatero y recortado por el gobierno del PP.